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14 de marzo de 2012

"El corazón tiene cerebro" Annie Marquier


La Vanguardia-Ima Sanchis

Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia
Tengo 72 años y sigo siendo joven. Nací en Toulouse y vivo enCanadá. Estudié la carrera de Matemáticas y piano. Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia,inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan.
Ciencia y conciencia

Tras estudiar Matemáticas y la carrera de piano y órgano fue profesora en La Sorbona. Luego se instaló en India y participó en la creación de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Y poco después fundó en Quebec el Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus planteamientos son siempre rigurosos y están documentados. El próximo sábado expondrá en las jornadas sobre La Evolución de la Conciencia (CosmoCaixa) los descubrimientos sobre el cerebro del corazón y sus implicaciones.

Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?
No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

¿Es inteligente?
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

Primera...
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadaspartes del cerebro según las circunstancias.

¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?Puede influir en nuestra percepción de la realidady por tanto en nuestras reacciones.

Segunda conexión...
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce lahormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

Tercera...
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.

Cuarta...
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.

¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿ No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

¿...?
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.

¿Aparece con las emociones negativas?
Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.

...
Ya ve, el cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

Parece ciencia ficción.
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Pues parece que nadie lo utilice...
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

¿Y cómo puedo activar ese circuito?
Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje...

¿Santos las 24 horas?
Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

¿Y cómo nos libramos de ellos?
Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

Ya.
Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer

3 de febrero de 2011

Relato de cómo Assagioli enfrento el encarcelamiento

Este es un extracto de "El poder de elegir" de Annie Marquier, que cita otro libro fantástico "Psicosistesis" de Pierro ferrucci.
Al leerlo me impresiono la conciencia de su poder frente a la situación y me vino a la memoria la experiencia similar de Nelson Mandela.
Podemos verlo como una actitud heroica en situaciones limites pero para mi son un ejemplo a seguir en miles de carceles que podemos llegar a vivir en situaciones cotidianas: trabajo, relaciones, etc. Cuando nos vemos atrapados sin salida no debemos olvidar que SI tenemos el poder de elegir como responder.  Saludos. 



Piero Ferruci, sobre la página 133 de su libro La Psicosíntesis, ofrece un excelente ejemplo de este estado de ánimo. Nos cuenta cómo Assagioli, fundador de la Psicosíntesis, hizo frente en 1938 a su encarcelamiento por los fascistas a causa de sus ideas pacifistas, presentando un extracto de las notas que el mismo Assagioli había escrito durante su estancia en la cárcel:

«Me di cuenta que era libre de adoptar una actitud entre varias frente a la situación que vivía. Podía acordarle un valor u otro, o servirme de ella de una forma u otra. También podía rebelarme interiormente y maldecir la situación o podía someterme a ella pasiva y vegetativamente. Podía complacerme en el placer morboso de la compasión y representar el papel de mártir, o podía tomar la situación deportivamente y con sentido del humor, considerándola como una experiencia nueva e interesante... Podría hacer de ella una cura de reposo o un período de reflexión intensa, ya fuera sobre cuestiones personales —rever y a evaluar mi vida pasada— o sobre problemas científicos y filosóficos. Podía sacar provecho de la situación para emprender un entrenamiento filosófico personal, o finalmente, podía hacer de ella un retiro espiritual. He tenido la percepción pura y clara que el asunto era cosa enteramente mía, que era libre de elegir una o varias de esas actitudes y actividades, que esta elección tendría efectos inevitables que podría prever y de los cuales era plenamente responsable. No había ninguna duda en mi espíritu en cuanto a ese poder y a esa libertad esenciales y a sus privilegios y responsabilidades inherentes." 

Este estado de ánimo que acabamos de definir, esta forma de percibimos nosotros mismos como siendo totalmente dueños de nuestros estados interiores y de nuestras elecciones de actividades cualesquiera que sean las circunstancias, es un buen antídoto contra la victimitis. Redefinimos el poder sobre nuestra vida y eso nos llevara a hacer un trabajo de transformación interior (transformación de nuestros contextos de pensamientos) en lugar de querer cambiar a los otros o al mundo.



22 de noviembre de 2010

El Poder de Elegir- Annie Marquier

Me gusto este párrafo porque más de una vez he escuchado, o usado, la expresión: "es su karma", "él se lo creo". Creo que es interesante su reflexión por plantear un nivel superior en el que "su karma" y "mi karma" se interrelacionan.

La indiferencia 

El concepto de responsabilidad-atracción_creación no puede ser de ninguna forma una justificación para la indiferencia o el egoísmo. El concepto de responsabilidad permite poner en práctica nuestra compasión, nuestro amor, nuestro respeto hacia los demás, así como nuestra capacidad de ayudarlos y de soportarlos en el decurso de las pruebas de la vida.
Esto no es fácil de comprender y el concepto de responsabilidad mal asimilado puede conducir a resultados completamente opuestos a las leyes naturales de ayuda mutua y de fraternidad.
Efectivamente, los que empiezan a practicar este concepto pueden a veces, a pesar de su sinceridad, caer en la trampa de una comprensión insuficiente. Estos, en realidad, no sólo nos hacen sentir que debe haber algo incorrecto en nosotros por haber atraído ciertas circunstancias difíciles a nuestra vida, sino que además nos abandonan enseguida con nuestras dificultades puesto que por encima de todo, somos nosotros quienes las hemos atraído, y quienes las hemos «escogido». También es una interpretación errónea del concepto de responsabilidad la que consiste en decir: «Puesto que cada uno atrae sus dichas y sus penas, cada uno debe arreglarse con ellas.» En este caso, el concepto de responsabilidad conduciría a una justificación fácil del egoísmo y del «cada uno a su rollo», lo que en realidad es todo lo contrario si se quiere comprender este concepto en su totalidad.
Vamos a esclarecer este punto con la ayuda de un simple ejemplo. Imaginemos que estoy viviendo con mucho desahogo en un apartamento confortable. Mi refrigerador está repleto de alimentos. Mi vecino, a causa de algunas dificultades de salud y de problemas familiares, no tiene un céntimo ni nada para comer. Llama a mi puerta para pedirme ayuda, y concretamente algo para comer. Es decir que en virtud del principio de responsabilidad voy a responderle: «Mi querido amigo, ¿sabes que eres tú el que ha atraído esta experiencia en tu vida para crecer? Entonces ¡arréglatelas con lo que has creado!» y, con estas palabras, le cierro la puerta en la nariz. ¿Me conduce el principio de responsabilidad a hacer eso? Claro que no, sino todo lo contrario, a menos que haya sido mal interpretado o mal comprendido.
Examinemos lo que nos dice este principio. Si miramos la situación desde el punto de vista del principio de responsabilidad-atracción-creación, es verdad que nuestro vecino se ha atraído esta situación. Es verdad, si aceptamos este principio de funcionamiento del universo, que razones conscientes, inconscientes y/o supraconscientes han hecho que este hombre se encuentre en esta situación difícil; no insistiremos en ello. Pero no hay que pararse ahí. Ya que, además de esta situación, ¿qué es lo que se ha generado mi vecino? Ha generado también un vecino que tiene un refrigerador lleno, un vecino que tiene de esta manera la posibilidad de ayudarle. Por mi parte, ¿qué es lo que yo me he atraído? He atraído un vecino que me pide ayuda.
Así pues, en lo que me concierne, he atraído en mi universo hoy mismo la ocasión de ayudar a alguien. Si elijo ayudar a esta persona, en esta acción respeto una ley universal que podríamos llamar en este caso la ley de la fraternidad. Expreso la voluntad de mi Ello*.
El ejemplo dado aquí, simplificado voluntariamente para explicar el mecanismo, puede generalizarse a pesar de todo muy fácilmente. Cientos de miles de personas sufren por todas partes en el mundo en la actualidad. Según el principio de responsabilidad, es verdad que esas personas se han atraído esas circunstancias difíciles por razones que les son propias. También es verdad que la voluntad de nuestros Ellos es la de ayudarles. Existe una gran ley de amor incondicional y de fraternidad que debemos aprender todos a manifestar continuamente si queremos vivir en armonía con la voluntad de nuestra alma. Cuando, individual o colectivamente, nos encontramos en presencia de personas que tienen necesidad de ser protegidas o se encuentran necesitadas, sean las que sean, llevándoles nuestra ayuda, tenemos la ocasión de manifestar directamente las cualidades de amor, generosidad y entereza salidas de nuestro Ello. Eso no es de ninguna manera incompatible con el principio de responsabilidad, sino al contrario, puesto que todos estamos interrelacionados, y no es por casualidad que nos vemos confrontados a esas personas. Están ahí, en nuestro universo, para permitirnos aprender a manifestar la voluntad de nuestro Ello.
La intención de nuestro Ello es la de amar y de servir, es el gran aprendizaje que tenernos todos que realizar a través de nuestros propios infortunios y además la de ayudar a nuestros hermanos a pasar a través de los suyos.
El concepto de responsabilidad no produce pues de ningún modo —cuando se lo comprende bien— la indiferencia o el egoísmo. Por el contrario, facilita la emergencia natural de los sentimientos de generosidad, fraternidad y real comprensión. Nos incita a hacer lo posible para disminuir los sufrimientos de los que por el momento pasan momentos más difíciles que los nuestros. Porque en este estado de ánimo, nos reconocemos todos, seamos lo que seamos, como estando —consciente o inconscientemente— en la misma búsqueda, sobre el mismo camino, hacia el control de nuestra personalidad, la paz, la felicidad y la libertad. Sabemos que todos creamos nuestro propio camino, hecho de penas y dichas y, conscientes de ello, experimentamos más profundamente nuestra propia humanidad y la de cuantos nos rodean. Desarrollamos nuestra compasión, nuestra comprensión, y ces amos de juzgar, criticar, manipular y destruir. Estamos dispuestos a tomar la responsabilidad de nuestra propia evolución y a sostener a los demás en la suya, reconociendo que el camino puede ser muy difícil en ciertas ocasiones.
Es importante captar la diferencia entre esta actitud y la del «salvador», afectado de victimitis inconfesa (mencionada en el capítulo 3). Este o ésta quieren «ayudar» y defender a los pobres y a los oprimidos, pero a partir de un contexto de irresponsabilidad, de impotencia y de victimitis, es decir de odio y de agresividad. Aun si, exteriormente, esto parece una ayuda, los resultados serán muy distintos.
*Es cierto que la ley de la fraternidad, que representa un aspecto de la voluntad de nuestro Ello, no exige que ayudemos instantáneamente a todos los desgraciados de este planeta hasta morir de hambre. La ley de la fraternidad nos pide, en primer lugar, cuidar (le nosotros y de nuestras prioridades esenciales (y no nuestras necesidades imaginarias), a fin de que luego podamos ayudar a los densas en la medida de nuestras posibilidades. 

27 de septiembre de 2010

Las turbulencias de nuestro mundo actual. El centro de la galaxia —El Kali Yuga, el fin de una era— El punto de bifurcación para la humanidad. La alternativa. Annie Marquier

Annie Marquier

Mucho se ha dicho y se ha escrito a propósito de la aproximación del año 2012. Presentamos aquí algunos aspectos, entre otros muchos, que pueden esclarecer las turbulencias que vivimos en el seno de nuestro mundo actual, —así como de las que vendrán— y permitirnos de esta forma afrontarlas de manera más eficaz y serena.
Desde hace mucho tiempo, un gran cambio energético planetario está previsto para los inicios del siglo XXI, en vista de una transformación mayor de la conciencia humana. Sin embargo, recientemente, disponemos de datos cada vez más precisos para describir con concreción los cambios que se aproximan. Estos datos provienen de ámbitos muy variados, tanto del científico (astrofísica, astronomía) como del político, económico y espiritual.
En lo referente a las tradiciones espirituales, se conoce desde tiempos
inmemoriales y gracias al calendario maya en particular – junto con otras tradiciones de India, Egipto, de los hopis…- que sobre el 2012 tendría lugar una revolución para la humanidad. No sólo se trata de cambios físicos, aunque éstos se manifestarán de distintas formas, sino de cambios de tono vibratorio; es decir, de un cambio fundamental a nivel de conciencia que generará una revolución
espiritual en el seno de la humanidad.

Alineamiento con el centro de la galaxia
A las profecías mayas se le suman actualmente determinados datos científicos, disponibles desde hace poco gracias a las tecnologías punta. Estos datos demuestran, entre otros, que en el momento del solsticio de invierno de 2012 tendrá lugar una situación excepcional, es decir un alineamiento perfecto entre la tierra, nuestro sol y el centro mismo de nuestra galaxia. El corazón de la galaxia ha sido siempre un gran misterio para los investigadores de todos los tiempos y hasta ahora no había podido percibirse más que como un agujero negro, inaccesible a los instrumentos de medición. Ahora acaba de ponerse al descubierto… De este agujero negro emanan vibraciones luminosas y otras vibraciones portadoras de un tono vibratorio extremadamente elevado, casi infinito. Sin embargo, a causa de este alineamiento físico, en el momento preciso del solsticio de invierno de 2012, la tierra recibirá directamente el impacto de vibraciones extremadamente intensas provenientes del corazón de la galaxia, una situación que no se ha vuelto a presentar desde hace 26.000 años. Este hecho producirá un cambio de tono vibratorio radical en nuestro planeta. Otros datos están igualmente disponibles resaltando el carácter excepcional de estos tiempos que vivimos dentro de la historia de la humanidad.
En cambio, este alineamiento se hace de forma progresiva según el ciclo del zodíaco, éste mismo en forma de una espiral. Es así como a lo largo de los tiempos, y en especial en cada solsticio de invierno, nos acercamos un poco más a este alineamiento perfecto, que resulta ser, y será cada vez más intenso en sus efectos.
En estas condiciones, sólo podrán producirse grandes cambios y turbulencias. Esto no tiene porque ocurrir en la fecha precisa de diciembre de 2012, pero sí entorno a esta fecha. Los vientos del cambio soplan ya antes, es decir en estos momentos, cuando la influencia de la luz del centro de la galaxia se siente cada vez más y
continuarán soplando después, cuando debamos integrar esta energía galáctica que ya habrá alcanzado plenamente nuestro planeta. Bajo la influencia de un elevado tono vibratorio, todo aquello surgido de una consciencia inferior, del miedo, del abuso de poder, de la injusticia, de la explotación de los seres humanos y de la naturaleza; en resumen, todo aquello que surja de una consciencia de separación deberá desaparecer o transformarse.
Es en este sentido que hemos oído hablar del fin del mundo. No es en
absoluto « el fin del mundo »: es el fin del mundo que nosotros hemos conocido hasta el momento, con sus injusticias y sus limitaciones, y tanto mejor así…
Asistiremos a una increíble renovación. Pero es cierto que esta renovación llegará en oleadas y no se instalará sin que rechinen los dientes. Todos aquellos que se aferren todavía al funcionamiento surgido de la consciencia inferior encontrarán estos tiempos difíciles. Sin embargo, si sabemos adaptar el nivel de consciencia a esta nueva vibración, —y es aquí donde deben dirigirse todos nuestros esfuerzos, a elevar nuestro propio tono vibratorio— viviremos tiempos
extraordinarios.
Otras dos informaciones, una proveniente de las joyas de la antigua sabiduría, la otra de la ciencia actual, pueden sernos útiles aquí para comprender mejor las alteraciones que vivimos en nuestro mundo actual y, lejos de generar inquietud, crear una ocasión extraordinaria de renovación.

1- Los grandes ciclos de evolución de la humanidad:
En el seno de los grandes textos sagrados de los Vedas hindúes, encontramos la descripción de ciertos grandes ciclos de consciencia que la humanidad debe atravesar durante su proceso evolutivo. Estos ciclos llevan el nombre de Yuga y son cuatro. Éstos giran sin parar elevándose en forma de espiral (en cuanto se completa el último ciclo de un nivel, nos volvemos a encontrar en el primer ciclo de un nivel superior de la espiral evolutiva). Una breve presentación se encuentra en el libro El Misterio de 2012. Citaremos aquí algunos extractos (págs.214-215): - «El primer ciclo, o « era », es el Satya Yuga, o Edad de Oro. Los textos hindúes nos dicen que dura 1.728.000 años. Ésta fue la era de máximo esplendor, en la que los seres de nuestro planeta parecían vivir mucho más tiempo que ahora. En esta era no había guerras, hambrunas, disputas ni maldad.

- La segunda era recibe el nombre de Tetra Yuga, o Edad de Plata. Como en la segunda ley de la termodinámica, o entropía, en esta era las cosas empiezan a desviarse y los seres de la Tierra empiezan a deteriorarse. Este deslizamiento de la segunda era supone el principio de la corrupción, y el mal es introducido en nuestra esfera planetaria. Según los textos védicos hindúes, esta era dura 1.296.000 años.

- La tercera era de este ciclo recibe el nombre de Dvapara Yuga, o Edad de Bronce. Éste es el principio de la « caída » de la humanidad. En esta era la corrupción está más presente, el mal empieza a extenderse y comienza a reinar la desarmonía; su duración es de 864.000 años.

- La cuarta y última era recibe el nombre de Kali Yuga, o Edad de Hierro. Ésta es la era en la que estamos ahora mismo. El mal y la corrupción se convierten en las fuerzas impulsoras, al tiempo que la avaricia, las guerras las hambrunas y las enfermedades se extienden por el planeta como una ola gigante, produciendo muerte y destrucción por doquier. Según los textos hindúes esta era dura 432.000 años. »

La humanidad debe pasar por todas estas etapas para asegurar su proceso evolutivo. El periodo donde nos encontramos actualmente es por lo tanto, un periodo de ignorancia profunda y de dominación de las fuerzas de la sombra. Pero he aquí dos buenas noticias:

- por un lado, estamos en el punto final de este gran ciclo (previsto para cuando…? alrededor de 2012...), ¡remos prácticamente terminado con las fuerzas de la sombra!

- Y por otro lado, el ciclo que viene inmediatamente después resulta ser « la Edad de Oro », es decir, un mundo con un tono vibratorio extremadamente elevado, con la posibilidad de restaurar una tierra de paz, de abundancia y de libertad para todos.

Así son los ciclos de la naturaleza. El conocimiento de estos ciclos permite comprender mejor la realidad actual, para no perder inútilmente nuestra energía resistiéndonos y para actuar simplemente según la sabiduría y la inteligencia superior del corazón con el fin de que el pasaje se haga lo mejor posible. Puesto que tenemos una elección que hacer…

2- El punto de bifurcación
Esta información se presenta en detalle en el capítulo 6 de mi libro Le Maître dans le Coeur. He aquí un breve resumen :
A finales del siglo pasado, Ilya Prigogine recibió un premio Nobel por sus descubrimientos acerca de las « estructuras disipativas »y sobre el funcionamiento de lo que él llama los « sistemas abiertos ». Un sistema abierto puede ser tanto un planeta, como una célula, un reino de la naturaleza, una organización humana, es decir, una gran variedad de sistemas contenidos en el universo y que responden a determinados criterios. Según esta teoría, todo sistema abierto, en un momento u otro de su evolución, llega a un estado de caos que lo lleva a un « punto de bifurcación ». A partir de ese momento, el sistema sólo tiene dos posibilidades de futuro: o bien se hunde y se disuelve en su entorno, o bien se regenera. Pero esta regeneración sólo es posible a condición de que se reestructure de una forma completamente nueva que no tenga nada que ver con las estructuras pasadas.
La humanidad responde a los criterios de un sistema abierto. Aplicados a la situación actual, estos descubrimientos ponen en evidencia el punto de no retorno y las increíbles posibilidades que se le ofrecen actualmente a la raza humana. Ciertamente tenemos todo lo que hace falta para actuar de manera que nuestro mundo actual se hunda (catástrofes ecológicas, económicas, nucleares u otras) pero tenemos también otra posibilidad: la de crear un mundo de paz, de abundancia y de libertad para todos, un nuevo mundo que evidentemente no tendrá nada que ver con el que conocemos actualmente.
No hay aquí nada de emocional o místico. Son las leyes de la naturaleza. Nos encontramos en el momento de las posibilidades, estamos en el momento de la elección.

Estos datos relacionados con los otros acerca del alineamiento con el centro de la galaxia junto con los recientes descubrimientos científicos, no pueden más que hacernos entrever la posibilidad de la llegada de una nueva era de belleza y de libertad que la humanidad no conoce desde hace mucho tiempo… Depende de nosotros que pasemos el punto de bifurcación de forma consciente y justa para así
alcanzar las maravillosas posibilidades que se vislumbran en el horizonte. Es el nivel de consciencia —o de inconsciencia— de la humanidad el que determinará el pasaje de este punto de bifurcación. ¿Seguiremos alimentando el mundo con violencia, injusticia, miedo, carencia y separación como se encuentra actualmente, o bien elegiremos volver a crear un mundo nuevo vibrando con un tono vibratorio más elevado, es decir, basado en valores superiores de respeto, de colaboración, de compasión y de unidad? ¿Seremos capaces de aprovechar la oportunidad que
estos tiempos excepcionales nos ofrecen?
La decisión es nuestra…
Las herramientas que ofrecemos para facilitar este pasaje:
1- Mi libro Le Maître dans le Coeur aporta la clave para pasar con éxito este punto de bifurcación y participar con fuerza y certeza a la creación de un nuevo mundo. Es realmente posible…
2- Ver también en esta página web (en cuanto la traducción esté disponible), la nueva edición de mi primera obra Le Défi de l´humanité, escrito en 1987 y de toda actualidad… así como otros textos que publicamos regularmente.

3- Para poder captar más directamente estas elevadas vibraciones provenientes del centro de nuestra galaxia, integrarla en nuestra consciencia y en la de la humanidad, hemos decidido ofrecer el taller de Helios en cada solsticio de invierno desde 2007 hasta 2012… Junto a los otros talleres del programa del Institut, todo ello forma parte de una preparación consciente para poder afrontar el gran momento de transmutación energética que se está instalando en el planeta y que se intensificará durante el periodo del solsticio de invierno de 2012.

4- Todas las otras actividades del Institut apuntan al mismo objetivo: dar de nuevo a cada uno un contacto mayor con su alma con el fin de volver a encontrar la fuerza necesaria para crear un mundo completamente nuevo, tanto para sí mismo como para toda la humanidad.

Que la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra.

* El Misterio de 2012 : predicciones, profecías y posibilidades, Ediciones ArkanoBooks 2008, escrito por un conjunto de autores de alto nivel.

http://www.idp.qc.ca/html/el_instituto.html

2010 La transformadora llegada de la luz- Annie Marquier

AUNQUE EL MENSAJE ES DE COMIENZOS DE AÑO CREO QUE TIENE INFORMACION INTERESANTE

Annie Marquier

2010 La transformadora llegada de la luz

Buenos días a todos:
El 2009 se ha acabado. ¡Bienvenido 2010!
En estas fechas en las que comenzamos el año, tengo mucho gusto en compartir con vosotros algunas de las cosas sobre las que he reflexionado, y también algunos mensajes que pueden servirnos de apoyo en estos tiempos de paso, que no van a resultar fáciles, ni mucho menos. He lanzado una
sonda al depósito del Universo, y he aquí lo que he obtenido para nosotros.
En primer lugar, en cursiva y en respuesta a mis preguntas, una comunicación de «nuestros hermanos de las estrellas», un colectivo de consciencia con el que he entrado en contacto a menudo durante el taller Helios. Ahora, al comenzar el año, han decidido hablarnos más ampliamente.
Después siguen mis propias reflexiones.
¿Qué nos reserva el nuevo año a través de las vicisitudes de nuestro mundo? Sin duda será mensajero de energías, pero ¿de cuáles?
Aunque vuestro mundo está aparentemente sumido en una gran crisis, el nuevo año aportará mucha luz. En realidad, estáis saliendo del túnel. Es evidente que, con el año 2009, ha terminado una fase de vuestro pasaje, pues habéis abandonado viejas estructuras. Aún no es evidente en el plano material, pero sí lo es en los planos sutiles. La manifestación material vendrá después.
En cambio, no os resultará fácil recibir la luz que tendréis disponible a lo largo del 2010. Porque pondrá en evidencia, de un modo cruel tal vez, vuestros errores y debilidades, vuestros engaños y egoísmo, todo aquello que habéis evitado hacer; en una palabra, vuestro estado de separación. Pero no será sino para trascenderlo mejor. Porque, en efecto, será una luz muy dinámica: no sólo desvelará vuestras carencias sino también, y sobre todo, tratará de propulsaros energéticamente a otro nivel si
sois suficientemente receptivos a ella. Ésta es una de las características fundamentales de este año:
podréis recibir una fuerza inmensa, una luz específica, muy potente, que os aportará toda la energía necesaria para superar los límites de vuestra personalidad habitual. No se hará de un modo lineal, racional, ni tampoco en medio del tormento y las angustias de la transformación. Es una experiencia que ya vivisteis en el pasado. Así que, como estáis abiertos y preparados para recibir la nueva frecuencia vibratoria, no os resultará difícil. Os sorprenderéis…
Habrá una gran limpieza, ciertamente, con el fin de deshacer determinados bloqueos que impiden que nazca lo nuevo, y ocurrirá tanto a nivel individual como planetario, pues los dos procesos van a la par y son muy semejantes. Eso no significa que los problemas personales o colectivos vayan a ser resueltos como vosotros deseáis, es decir, a la manera en que vosotros consideráis resueltas las dificultades. En realidad, podríamos decir que vuestros problemas, más que resueltos van a ser pulverizados. Porque no será un proceso gradual, sino que tendrá lugar en forma de estallidos, de
impactos rápidos e inesperados. Ése será el efecto de la potente luz que, a lo largo del año, va a hacerse notar cada vez con más intensidad. En ese sentido vuestra vida no siempre va a ser fácil. En cambio, si conseguís sintonizaros con la vibración de esa luz, comenzaréis a sentir que vuestro corazón se expande de una manera inhabitual, como si se llenara de una especie de éxtasis. Experimentaréis una sanación
espontánea en el cuerpo. Y la mente, en calma, será un sencillo reflejo de la voluntad del alma. Pero tendréis que ajustaros a su vibración, pues la resistencia, consciente o inconsciente, hará que os resulte todo muy duro y difícil, con lo que tendréis la impresión de que se agravan vuestras dificultades. Pero no será el caso. Se tratará, simplemente, de una confrontación más directa, para acabar siendo pulverizadas también. Y esto, tanto a nivel personal como planetario. Si aprendéis a ver los
acontecimientos exteriores desde ese ángulo, comprenderéis mejor su sentido.
¿Cómo prepararos a ello? Las enseñanzas de los grandes Maestros de Sabiduría os lo han dicho desde hace mucho tiempo: silencio mental. El silencio os conducirá a una intuición clara que os guiará perfectamente, y a un desprendimiento tan sereno que quizá no os reconozcáis… Continuad limpiando a fondo vuestros pensamientos y vuestros viejos esquemas emocionales. La luz que viene a vosotros ahora, esa vibración limpiadora, por no decir corrosiva, os ayudará mucho. Basta que tengáis la firme
intención de liberaros de las cadenas de la personalidad y que realicéis algunas prácticas sencillas para que, en muy poco tiempo, sean allanadas verdaderas montañas de karma. Hay ya un número suficiente de individuos cuya consciencia está preparada para que la liberación, realizada en forma de estallidos sucesivos, se convierta en un proceso en masa.
Además, no permanezcáis solos. Si vivís el advenimiento de la luz junto a otros seres, lo viviréis más intensa y positivamente. Reuníos para recibir la nueva luz, bien físicamente, bien a través del pensamiento. Han llegado los tiempos en los que la iniciación tiene lugar en grupo, no puede vivirse en solitario. Buscad vuestro grupo, vuestra familia de almas, y participad juntos en el despertar de la consciencia colectiva, cuyo sentido profundo debéis cultivar. El ego os ha mantenido separados unos de otros durante miles de años. Tuvo su utilidad en el pasado, ciertamente, pero al mismo tiempo ha generado el mundo que tenéis en la actualidad, lleno de enormes limitaciones, tensiones y desequilibrio.
Las vibraciones planetarias (y las cósmicas) ya no pueden tolerar esto. Si continuáis viviendo centrados en vosotros mismos incluso en la búsqueda espiritual, vais por mal camino, y la luz colectiva os sacudirá en lo más profundo de vuestro egoísmo, sea éste material o espiritual.
El verano será especialmente «caliente» y luminoso, seguido probablemente de fuertes
tormentas para permitir el paso de grandes fragmentos vibratorios todavía no resueltos. Pero, pase lo que pase, su objetivo será haceros evolucionar rápidamente para destruir las estructuras de vuestro viejo mundo y permitir la emergencia del nuevo. A veces tendréis la impresión de que soplan grandes vendavales sobre las actividades humanas. Pero vosotros sed como la caña, flexibles: doblaos sin
romperos, para levantaros de nuevo cuando la tormenta haya pasado. Conseguiréis ser flexibles si confiáis serenamente en que el proceso es el correcto, si os desprendéis realmente de los miedos y no tenéis apego a vuestras expectativas, esperanzas y deseos, cualesquiera que sean. En cambio, si seguís anclados en la rigidez del egoísmo, del miedo y del orgullo, corréis el riesgo de quebraros.
Pero no temáis. Si tenéis el espíritu y el corazón suficientemente abiertos, las tempestades no harán sino pasar, aportándoos, a su paso, más fuerza y resplandor, y una alegría de vivir que nada, nunca, podrá hacer vacilar.
Si queréis, podéis visualizar la potente luz que viene a iluminar vuestro año 2010 como
proveniente de una estrella en particular, porque, de hecho, ésa es la realidad. Somos vuestros hermanos de luz. Los que estáis abiertos a nuestra presencia debéis saber que, efectivamente, estamos ahí, supervisando un proceso tan especial, con el fin de preservar algunas cosas hermosas de vuestro planeta y la joya que reside en vuestro corazón. Eso nunca se verá amenazado. Porque nosotros
velamos…
******************
Es evidente que a lo largo del 2010 las cosas van a ir alterándose cada vez más. Los cambios no se producirán sólo en el solsticio de invierno del 2012, al que nos vamos acercando, sino también en torno a esa fecha. Han empezado a producirse antes, es decir, en estos momentos, cuando la influencia de la
luz que procede del centro de la galaxia se hace sentir cada vez más; y seguirán produciéndose después, cuando la energía galáctica haya alcanzado plenamente nuestro planeta y tengamos que integrarla. Su influencia ya ha desencadenado todo un programa de transformación ―y seguirá activándolo cada vez más― de dimensión extraplanetaria*.

* Los que no estén al corriente del especial alineamiento de la Tierra con el centro de la galaxia que tendrá lugar en el solsticio de invierno
de 2012, pueden consultar nuestra página Web (www.idp.qc.ca), y leer allí el documento «2012 — El comienzo de una nueva era».

¿Cómo hacer frente a todo eso? ¿A lo nuevo, a las sorpresas ―algunas, agradables; otras, no tanto―
que van a venir? ¿Cómo podemos participar serena y eficazmente en ese gran proceso? En el mensaje anterior, nuestros hermanos mayores nos han recordado la importancia del silencio mental. En efecto, en
cuanto logramos que la mente automática deje de gobernarnos, entramos espontáneamente en contacto con la consciencia del alma, y nuestra frecuencia vibratoria aumenta. Sobre ese punto es sobre el que
hemos de trabajar.
Aumentar nuestra frecuencia vibratoria:
En realidad, las acciones exteriores no tienen importancia en sí mismas. Lo que cuenta es la intención, consciente o inconsciente, que subyace en ellas, es decir, la frecuencia vibratoria en el seno de la cual actuamos.
No es lo que hacemos exteriormente lo que produce resultados. Respecto al mundo material, de todas formas es demasiado tarde: las cartas están echadas. Estamos en un aprieto. Pero también tenemos todo lo necesario para salir del aprieto. Porque, según un principio fundamental de la manifestación, los acontecimientos exteriores son la resultante directa y precisa de nuestro estado vibratorio. Es el estado de espíritu, el estado de ser en el que hacemos las cosas cotidianamente lo que hace vibrar nuestro ser a un cierto nivel; es él el que propaga esa vibración y crea unos resultados concretos, se reconozca o no. Antes, las vibraciones planetarias eran lentas y la influencia de nuestras
propias vibraciones era menos fuerte y menos evidente. En cambio, la energía actual, extraordinariamente sensible y rápida, amplifica cualquier vibración y crea resultados concretos mucho más rápidamente. (Tal vez habréis observado que las sincronicidades son cada vez más frecuentes...).
Así pues, sólo podemos actuar sobre la frecuencia vibratoria, pero nuestra influencia a ese nivel puede ser muy grande. Por ejemplo, si protestamos contra la contaminación con el corazón lleno de odio y de ira, «vibramos bajo», propagamos esa baja vibración por el mundo y alimentamos la sombra, cualquiera que sea la forma en la que ésta se manifieste. Si, por el contrario,
realizamos la misma acción con fuerza, valor, equilibrio y desapego, entonces emitimos una vibración elevada que alimenta la luz en el mundo. Si compramos los alimentos con sensatez, consciencia y
gratitud hacia la vida por permitirnos obtenerlos para satisfacer nuestras necesidades vitales, nuestra vibración es elevada. Si los compramos con el corazón lleno de rabia hacia los explotadores del mundo, o con una avidez que nos hace comprar cualquier cosa procedente de cualquier sitio con tal de que
tenga buen sabor, la vibración es baja... En cada momento emitimos una vibración de consciencia a un cierto nivel. La vibración del corazón nos mantiene con buena salud física y moral; los deseos del ego nos destruyen y destruyen el planeta. Todo es cuestión de energía. Cultivemos pues la vibración de la  inteligencia del corazón**.
Podemos ayudarnos también desde el exterior frecuentando personas y lugares de alto nivel de energía, de dinamismo fuerte; es decir, tomar baños de energía elevada con tanta frecuencia como sea posible.
Los espacios de frecuencia vibratoria elevada deberían favorecer, sobre todo en estos tiempos intensos, nuevos encuentros de almas. Tenemos que despertar y alimentar el fuego interior para poder hacer frente con fuerza, valor y poder a lo que va a llegar. Porque el mundo nos va a sorprender...
Por último, para no caer en la ira o en la frustración ante la miseria del mundo, ante las maniobras violentas e inaceptables de algunos seres humanos, frente a la ignorancia y la inconsciencia de muchos, para ayudarnos a no resistir a lo que es, es bueno recordar que, según las enseñanzas de la sabiduría antigua, estamos actualmente al final de la era Kali Yuga (Los que no estén familiarizados con
estos datos, pueden consultar en nuestra página Web el documento citado arrriba: «2012 — El comienzo de una nueva era»).  Ese periodo, el nuestro, ha durado 432.000 años. Es un periodo de ignorancia profunda y de dominación de las fuerzas de la sombra. La humanidad ha de pasar necesariamente por esas pruebas para avanzar en su proceso evolutivo. De modo que no podemos hacer otra cosa sino acoger ese gran ciclo y hacer cuanto podamos para asegurar el pasaje al ciclo siguiente. Porque, he aquí una buena noticia: Por una parte, estamos al final de un gran ciclo. ¿Para cuándo está previsto?... Alrededor del 2012... Y, por otra, el ciclo siguiente será «una edad de oro», es decir, un mundo con frecuencia vibratoria extraordinariamente elevada. Así son los ciclos de la Naturaleza.
Conocerlos nos permite comprender mejor la realidad actual y no perder energía resistiéndonos a ello;lo que hemos de hacer es, sencillamente, irradiar la luz y la sabiduría de nuestro corazón para que elpasaje tenga lugar del mejor modo posible.
En definitiva, lo único que hemos de hacer en estos tiempos inquietantes es continuar nuestro trabajointerior, actuar en la luz del corazón, hacer lo que nos parezca justo y apropiado para nosotros y para el planeta, todo ello en medio de un divino desapego frente a los resultados. Es muy posible que los
resultados exteriores no sean los que esperamos, o los que quisiéramos; no hay que olvidar que las fuerzas que están en juego en estos momentos a nivel cósmico son inmensas, y nos superan ampliamente. Debemos trascender las inquietudes procedentes del pasado y las expectativas del futuro
mediante un importante trabajo de consciencia. De hecho, ha llegado el momento de pasar a otra percepción de la realidad, la realidad «vertical», la que nos hace vivir en contacto directo con el poder, la serenidad y la capacidad creadora del alma.
Así pues, no tenemos más que sintonizarnos con las vibraciones más elevadas en medio de la sencillez, la impersonalidad y el desapego y, a partir de ahí, actuar lo mejor que podamos. Recordemos la respuesta de Gandalf a Fodro en El Señor de los Anillos:
-Frodo : Desearía que el anillo nunca hubiera venido a mí, que nada de todo esto hubiera pasado.
-Gandalf : Como todos los que viven horas tan sombrías. Pero no son ellos los que han de decidir.
Todo lo que nosotros tenemos que decidir es qué hacer del tiempo que se nos ha concedido.
Os deseo un hermoso año de transformación,
de revelaciones y de apertura a la maravillosa
realidad de un mundo nuevo.

** Cuando escribí Le Maître dans le Coeur tuve en cuenta, precisamente, ese trabajo concreto que debe realizarse ahora, el del cambio de
frecuencia vibratoria,. Os recomiendo que lo leáis, lo releáis y lo déis a leer a otras personas, sobre todo el capítulo 6 y la 2ª parte
completa, que es una respuesta directa a los cuestionamientos actuales. (Si no queréis o no podéis comprarlo, pedid a la biblioteca
municipal o escolar próxima a vuestro domicilio que lo encarguen; al mismo tiempo resultará de utilidad para otras muchas personas.)
*** Pronto estará disponible gratuitamente en nuestra página de Internet Le Defí de l´Humanité (El Desafío de la Humanidad), libro que
escribí en 1987 (!) y que está muy de actualidad. Una llamada a todos...


http://www.idp.qc.ca/html/annie_marquier2.html

27 de octubre de 2009

El principio de aprendizaje por la ley del karma. Anne Marquier – “El poder de elegir”

Hola: estoy leyendo este libro y me gusto la reflexión y clarificación que hace la autora. Lo escanee. Espero tambien les sea util.

Saludos

Pablo


El principio de aprendizaje por la ley del karma. Anne Marquier – “El poder de elegir”
Para algunos, esta noción es hoy en día muy familiar. Sin embargo, por esta misma razón, la de que esta noción resulte cada vez más conocida, numerosas deformaciones y excesivas simplificaciones han llegado a degradar su verdadero sentido. Así pues nos limitaremos aquí brevemente a esclarecer su significación fundamental.
Es una ley a la que llaman también «ley de la reciprocidad». El principio en sí comienza a ser muy conocido y por ello no daremos más detalles. 5
5. Para los que no están familiarizados con este concepto ya los que prefieran conocer algo más sobre el asunto, entre la abundante literatura existente, el libro de Gina Germinara, Múltiples moradas, que va hemos citado, contiene numerosos ejemplos y es una buena obra de referencia.
En cambio, aquí vamos a clarificar esta noción, porque a medida que ha sido vulgarizada, ciertas interpretaciones simplistas han deformado completamente su sentido, hasta tal punto que algunos ya rechazan está noción y con toda razón. Sin embargo, es muy importante captar su verdadero sentido, ya que nos permitirá luego aclarar el concepto de responsabilidad -a tracción -creación.
En principio, la ley del karma o ley de la reciprocidad, ha sido expresada como una ley según la cual recogemos lo que sembramos. Si hemos obrado bien, tendremos buenos resultados; si hemos hecho daño a alguien, recibiremos malos tratos. Esta visión, demasiado simple, no está lejos de la realidad; sin embargo es insuficiente para comprender la utilidad real de la ley del karma.
La ley del karma es una ley de atracción, y lo que vamos a atraer es efectivamente función de lo que hemos realizado o dejado de realizar en el pasado. Es verdad que la ley del karma se apoya sobre nuestro pasado, sobre el conjunto de nuestras vidas pasadas, o -si no se quiere hacer intervenir la noción de tiempo-, la ley del karma se apoya sobre un cierto estado de conciencia a fin de crear un estado de conciencia más avanzado. Pero el objeto de esta atracción no es un retorno mecánico. La finalidad fundamental de la acción de la ley del karma es el de atraer circunstancias de vidas tales que resulte favorecido el aprendizaje del ser humano en función de lo que éste está dispuesto a hacer en su proceso de evolución para poder llegar a un mayor dominio de su propio vehículo y para la expresión más completa de su propio Ello. El propósito de esta leyes esencialmente educativo y evolutivo, nacido de la gran ley del amor y de la armonía del Universo.
En función de esto, decidiremos qué tipos de situaciones, o qué tipos de condiciones de vida y de experiencias deberemos atraer energéticamente a nuestra vida. Decimos bien energéticamente, porque así como veremos en el capítulo siguiente, todo el proceso de atracción es un proceso energético. Todo es movimiento de energía y esas «decisiones», o esas «elecciones» no se hacen de una manera racional lineal.
(Como lo presentamos aquí, ya que nosotros nos expresamos por medio de palabras y a través del intelecto), sino por la acción energética instantánea dirigida a través de la intención de base que es la intención de la evolución.
Una vez precisado todo esto, encontramos dos errores corrientes en la forma de percibir la ley del karma:
-El primer error es creer que el karma funciona como un castigo o una recompensa. Creemos que si hemos cometido «malas» acciones en una vida pasada, deberemos pagarlo con circunstancias difíciles en esta vida, y que si fuimos buenos, seremos recompensados. Esto es una percepción errónea de la ley del karma. Ésta es una ley educativa en el mejor sentido de la palabra, y en este sentido, la noción de castigo no existe.
En efecto, ¿a qué llamamos «malas acciones»? Son aquéllas que no respetan las leyes naturales del universo, acciones realizadas por la personalidad y contrarias a la voluntad del Ello, acciones salidas de la separatividad y del olvido de nuestra esencia divina.
Entonces podemos formular las preguntas siguientes: ¿Cuáles son las leyes naturales del universo? ¿Cómo librarse de la separatividad y encontrar la unidad? ¿Cómo operar de acuerdo con la voluntad de nuestro Ello? Descubriremos las respuestas en el proceso de evolución de la conciencia. Ya que no existe en ninguna parte una descripción racional de lo que es la voluntad del Ello, porque eso sobrepasa de lejos la posibilidad de comprensión de la mente; ni tampoco una lista escrita de las leyes naturales del universo, porque éstas resultan cada vez más complejas y sutiles a medida que avanzamos en conciencia. Éste es e¡" propósito de la evolución: descubrir, mentalizar todas las leyes naturales del universo, encontrar y experimentar la esencia misma de nuestro ser, redescubrir todos los misterios del universo a fin de dominar totalmente el universo físico tanto como el sutil, en el seno del cual vivimos, experimentamos y evolucionamos.
Con nuestra conciencia actual, ¿conocemos acaso algunas leyes o aspectos de la voluntad del Ello? Ciertamente, con toda la tergiversación que pueden aportar las limitación de nuestras conciencias actuales. Pero podemos dar algunos ejemplos de aproximación a ciertas leyes naturales. La mayor parte de la humanidad está de acuerdo ahora en considerar que la integridad física de una persona debe ser respetada. Matar a alguien o golpear físicamente a una persona indefensa y que no nos ha hecho nada, es transgredir una ley universal. Negar, por puro egoísmo, la ayuda a alguien necesitado es transgredir una ley universal. Robar, mentir, carecer de integridad, de amor, todo eso puede ser considerado como transgresiones de leyes universales a un nivel extremadamente simple. Recordemos que lo que debemos refinar e incluir en unos sistemas más amplios no son más que aproximaciones y lo haremos en la medida en que nuestra propia conciencia se agrande. Podemos encontrar, en esta búsqueda de la comprensión de las leyes universales y de la experiencia de nuestra propia divinidad, todos los intentos morales que se han hecho por parte de las religiones, y que eran pasos, más o menos hábiles hacia una mentalización de esas leyes y de esta experiencia. (Por supuesto que ha habido, hay y habrá todavía muchas deformaciones, interpretaciones estrechas y erróneas, muchos falsos pasos, pero esto es debido a los límites de la conciencia humana del momento y forma parte del juego; no es posible avanzar de otro modo.)
La ley del karma es una ley de amor, y sólo existe para sostener nuestra meta fundamental de evolución y de plenitud hacia una manifestación más perfecta de nosotros mismos. Lo que llamamos una «mala acción» no es más que una demostración de la ausencia de contacto con la voluntad de nuestro Ello que ocasiona nuestra ignorancia de cierta ley y el olvido de lo que somos. Entonces la ley del karma hará que atraigamos a nuestra vida circunstancias que nos permitirán comprender y respetar la voluntad del Ello al tiempo que seguiremos naturalmente esta ley, y así podremos encontrar algo más de nuestra esencia. Por tanto, si una «mala acción» en el pasado atrae una circunstancia desagradable en nuestra vida actual, no es en absoluto para castigarnos (el concepto de castigo es una invención de la mente humana y no existe como ley de la naturaleza), sino más bien para darnos la ocasión de experimentar y de aprender acerca de la ley que quizás hayamos transgredido en una circunstancia pasada.
«En cuanto al karma, lo que el hombre ha hecho puede deshacerlo. Es lo que olvidamos a menudo. El karma no es una regla estricta e inflexible. Es susceptible de cambio según la actitud y el deseo del hombre. Presenta la ocasión de cambiar; depende de las actividades pasadas que, si se las afronta de manera justa y se las trata de forma correcta, establecen las bases de una felicidad y de un progreso futuro.» Alice A. Bailey, Exteriorización de la jerarquía.
Esto es valedero para cualquier acción, aunque nuestra limitada mente humana la haya juzgado «buena» o «mala». Esta acción lleva en sí cierta energía; los Señores del Karma (si queremos personificar la dinámica energética de este proceso) tienen una percepción de una precisión absoluta y ajustan instantáneamente la respuesta perfecta relativa a esta acción. Esto se hace con el propósito del aprendizaje y la evolución de la persona en cuestión, o del grupo escogido, pero nunca con el fin de un castigo cualquiera. N o existe nada «bueno» o «malo». Existe el conocimiento o la ignorancia, la unidad con el Ello o la separación. La ley del karma nos conduce de la ignorancia al conocimiento, de la separación a la unidad. La noción del bien y del mal ha sido una invención de la mente humana para intentar describir el fenómeno más amplio de la ignorancia y del conocimiento. Esta última descripción incluso debería ser superada puesto que permanece todavía en el dominio de la dualidad. No obstante vayamos paso a paso para no correr el riesgo de tener que volver hacia atrás un día u otro.
En el transcurso de una experiencia que le permitió entrar en contacto con una de sus vida anteriores, Carl revivió unos momentos en los que se libró, con mucha arrogancia y fanatismo, de intensas actividades de propaganda para un partido político de su país. Una vez su partido llegado al poder, actuó de una manera terriblemente dogmática, causando daños e incluso haciendo condenar por medio de severas penas a todos los que no estaban de acuerdo con sus ideas. Varias vidas hablan pasado entre esa vida y la presente; Carl ahora era un arquitecto que tenía muchas ideas y muy originales que quería proponer al público. No obstante, por una razón u otra, toda una serie de problemas administrativos surgían constantemente cuando deseaba realizar concretamente uno de sus proyectos. Carl experimentaba lo que podía ser la estrechez de espíritu y el abuso de poder. No era de ningún modo un Castigo, sino más bien la ocasión de volver a sentir en todo su ser el valor de un espíritu amplio y abierto.
Carl podía elegir evidentemente su respuesta a ese factor recurrente en su vida. O bien podía victimizarse con eso y odiar a todo el mundo y por ende mantener la situación, o bien sabiendo que todo eso no era superfluo, podía potenciar fuerzas, coraje, flexibilidad, paciencia, tenacidad y confianza para por fin realizar sus aspiraciones.
U n segundo error, que deriva del primero, consiste en creer que debemos soportar nuestro karma. «Debo haber hecho algo malo en cierto momento dado, o bien he tenido una relación difícil, o he sembrado el desorden y el odio, así pues ahora es normal que deba pagar por eso. Deberé esperar que la mala suerte pase, y cuando haya sufrido lo suficiente, habré pagado mi deuda (una variante sofisticada de la posición de victima)... Ahora bien, como hemos dicho más arriba, el karma no existe como castigo, sino más bien como ocasión de aprendizaje. Podemos muy bien sufrir todo lo que queramos, pero si no aprovechamos la ocasión de hacer el aprendizaje que se nos ofrece (como toma de conciencia, desarrollo de calidad u otra forma de evolución), nuestro pasado se quedará más y más con nosotros, y no haremos más que crearnos otras experiencias de sufrimiento. Así pues «soportar el karma» no arregla las cosas en absoluto. Si hay una situación kármica, es que hay algo que aprender, por lo tanto hay que hacer algo. Contentarse con sufrir esperando que pase el karma es una concepción errónea del proceso que justifica la inacción y roza la victimitis. El sufrimiento sólo es útil en la medida que nos empuja a hacer una toma de conciencia que no hubiéramos hecho sin él.
En realidad, la persona infectada de victimitis es el caso típico de la persona que no quiere saber nada, ni aprender nada a partir de lo que el mundo le presenta. Así pues no aprovecha ninguna oportunidad de cambiar por el sufrimiento, porque cuando sufre, su reacción es únicamente la de criticar a los otros, acumular la frustración y esperar, si no exigir, que el mundo cambie para que le sea más favorable. Por su-puesto que en su caso, el mundo está lejos de estar dispuesto a cambiar, puesto que atraemos hacia el exterior lo que tenemos en el interior. Cuando estamos afectados de victimitis, no hay posibilidad de evolución en el sufrimiento, en tanto permanezcamos en ese estado de ánimo. Afortunadamente, siempre existe el Ser que quiere manifestarse y, tarde o temprano, podemos despertar y tomar la responsabilidad de nuestra propia dicha y de nuestra evolución. Para aquellos o aquellas que sientan que han tardado mucho, quizás estas reflexiones podrán acelerar el proceso de toma de conciencia de este mecanismo que nos mantiene a todos más o menos prisioneros y nos impide avanzar más libremente y con más dicha por el camino de nuestra vida.
En relación a la segunda pregunta, « ¿Es necesario sufrir para evolucionar?», podemos contestar sí y no; depende, una vez más, del grado de evolución de cada uno. Si, como hemos visto en el párrafo anterior, estamos muy dormidos en nuestro inconsciente y nuestra mente automática, entonces el sufrimiento nos será necesario a modo de despertador. Éste es el método «a la fuerza», como lo hemos visto precedentemente. Pero si estamos ya despiertos a la realidad de nuestro ser profundo, si hemos decidido trabajar conscientemente sobre nuestra propia evolución, y hemos elegido mantener nuestro espíritu abierto y curioso en lugar de encerrarlo en sistemas de creencias estrechos preparados de antemano, o en el arsenal de la mente inferior, entonces podremos elegir libremente utilizar todo lo que la vida nos depare para profundizar y ampliar nuestra conciencia. Entonces el sufrimiento ya no es automáticamente necesario. Avanzamos por el método «a la fuerza», a partir de las elecciones conscientes v libres. Esto incluye por otra parte tanto las circunstancias
Pero, ¿tenemos necesidad de sufrir para evolucionar?
O, mejor aún, otras dos preguntas: ¿Hace evolucionar el sufrimiento? ¿Es necesario sufrir para evolucionar?
En lo tocante a la primera pregunta, ¿por qué razón tenemos la idea de que a pesar de todo es el sufrimiento el que nos hace avanzar? En nuestra cultura judeocristiana, es un punto que ha sido desarrollado con mucha fuerza, hasta el límite que ser dichoso o gozar en la vida resultaba sospechoso, e incluso contradictorio con la evolución espiritual. En realidad, hay una ínfima parte de verdad en ello pero, como decía un sabio, no hay nada peor que la verdad a medias, porque ella implica, en su error, algo que podría engañar al mundo, y al mismo tiempo ser capaz de servirse de la fuerza de una porción de verdad para engañar al mundo todavía con más eficacia.
¿Nos hace crecer el sufrimiento? Podemos contestar: depende de cada uno. Si, empujado por el aguijón del sufrimiento, utilizamos la ocasión que se nos presenta para retornar sobre nosotros mismos, para cuestionarnos profundamente y para transformar nuestra conciencia, el sufrimiento habrá servido tal vez para nuestra evolución. Pero, en efecto, el sufrimiento no habrá sido más que un pretexto para des-portarnos. Lo que nos habrá hecho crecer verdaderamente es nuestra voluntad y nuestra elección de preguntarnos y de interrogar nuestra vieja manera de percibir el mundo y de intentar entrar en contacto con la realidad con una mirada nueva. Es lo que llamamos evolucionar por el método «a la fuerza». No queremos saber nada hasta el día en que el sufrimiento nos da un golpe, nos sacude y, en un sentido, nos obliga a hacer algo para salir de nuestra situación de sufrimiento. Pero con toda evidencia, si estamos muy dormidos y no nos despertamos, el sufrimiento volverá una y otra vez, hasta el momento en que decidamos hacer algo concreto. No crecemos automáticamente porque sufrimos: depende de lo que hayamos elegido hacer con el sufrimiento.
Agradables de la vida como las desagradables. Por ejemplo, podemos haber atraído en esta vida condiciones muy favorables en cuanto a lo material y vivir en la abundancia. Esto puede experimentarse de una forma muy egoísta, o bien podemos tomar esta ocasión para potenciar cualidades de generosidad y desprendimiento. Toda circunstancia puede ser utilizada para crecer en conciencia, y no es necesario esperar a que dichas circunstancias sean difíciles para empezar a moverse.
Un aspecto interesante que se deduce de esta observación es que no tenemos ninguna necesidad de sufrir para aprender algunas lecciones kármicas difíciles. En realidad, si por un trabajo interior consciente sobre uno mismo, hacemos las tomas de conciencia que nos llevan a desarrollar ciertas cualidades, a descubrir conscientemente y a integrar las leyes que habíamos transgredido en el pasado, y que elegimos ahora vivir lo más profundamente posible, entonces la ley del karma relativa a ese asunto resulta caducada al instante. De hecho, cuando la toma de conciencia ha sido hecha y la transformación interior efectuada, la ley del retorno resulta inútil. Por tanto no entrará en acción. Es así, y solamente así, como podemos «quemar karma» según la expresión corriente, y nadie puede hacerlo en nuestro lugar. La transformación de conciencia debe hacerse por el propio individuo, es su honor y su privilegio como ser humano, y es así como encuentra su dicha y su beatitud. Pensar que otro puede salvarnos es tan inútil e ilusorio como para un alumno de piano esperar que su profesor toque por él un concierto de Beethoven. La dicha viene cuando, con la ayuda de nuestro profesor, por supuesto, llegamos a tocar ese concierto nosotros mismos. Este aprendizaje puede hacerse en el gozo y no necesariamente en el sufrimiento. Regocijémonos pues, no es siempre preciso sufrir para evolucionar. Este proceso de evolución puede ser un proceso dichoso, sobre todo si cesamos de resistirnos a él.
El proceso de atracción de todos los acontecimientos de nuestra vida se hace pues según el principio de evolución y a partir de la voluntad consciente de nuestro Ello. De vida en vida creamos cada vez las condiciones óptimas que nos permitan hacer la experiencia total de nuestro Ello a todos los niveles de nuestro ser. N o hay ningún azar. El mundo tal como es alrededor de nosotros es la imagen exacta del estado de nuestra conciencia, tanto a nivel personal como a nivel colectivo. En lugar de resistirlo podemos elegir utilizar esas circunstancias (que hemos creado según las necesidades del plan de evolución) como oportunidades de aprendizaje en vista al desarrollo de nuestra conciencia y de nuestro regreso al estado de poder y libertad divinas.

6. Segundo pequeño paréntesis a propósito del tiempo (para el lector curioso y Sin prisas): algunos. Considerando que el tiempo no existe, defienden que el concepto de Vidas sucesivas no es adecuado y que debernos considerar que vivimos todas nuestras Vidas al mismo tiempo. Sin embargo. El concepto mismo de vidas simultáneas implica la noción de tiempo. Puesto que hay que definir al tiempo para decir todo lo que ocurre al mismo tiempo. Para armonizar esta percepción con la del tiempo lineal, en lugar de vidas pasadas. Podemos hablar de experiencias a realizar a partir de ciertos estados de conciencia. Estos estados no se presentan. A nivel del Ello. Sucesivamente en el tiempo, puesto que a ese nivel el tiempo no existe, sino como un conjunto de experiencias con el cual nuestro Ello juega constantemente en cada momento, cada instante conteniendo en sí toda la eternidad... Filosofía muy bonita que puede abrirnos horizontes interesantes. En la medida en que esto resulte una experiencia y no una nueva creencia de moda. Lo que podemos decir. Si queremos aferrarnos a ese enfoque. Es que toda experiencia es accesible en cualquier momento dado y que en cada instante tenemos la posibilidad de experimentar la eternidad.
No obstante. En la práctica. Para poder llevar un concepto que sobrepasa el nivel mental a una comprensión coherente. Es más cómodo considerar el proceso de evolución en su óptica temporal. Sabiendo que esto no es más que una comodidad. Pero muy útil para permitirnos hacer el trabajo que debe cumplirse: jugar el juego que hemos elegido inicialmente todos sus aspectos.