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10 de enero de 2013

Un curso en Milagros - El perdon.

“El proceso de la psicoterapia, pues, se puede definir simplemente como perdón, pues no hay sanación que pueda ser otro cosa. Los que no perdonan están enfermos, pues creen que ellos no han sido perdonados. ” 

"Sólo el perdón sana una falta de perdón, y sólo una falta de perdón puede ser el origen de cualquier enfermedad. Esta comprensión es la meta final de la psicoterapia."


10 de marzo de 2011

Un curso en Milagros - Fijar la Meta

Cuando tu meta está fijada con claridad, vas a percibir a todos y a todo como testigos de la meta que has establecido. No verás ninguna excepción. Cuando no fijas la meta con claridad, las situaciones en tu vida simplemente parecen suceder y luego el ego mira hacia atrás para contemplar lo que acaba de suceder y decide si le gusta o no. 

10 de noviembre de 2010

Volver al Amor de Marianne Williamson (Un Curso de Milagros)

Tal como interpreto el Curso, "lo que más miedo nos da no es ser incapaces. Lo que más miedo nos da es ser poderosos más allá de toda medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, lo que más nos asusta". «¿Quién soy yo para ser una persona brillante, hermosa, dotada, fabulosa?» En realidad, ¿quién eres para no serlo? Eres un hijo de Dios, y si juegas a empequeñecerte, con eso no sirves al mundo. Encogerte para que los que te rodean no se sientan inseguros no tiene nada de iluminado. Todos estamos hechos para brillar, como brillan los niños. Nacimos para poner de manifiesto la gloria de Dios, que está dentro de nosotros. No sólo en algunos, sino en todos nosotros. Y si dejamos brillar nuestra propia luz, inconscientemente daremos permiso a los demás para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente liberará a los demás.
Un obrador de milagros es un artista del alma. No hay arte más elevado que el de vivir una vida bondadosa. Un artista informa al mundo de lo que hay por detrás de las máscaras que usamos. Todos estamos aquí para hacer eso mismo. La razón de que tantas personas estén obsesionadas por llegar a ser estrellas es que todavía no lo son en su propia vida. Los reflectores cósmicos no están enfocados sobre ti, sino que irradian desde tu interior. Yo solía tener la sensación de estar esperando que alguien me descubriera, que alguien fuera mi «productor». Finalmente me di cuenta de que la persona a quien estaba esperando era yo misma. Si esperamos que el mundo nos dé permiso para brillar, jamás lo recibiremos. El ego no nos da ese permiso. Sólo lo concede Dios, y ya lo ha hecho. Él te ha enviado aquí como su representante personal y te pide que canalices Su amor hacia el mundo. ¿Todavía esperas un trabajo más importante? Pues no lo hay.
Existe un plan para cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros es un ser valioso. A medida que abrimos más nuestro corazón, se va moviendo en la dirección en que se espera que vayamos. Nuestros dones nos brotan desde nuestro interior, y se extienden por sí solos. Logramos las cosas sin esfuerzo.
¿Cómo podía no haber pintado Leonardo da Vinci? ¿Cómo podía Shakespeare no haber escrito? En las Cartas a un joven poeta, Rilke dice a un escritor novel que escriba solamente si tiene que hacerlo. Hemos de hacer lo que para nosotros es profundamente imperativo, psicológica y emocionalmente. Ese es nuestro punto de poder, la fuente de nuestro resplandor. La motivación de nuestro poder no es racional ni voluntaria. Es un don divino, un acto de gracia.

4 de noviembre de 2009

Un Curso de Milagros

Tu tarea no consiste en buscar amor, sino sólo en buscar y encontrar
todas las barreras que hay dentro de ti mismo y que has erigido en contra del amor.