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24 de noviembre de 2010

“¿Qué haría yo si no tuviese miedo….?” Alex Rovira

Les recomiendo su libro "La Brujula Interior". A mi me ayudo a hacer el cambio de rumbo...



Entrevista de "La Contra" de La Vanguardia a Àlex Rovira, psiconomista.

Tengo 36 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy licenciado en Ciencias Empresariales y MBA por Esade, y siempre digo que soy psiconomista: se trata de la gestión del alma. Estoy casado con Mónica y tenemos tres hijos, Laia (8), Pol (6) y Mariona (cuatro meses). ¿Política? Progresista. ¿Dios? O está dentro
de mí o no está en lugar alguno: se manifiesta en el amor.

- ¿Tengo una brújula interior?
- Todos tenemos la nuestra: ¡es tu capacidad y voluntad de dar sentido a tu vida!

- ¿Cómo se consigue eso?
- Magnetiza tú mismo tu aguja: ¡elige hacia dónde quieres dirigirte!

- No sé, hay tantas opciones...
- Victor Frankl, psicólogo que sobrevivió al campo de Auschwitz, aprendió allí que quienes daban un sentido a su vida, ¡resistían más! Y luego preguntaba a sus pacientes: "Y usted, ¿por qué no se suicida?".

- Una pregunta ruda.
- Respóndela: ahí late tu sentido. Acto seguido, ¡zambúllete de cabeza en eso! Elisabet Kübler-Ross, que acompañó a miles de moribundos en sus últimos instantes, comprobó que lo que más personas decían al morir era: "¡Debería haberme arriesgado más!".

- Pero era ya demasiado tarde.
- Tú imagínate en tu último minuto de vida y pregúntate si podrás decir "¡esto ha valido la pena, gracias!".

- Tengo dudas.
- Pues escríbete una carta que empiece: "Querido yo: ...", y enumera "lo que no quiero", y luego "lo que quiero". Luego "lo que debo hacer" para alcanzarlo. Luego escribe: "me comprometo a...". ¡Firma la carta y cuélgatela bien a la vista!

- Bueno, y ya sólo me faltará actuar.
- No digas "lo intentaré". Decir "lo haré mañana" equivale a nunca. No postergues nada. ¡Actúa! Ya.

- Pero tengo que ganarme la vida.
- ¡Qué frase tan perversa! ¡La vida la tienes ya ganada! Ahora, dale sentido. O el último día te oirás decir: "sí, me gané la vida..., ¡pero no la viví!".

- Pero cambiar inercias asusta.
- Pregúntate: "¿Qué haría yo si no tuviese miedo?". El miedo es la felicidad temida; tras cada miedo hay un deseo. ¡Cúmplelo!

- ¿Y si al actuar me equivoco?
- Es más frustrante lamentarse de no haber actuado que actuar y sentir que te has equivocado. Pero, además, si actúas y paladeas lo que suceda, por doloroso que sea, ¡no te equivocas!: vives. El miedo a perder nos pierde.

- También puedo optar por seguir como estoy hoy.
- Sí, y todo seguirá igual. ¿Lo asumes? ¿Sí? ¡Pues adelante! Eso sí, pregúntate: "¿hago lo que deseo hacer?" Mira, tu trabajo es ese: ¡encontrar "tu" trabajo, el que te dé sentido! Ah, y ten presente esto: lo que no hagas tú mismo por ti ahora... ¡no lo hará nadie nunca!

- Rovira, ¿hace usted lo que quiere?
- Un día lo vendí todo para empezar de cero, para empezar a construirme. La realización personal no es un regalo: es fruto de una inversión, de esfuerzo, coraje, entrega, audacia... ¡De atreverte a atreverte!

- ¿Qué le movió a atreverse?
- Diversas cosas. Una de ellas fue que yo venía anotando todas las respuestas que me daba la gente cuando preguntaba: "¿cómo estás?"

- ¿Y cuáles eran las más frecuentes?
- "Tirando", "luchando" y "pasando". Es decir, ¡como un suplicio sin fin! Otros: "Jodido pero contento", una aceptación del malestar. Algunos: "No puedo quejarme", resignados. Y poquísimos: "Bien" o "¡Muy bien!".

- ¿Significa que estamos jodidos?
- Significa que lo que tú crees, lo creas. ¡Tu actitud es la que decide!

- ¿Qué actitud es la suya?
- No es la de ver el vaso medio vacío o medio lleno: ¡es la de que el vaso estoy llenándolo yo! Busco yo el agua. ¡Llena tú el vaso, aunque tengas que ir a buscar tú mismo el agua a la fuente!

- ¿Y si esa fuente está muy lejos?
- Si caminas hacia ella, ¡dentro de una hora estará más cerca! Es el caso de aquel caracol que trepa por un cerezo en enero, y la cigarra le pregunta: "¿Adónde vas?" "¡A comer cerezas!", responde el caracol. "Pero... ¡si todavía no hay cerezas!". "Cuándo yo llegue, ¡las habrá!", afirma el caracol, ja, ja, ja. ¡Esa es la actitud, sí señor!

- ¿Confianza?
- Sí, confianza en nuestro actuar. Seligman ha demostrado que quien vive de este modo ¡autogenera más salud, longevidad... y también riqueza!

- Más de uno piensa: "Bah, todo es una mierda y nada tiene arreglo".
- Tiene razón: para él, ¡así será! La vida es lo que tú haces de ella.

- Oiga, a menudo nos arrastra.
- El viento sopla, el mar se agita... ¡pero tú siempre puedes mover tus velas! Un amigo me dijo: "La semana que viene no puedo ponerme enfermo: tengo la agenda a tope".

- Me suena.
- Pues qué mal. ¡Arriésgate a cambiar algo, mueve tus velas! Tú decides si eres efecto o eres causa. Las personas que se dicen satisfechas suelen ser las que tienen actitudes más activas.

- Regáleme un último consejo.
- Un día, cuando mi hija tenía cinco años, la vi de pie, agachada con la cabeza entre las piernas. "¡Mira, papá: es precioso!". La imité, pero no vi a qué se refería. Y me dijo: "¡Del cielo cuelgan árboles gigantes y el suelo es azul, con nubes, y puedes volar!". Entonces me sentí disolverme, sumido en una belleza ilimitada y eterna.

- ¿Sí? ¿Qué le sucedió?
- Que cambió mi percepción, mi visión de todo. Cambió mi vida: aprendí a no dar nada por sabido, por supuesto. Y comprendí que todo, ¡todo!, puedes verlo de otra manera.

El hombre de la brújula

Antes del bombazo de ´La buena suerte´ (escrito con Fernando Trías de Bes), Àlex Rovira ya había escrito ´La brújula interior´ (Empresa activa), que lleva ya 400.000 ejemplares vendidos. Es un libro inspirador, estimulante, que sugiere que nada hay más inteligente que el optimismo. "Existe la adversidad, sí, pero tú siempre puedes cabalgarla y cambiarlo todo", te explica Rovira. No te resignes, cabalga y cambia la realidad: Jodorowsky le ha escrito un prólogo (para la 6. ª edición) en este sentido: "Si el mundo va mal, hagamos un arte que cure, negocios que curen, edificios que curen, periódicos que curen, filosofías que curen...". Àlex Rovira está en ello. Más detalles en www.alexrovira.com y en www.labrujulainterior.com

5 de marzo de 2008

La brujula interior - Alex rovira


Sino han leido este pequeño libro, se lo recomiendo. Nos ayuda de una forma simple a encontrar nuestro norte interior.
Les copio la carta que publica Alex en su web http://www.labrujulainterior.com/esp/pocaspalabras.htm

Querido amigo, querida amiga:

El diccionario nos dice que una brújula es un "instrumento que indica el rumbo de la nave". En otro caso, la define como "lo que sirve de guía".

En cuanto a "interior", obviamente significa "que está en la parte de adentro", aunque otra hermosa definición que encontrarás en algunos diccionarios es "que sólo se tiene en el alma".

Podríamos decir, por tanto, que hablar de la "brújula interior" es hablar de...

"La capacidad que tenemos en nuestra alma de fijar el rumbo de nuestra vida y de asumir la responsabilidad de darle sentido".

Esta ha sido desde siempre una preocupación del ser humano, pero ahora más que nunca tiene sentido buscar nuestra brújula interior. ¿Y por qué? Pues porque vivimos una gran, grandísima paradoja, a saber: tenemos más medios que nunca antes en la historia de la Humanidad para alcanzar la felicidad y, sin embargo, la infelicidad va en aumento.

La depresión se ha convertido en una gran epidemia y lo será más en el futuro, según los datos de la OMS (la Organización Mundial de la Salud). Nos pasamos la vida preocupándonos por todo: por la hipoteca, por las presiones en el trabajo, por asegurarnos un futuro, por acumular más y más cosas…

Porque, como digo en el libro, "vivir cuesta muy poco, pero podemos complicarlo tanto como queramos".

Estamos tan enfrascados en nuestro día a día, en nuestra pequeña prisión de cristal, que olvidamos nuestros deseos verdaderos, nuestros sueños, aquellos que gestamos cuando éramos niños.

En este libro trato de explicar, a través de las cartas que una persona escribe a su jefe, el proceso que yo mismo viví durante seis años de búsqueda interior. De búsqueda para encontrar la dirección de mi vida, mi propia brújula interior.

Porque todos tenemos una brújula. Y, por encima de todo, tenemos el derecho (y casi diría que el deber) de encontrarla y seguir la dirección que nos marque. Tenemos el derecho (y casi la obligación) de encontrar nuestro camino y recorrerlo.

La brújula interior es un libro escrito desde el corazón, una invitación…

* a pensarnos a nosotros mismos y sentir lo que nos pide el alma, nuestro ser esencial.
* a encontrar, desde la reflexión y el sentimiento, otras personas que compartan nuestro amor a la vida.
* a desarrollar esa capacidad de amarnos que nos permite viajar rumbo hacia donde nos apetezca
* a tejer redes de afecto que nos permitan volar sin el miedo a la caída.
* a confiar y a reencontrarnos.
* y a escribir, cada cual de su propio puño y letra, el que desea que sea el guión de su vida.

En algunos casos, nuestra brújula interior será el único instrumento que nos ayudará a no perder el norte... Nuestro Norte.

Rezaba el oráculo de Delfos: "Conócete a tí mismo" Y Píndaro decía: "Sé el que eres". Si sumamos ambos consejos, quedaría algo así como: "Conócete a tí mismo, entonces serás quien en verdad estás llamado a ser". Y vivirás tu vida... TU VIDA.

Recibe mi más afectuoso saludo,

Alex

Si quieres saber más de Álex Rovira
http://www.alexrovira.com/