14 de junio de 2009

25 de Julio - Dia mundial del amor y de la gratitud al agua


Estoy leyendo el libro "El poder curativo del agua" de Masaru Emoto y Jurgen Fliege, el cual recomiendo. Distintos autores explican distinta formas de curar con el agua.
El Dr. Emoto, quien a través de sus investigaciones y fotos de los cristales del agua, muestra como las emisiones energéticas y los pensamientos humanos afectan su estrutura propone que dicho día: "lo empecemos con una ceremonia para enviarle al agua amor y gratitud y, así elevar poco a poco la conciencia.
Únase a nosotros, solo o acompañado y dirija sus pensamientos y plegarias al agua. Cada persona cuenta, cada palabra cuenta y cuenta también cada gota tratada con amor y respeto, que entonces lleva esta información y la propaga.
También es mucho mas ventajoso enviar todas las vibraciones al mismo tiempo. Por esta razón proponemos tres horarios.
Las 7 de la mañana, las 13 horas del mediodia y las 19 horas de la tarde (hora de vuestra localidad).
Podéis decir oraciones de vuestra religion o hacer visualizaciones. Personalmente me imagino como la luz dorada/plateada inunda el agua y la Tierra, manando del corazón de cada uno de nosotros.

Os agradecemos que enviéis preferentemente amor y gratitud a la horas indicadas y comuniquéis esta información a todas las personas interesadas."

Creo que es bueno difundirlo.

Saludos

10 de junio de 2009

"A la vida has de permitirle que te sorprenda" Vividora sin límites

Gema Hassen-Bey, deportista de élite, cantante, compositora, bailarina, actriz...
"A la vida has de permitirle que te sorprenda"
IMA SANCHÍS - 10/06/2009

Maneja la silla de ruedas con total soltura, lo hace desde los 4 años; con ella baila, canta, actúa, ama e intenta cambiar el sentimiento de exclusión de los discapacitados. Tiene una voluntad férrea y una belleza singular, es triple medalla paralímpica de esgrima y ha participado en cinco Juegos consecutivos, en los que ha quedado entre las ocho primeras. En televisión la vimos en la serie Periodistas y en Alquilados;en cine, en Carne trémula y en Sobre ruedas.Su fundación, BEY+, quiere integrar por medio del arte (cine, teatro, música, danza) a las personas con discapacidad. Ha creado la compañía Bey Pro-Action, de danza deportiva, que integra a profesionales con y sin discapacidades. Transmite energía y sabiduría.

He derribado muchas barreras, una es la edad. Tu tiempo está aquí mientras vivas, calidad y no cantidad. Nací y vivo en Madrid. Me licencié en Periodismo, estudié interpretación y soy campeona paralímpica de esgrima. La diversidad enriquece el mundo. Creo en la vida

Estamos aquí para disfrutar, pero nos complicamos la vida. Basta tener un accidente para tenerlo clarísimo.

¿Qué le pasó a usted?

Íbamos toda la familia de fin de semana, mis padres y mis tres hermanos, y el coche se salió de la carretera. Yo tenía 4 años e iba dormida. Tuve una mala recogida: me cogieron en brazos, me sentaron en un coche, en el hospital me pusieron de pie, y ya la médula dijo basta.

...

… Pero el motor que me mueve no está en las piernas, está en la cabeza y en el corazón. He vivido la vida desde otro ángulo: mi parálisis es sólo una circunstancia.

¿Cómo fue su infancia?

Tuve que enfrentarme a la diferencia. Durante la recuperación en el hospital de Parapléjicos de Toledo mi preparadora física me transmitió que lo que me había pasado era duro pero que había mucho por vivir.

Pese a ello, no debió de ser fácil.

El mundo no está preparado para personas con discapacidad, es más fácil que el hombre llegue a la Luna que yo vaya a comprar el pan; y para los niños discapacitados el entorno es hostil, ¿se ha fijado en que apenas se les ve por las calles?..., pregúntese por qué.

¿Cómo se enfrentó a la adolescencia?

Si tener un granito es un problema, pues imagine tener una silla de ruedas… Yo de pequeña decía: "Tengo que estudiar mucho y ser muy lista porque nunca voy a ligar". Pero luego empecé a salir y la gente me ayudaba, entonces pensé: "Si la vida te va sobre ruedas, ¿por qué no bailas?".

Cantó, bailó y actuó.

Sí, he actuado en televisión y he grabado un disco: Sobre ruedas.Y tuve un novio durante años con el que mantuve una relación completa… Hay mucha desinformación: en el amor físico todo fluye naturalmente y casi mejor que en otras circunstancias, porque la situación obliga a la sinceridad total.

¿Cuántas veces ha oído "no puedes"?

Muy a menudo, pero no he permitido que los demás me pusieran limitaciones, he hecho todo lo que me ha gustado y he encontrado gente que me ha dicho: "Estaba en un momento bajo y verte me ayudó", y eso ha sido un regalo. Por eso aparezco bailando en Fama,que se ha unido a mi proyecto, la Fundación BEY+.

¿De qué se trata?

Medios audiovisuales solidarios. Yo defiendo la solidaridad proactiva, no la pasiva. Formamos a la gente con discapacidad en cine, danza, teatro, música, deporte..., y generamos contenidos. Se trata de un colectivo artístico abierto donde cabe todo tipo de gente. La idea es "ven y sorpréndete de lo que puedes aportar y crear".

Es usted pura energía.

Todo tiene su cara y su cruz, y depende de dónde te enfoques esas serán las energías que moverás, con ellas te hundirás o florecerás. La vida no es lineal, subes y bajas; es como en el deporte: ganas y pierdes.

¿Y?

Que perder lleva al recogimiento y la reflexión, la mejor manera de poner las bases para volver a triunfar. Lo importante es aprender.

Su campo de batalla fue la esgrima.

Éramos tres mujeres y en aquellos primeros Juegos Paralímpicos, Barcelona´92, empezamos perdiendo, pero ocurrió un malentendido que lo cambió todo.

... Qué emoción.

Perdí y el público aplaudió; pensé que, como la esgrima es tan complicada, creían que había ganado, así que me acerqué al público y con gestos le dije que había perdido, y entonces todavía aplaudieron más.

Valoraban su esfuerzo.

Exacto, y me fui con ese mensaje: que lo que importaba no era tanto ganar o perder como darlo todo. Se lo transmití a las otras dos chicas: "Vamos a quitarnos los nervios y disfrutar, porque no sabemos si viviremos otros Juegos. El premio es estar aquí".

Y entonces ganó, como en las películas.

Sí, contra toda previsión empecé a ganar contra deportistas más preparadas. Realmente, las energías funcionan y cuando focalizas la mente, el cuerpo y el espíritu, la fuerza es espectacular. Es esa osadía ante la vida lo que me apasiona. A la vida has de permitirle que te sorprenda.

No debes ponerle límites.

Al ponértelos a ti, se los pones a la vida. Uno puede conseguir lo que se proponga, y se lo digo desde esta silla.

¿Y usted qué es lo que quiere ahora?

Me voy poniendo objetivos. Mis últimos Juegos fueron contra China, que son buenísimas. Sabía que tenía que apostar, así que me fui sola a Hong Kong con el equipo chino: "Para estar entre las mejores del mundo necesito entrenarme con vosotros", les dije.

¿Qué pasó?

Comprendí algo básico: eres más rápido desde la concentración que desde la acción; el tiempo se dilata y se contrae, hay tiempo para todo, es cuestión de intensidad. Y todas estas cosas que he aprendido desde mi anormalidad es lo que quiero transmitir.

La normalidad no existe.

No, y la vida son encuentros, y para que se den, debes escuchar, todas las personas que se cruzan en tu camino tienen un regalo para ti. La gente viene y se va, y cuando se va es triste, pero siempre te deja algo. Somos la suma de todas las personas con las que nos encontramos.



miércoles, 10 de junio de 2009
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31 de mayo de 2009

Steve Taylor: "El ego crea la percepción del tiempo"

STEVE TAYLOR, PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE MANCHESTER

Afirma que, si queremos que el tiempo transcurra más lentamente, tenemos que vivir experiencias nuevas.



22/4/2009 Foto: JOAN CORTADELLAS

         GASPAR HERNÀNDEZ

--Cuando somos niños, es como si no existiese el tiempo.
--De niños, todas nuestras impresiones y percepciones son frescas y nuevas, pero a medida que nos hacemos mayores nos desconectamos de la realidad. Percibimos menos impresiones, y esa es una de las razones por las que el tiempo parece pasar más rápido. Hay una conexión entre la información que recibimos y el paso del tiempo.

--¿La solución es vivir experiencias nuevas?
--Es un camino para que el tiempo pase más despacio. Por ejemplo, irse al extranjero durante un tiempo en un entorno no familiar.

--¿Es necesario viajar?
--No necesariamente. Si queremos que el tiempo pase más despacio, podemos cultivar nuevas aficiones o
conocer gente nueva. Lo ideal sería cambiar la forma de percibir el mundo para tener una percepción más fresca.

--O comer como si aquel alimento fuese único.
--Comer es una de las actividades que hacemos de forma automática. En cambio, si mientras comemos nos concentramos en el proceso de comer, no solo estamos meditando, sino que estamos haciendo el tiempo más lento. En mis clases les pido a mis alumnos que se fijen en la textura de lo que comen.

--Cuando lo pasamos bien, el tiempo pasa volando.
--El tiempo pasa muy rápidamente cuando estás en un estado que yo llamo de absorción, cuando te sientes absorbido por algo. Puede ser una conversación, una cena con amigos, viendo una película. En principio, no es negativo.

--¿Pero?
--Pero si te pasas demasiado tiempo o media vida en este estado de absorción, el tiempo, y por tanto tu vida, pueden pasar exageradamente rápido. Hay dos tipos de absorción: la activa y la pasiva.

--¿La activa?
--La activa se da cuando estás con amigos o cuando estás realizando una actividad creativa, como pintar.

--¿Y la pasiva?
--Se da cuando estás mirando la televisión, leyendo revistas o navegando por según qué páginas de internet.

--¿Por qué en la consulta del dentista pasa el tiempo tan lentamente?
--Hay muchos estudios que concluyen que el dolor, sentirse mal o la ansiedad hacen que tengamos la sensación de que el tiempo pasa lentamente. Por ejemplo, a las personas que tienen miedo a volar, los vuelos se les hacen eternos. Si sientes ansiedad, la situación no te absorbe y el tiempo transcurre lentamente.

--¿Cuál es la relación entre el paso del tiempo y el ego?
--El ego crea el tiempo y su percepción. No existe el tiempo fuera del ego. Los bebés, que no tienen ego, tampoco tienen percepción del tiempo.

--¿Se trata de vivir el presente?
--En cierto modo, sí. La mayoría de personas se pasan la vida escapando del momento presente. Pero, si lo que tú intentas, a través de la meditación o la atención plena, es enfocarte en el momento presente, entonces realmente estarás viviendo la vida.

--¿Y en caso contrario?
--Cuando percibimos la realidad con el pensamiento, tenemos una percepción de
segunda mano. Pero si conseguimos la unión con nuestra mente sensitiva, tendremos una mayor percepción de la realidad. Nuestra mente está creando pensamientos continuamente, y cuando se calma tenemos una percepción más fresca, intensa y real. Y el tiempo pasa más lentamente.

--¿Una persona que viva 80 años ha vivido mucho o poco tiempo?
--Depende solo de ella. Si ha vivido siempre en la misma ciudad, ha tenido el mismo trabajo, ha visto mucho la televisión y ha viajado poquísimo, rara vez habrá experimentado la segunda ley del tiempo psicológico.

--¿Y?
--Si bien es posible afirmar que esta persona ha estado sobre la superficie del planeta mientras este describía 80 órbitas alrededor del sol, desde el punto de vista del tiempo psicológico, su vida ha sido breve. Alguien que viva menos años, si ha tenido muchas experiencias nuevas, ha viajado, ha visto poca televisión o ha meditado, en realidad ha vivido más años.

--¿Qué tiene en contra de la tele?
--Verla se parece a dormir, o a un anestésico. El tiempo desaparece. Entramos en estado similar a la hipnosis, que nos hace deslizarnos fuera del tiempo.

--Pero nos aporta información.
--Sí, pero esta información es de mala calidad. La televisión supone un goteo insignificante de información, en comparación con la riqueza de impresiones sensoriales que nos brinda el mundo fenoménico que nos rodea.

www.elperiodico.es

10 de abril de 2009

"La seguridad laboral nos sale demasiado cara"

Eva Perea: "La seguridad laboral nos sale demasiado cara"
Sostiene que, gracias a la crisis que azota al sistema, mucha gente podrá dedicarse al trabajo que de verdad le gusta.


GASPAR HERNÀNDEZ
--Usted trabajaba para la Comisión Europea. Era funcionaria; aparentemente lo tenía todo. ¿Por qué cambió radicalmente de vida?
--Yo he sido siempre muy responsable. Y siempre he tenido trabajos en organismos interesantes, pero grises y fríos. No estaba contenta. Me pregunté: "¿Esto es todo?, ¿esto va a ser todo?". Hasta que hice el click.

--¿Cuál fue el detonante?
--Parecerá una tontería. Un detalle que me reveló que no podía seguir en mi trabajo. Para fichar, pusieron un nuevo sistema. Antes había una tarjeta, y de repente lo cambiaron y tenías que fichar... con el dedo. Para entrar, ponías tu huella en la entrada y el cacharrito te decía a la hora que entrabas y a la que saldrías. Me pareció opresivo, y dejé el trabajo.

--Y se dedicó a analizar casos de gente que cambió de rumbo.
--Sí, gente que ha pasado de un estado en que no estaban satisfecha, a otro mejor.

--¿Profesional o personal?
--Profesional, pero siempre que hay un cambio de rumbo profesional repercute muchísimo en lo personal. Es gente con una inquietud que ha estado latente durante mucho tiempo, hasta que hay un detonante y cambia. Pero antes del detonante suele haber tristeza, aburrimiento, incluso depresión. Hay mucha gente deprimida en los trabajos.

--¿Cuál suele ser el detonante?
--Una enfermedad, cumplir 40 o 50 años, un divorcio, la crisis actual. El detonante nos hace abrir los ojos y pensar: este es el momento.

--¿Un despido?
--Los despidos son graves y duros, pero gracias a ellos mucha gente cambiará y se dedicará a hacer lo que hace tiempo que ya quería hacer.

--¿La crisis tiene algo positivo?
--Hace limpieza. Y vamos a empezar a dejar de consumir tanto. Hemos estado consumiendo una barbaridad, llenándonos de cosas superfluas. Las hemos metido en casa, no caben ya, y es buenísimo que ya no podamos consumir como hasta ahora. Bueno para el medio ambiente, para el planeta y para volver a reencontrarnos con nosotros.

--...
--Como queríamos seguridad, y poder seguir consumiendo a este ritmo, nos teníamos que atar a un trabajo, aunque no nos gustara. Porque si no, no podíamos seguir este ritmo de vida, rápido e inútil. Y ahora vamos a tener que parar. Y vamos a hacer más cosas que no cuestan dinero, y que son las mejores de la vida.

--¿Por ejemplo?
--Pasear por el campo y el mar, hacer un picnic. Esos son los días que se te graban y no cuestan dinero.

--No somos lo que consumimos.
--Lo que consumimos nos da una sensación de tranquilidad, de falsa seguridad e incluso de adormecimiento. Estás satisfecho y tienes una felicidad muy efímera. Muchos casos que yo he analizado vuelven hacia atrás en ese sentido, pero en realidad están yendo hacia delante.

--La búsqueda de la seguridad.
--Nuestro entorno más cercano, familia y amigos, nos quiere proteger tanto que da un valor demasiado alto a la seguridad. Si tienes un puesto para toda la vida, a todo el mundo le parece lo máximo, aunque sea un trabajo monótono. Y es muy difícil enfrentarte al entorno, porque les estás diciendo: mis valores no son los vuestros. Yo no quiero seguridad, quiero sentirme útil, hacer algo que me gusta o desarrollar mi creatividad.

--En otros países no tienen sobrevalorada la seguridad.
--Sobre todo en EEUU. En Silicon Valley, California, sentí envidia. Conocí a muchas personas que son el paradigma de la libertad. Habían empezado un proyecto, quizá no les había ido bien, pero el que te hubiese ido mal no era un elemento vergonzoso: allí no te ponen la cruz. Después empezaron otro proyecto, y otro, hasta que al final les fue bien. Allí hay más movilidad y libertad individual.

--La seguridad nos sale cara.
--Pagamos un precio increíblemente alto: la seguridad laboral nos sale demasiado cara. Es como si nos dijeran: no te quejes, sigue por el mismo carril pase lo que pase, acepta lo que te den, renuncia a tus hijos, no les veas el pelo, quédate trabajando hasta las nueve de la noche. Es brutal. Que una madre o un padre no puedan ver a sus hijos es brutal.

--¿A usted le sucedió?
--Yo soy madre de tres hijos y lo pasé muy mal. Porque en nuestro país los horarios no ayudan en nada. Poco a poco vamos mejorando.

--¿Qué le diría a alguien que quiera cambiar de rumbo?
--Que, si siente miedo, se prepare. Si sientes miedo, a lo mejor no estás bien preparado. Entonces, prepárate mejor. Un cambio radical de vida no es un capricho. Hay que ser fuerte, porque el cambio da vértigo. Y, después, escribir el objetivo, romperlo en trozos manejables e ir dando un pequeño paso detrás de otro.

26 de marzo de 2009

"El corazón envejece cuando nadie solicita tu atención"

Marie de Hennezel, psicóloga y psicoterapeuta
"El corazón envejece cuando nadie solicita tu atención"
IMA SANCHÍS  - 26/03/2009


Miedo al futuro

Conoce los miedos de sus pacientes y los propios ante la vejez. Para esa numerosa generación, hijos del baby boom,que ha pasado la barrera de los 60 ha escrito La suerte de envejecer bien (Plataforma), más de 100.000 ejemplares vendidos en Francia, donde hace frente al abismo de la cuarta y la quinta edad, cuando la movilidad queda muy reducida, y proporciona claves para vivir mejor la dependencia sin dejar de advertir que esa posibilidad está en el futuro de todos y de que ya va siendo hora de que dignifiquemos la vejez. "En hebreo, la misma palabra sirve para designar felicidad y vejez.Debería ser el tiempo en el que cultivar más nuestra alma y dar nuestra sabiduría a quienes nos siguen".




Tengo 62 años. Nací en Lyon y vivo en París. Casada por segunda vez, tengo 2 hijos y 6 nietos. Estoy semirretirada, escribo y doy seminarios sobre cómo envejecer bien. Soy experta en cuidados de enfermos terminales. Creo en Dios, pero prefiero la espiritualidad al dogma

A algunos de mis pacientes se les despertó el miedo a la vejez cuando alguien les cedió el asiento en el metro.

En su caso, ¿cómo fue?

Yo me di cuenta de que era mayor cuando tuve miedo de subirme a una escalera para limpiar la chimenea de casa.

Así, de sopetón.

Sí, ocurre repentinamente, como la primera arruga, pero los 60 es la edad simbólica, cuando te dan el carnet sénior y te jubilan.

Europa está llena de séniors.

Somos la generación del baby boom,vamos a vivir muchos años y nos da mucho miedo envejecer, pero hay dos maneras de hacerlo: como un descubrimiento y un crecimiento, o como un naufragio.

Cuestión de carácter.

Las personas optimistas se adaptan a los cambios y han aprendido a ocuparse de los demás. Las que lo llevan mal suelen ser personas muy narcisistas que no han resuelto sus problemas emocionales y no tienen confianza en sí mismas ni en la vida.

¿Y dice usted que se puede aprender a envejecer con soltura?

Sí, y la edad idónea son los 60, cuando somos absolutamente conscientes de lo que está en juego. Después, a los 70 u 80 años, es difícil cambiar, y ante la vejez hay malas y buenas actitudes.

Hábleme de ellas.

Las personas que envejecen bien están en paz con su pasado, han trabajado los remordimientos, los reproches y las frustraciones. La ligereza de espíritu es condición para envejecer bien.

Si estás ocupado con algo que te interesa, el pasado pierde peso.

Sí, es muy importante estar activo, pero hoy en día después de la tercera edad, que termina a los 75 años, viene la cuarta y la quinta (a partir de los 90 años), donde la vida interior es sumamente importante porque probablemente ya seremos dependientes y nuestro espacio puede ser muy reducido. Hay que estar preparado para aceptarlo.

¡Qué miedo!

Esta sociedad no es para viejos, la gente llega a la vejez muy sola. Todos nuestros valores tienen que ver con ser joven. Por eso, cambiar la mirada de la sociedad sobre la vejez es un desafío y una responsabilidad para mi generación, porque hasta nuestros hijos temen nuestra vejez. No debemos convertirnos en una carga para ellos.

Ser dependiente no depende de uno.

En parte. Si nos cuidamos psíquica (dando más importancia a la vida interior) y físicamente (comer bien, no fumar, hacer ejercicio), estaremos mejor. Y, aun siendo dependientes, podemos desarrollar cualidades interiores que nos ayuden a vivir mejor.

... Y eso hay que hacerlo a los 60.

Sí, debemos aprender a estar bien con nosotros mismos y cultivar placeres como el de la contemplación de la naturaleza o la música, de manera que si llega la dependencia o la silla de ruedas tengamos recursos. Si uno aprende a recibir de los otros, el día que esté enfermo vivirá mejor esa situación, sabrá abandonarse a los otros.

¿Usted prepara a la gente para eso?

Sí, la entreno en la meditación y en el placer de permanecer sin hacer nada y hablamos. Hay muchas cosas que uno debe trabajar a los 60 para saborear más tarde la vida.

¿Cuáles son los testimonios de ancianos que más le han conmovido?

Los que tienen el sentimiento de que es una suerte envejecer porque hay mucha gente que muere joven; los que saben que el corazón no envejece.

El corazón se endurece.

Cierto, pero la facultad de desear y de amar es lo que nos hace avanzar. He visto a mucha gente en los asilos replegada en sí misma, pero he visto también cómo las atenciones y las caricias diarias de una enfermera han devuelto la alegría de vivir a alguna de esas personas. El corazón humano nunca pierde la esperanza de amar y de ser feliz.

Sigue siendo triste.

Lo que esto pone en evidencia es la responsabilidad que tenemos los unos hacia los otros, porque el corazón envejece cuando nadie solicita tu atención, tu ternura.

Sin afecto, es difícil disfrutar de nada.
Sin afecto, morimos; pero hay que saber que si damos esperando recibir, no recibiremos nada. Las personas resplandecientes que he encontrado tienen una mirada sobre lo que las rodea benévola, y estas personas atraen a los otros. Los 60 años es una ocasión para reflexionar en profundidad sobre el amor.

¿Cómo prepararse para la muerte?

En todas las tradiciones, contemplar tu muerte te hace más justo y ecuánime. Los indios americanos representan la muerte como un pájaro que llevamos sobre nuestro hombro. Todas las mañanas el pájaro nos pregunta: "¿Y si fuera hoy?"... Prepararse para morir es estar lo mejor posible en tu vida.

Aceptada la vejez, ¿cuál es el temor?

Envejecer en una residencia, porque son instituciones que no tienen ningún respeto por el ritmo de cada persona. Hay que levantarse, comer, cenar y dormir a la misma hora. De repente, tras haber dormido toda tu vida en una cama grande, te meten en una camita de niño: sólo eso ya es una violencia.

Hay que cambiar las estructuras.

Muchos grupos de amigos en Francia montan una comunidad, viven juntos pero no revueltos, establecen sus normas y se comprometen a que si uno cae enfermo, se vuelve dependiente o demente, el resto lo cuidará.

25 de marzo de 2009

Hira Ratan Manek: "Yo no como: me alimento del sol"

LA ENTREVISTA CON HIRA RATAN MANEK, PRACTICANTE DEL CULTO AL SOL

Hira Ratan Manek: "Yo no como: me alimento del sol"

Afirma que el sol es la energía más poderosa. Tanto, que para vivir no le hace falta comer.

GASPAR HERNÀNDEZ

--¿Es cierto que usted no come?
--Muy raramente tomo comida sólida. Muy de vez en cuando, para no herir los sentimientos religiosos cuando visito un templo, tomo ofrendas conocidas con el nombre de prasad. Pero no, no como.

--¿Y?
--Solamente bebo líquidos, especialmente agua y té, y a veces café.

--Y está vivo.
--Y voy a su país el mes que viene. He demostrado ante varios equipos científicos que puedo sobrevivir solo a base de agua. Me estudiaron en varias ocasiones, por periodos de 130, 211 y 411 días. Los informes médicos están en mi web (www.solarhealing.com). Mi contribución a la humanidad es la de dar a conocer la ciencia de vivir de la luz solar. No como: me alimento del sol. Es una técnica milenaria, que en la antigüedad se conocía en todo el mundo, incluso en Europa. Las religiones establecidas erradicaron el culto al sol.

--¿Se trata de mirar al sol?
--Sí. Mirar al sol durante la franja de tiempo que yo llamo segura es sencillo y los resultados son fantásticos. Se obtiene una salud perfecta para mente, cuerpo y espíritu. Se experimenta un incremento de la memoria y la inteligencia. El proceso de envejecimiento se hace más lento.

--Mirar al sol: ¡qué peligro!
--No es peligroso. Los primeros rayos de sol de la mañana y los últimos rayos de la tarde son más beneficiosos que la televisión y los ordenadores. La franja segura no es peligrosa. Los ojos necesitan una buena luz para estar sanos. Nadie ha dañado sus ojos por mirar al sol en la franja de tiempo segura y durante unos segundos; en cambio, salirse de esta franja sí que puede ser peligroso.

--¿Y el cáncer de piel? ¿Y las lesiones en los ojos?
--Existen cada vez más libros y estudios escritos por médicos que hablan de curaciones debidas a los rayos solares. Puede consultar mi página web.

--No creo que haya muchos médicos ni oculistas que estén de acuerdo con usted.
--Se equivoca. Hoy en día ya hay muchos oftalmólogos que creen en los beneficios del sungazing. En Atlanta, decenas de oftalmólogos pudieron estudiar los ojos de numerosas personas que practicaron sungazing y comprobaron que en ningún caso la práctica causó daño alguno. Poco a poco empieza a verse un cambio en las creencias de los oftalmólogos. ¡No se trata de mirar el sol a las doce del mediodía!

--¿De qué se trata?
--Daré cursos y charlas en Catalunya para explicar la técnica. Pero, para resumirla, le diré que se trata de mirar el sol durante una hora segura, solo 10 segundos. Y después, se trata de añadir 10 segundos por día. Solamente pocos segundos. El sol no es fast food. Cuando el sol es suave, cuando nos llegan menos rayos ultravioleta, entonces constituye una poderosa medicina. Es una energía inofensiva, y carece de efectos secundarios.

--¿Y por qué no hablamos de ello?
--Todo el mundo sabe que el sol tiene poder curativo, pero hoy en día este conocimiento queda ocultado por la industria médica y farmacéutica. La ciencia misma afirma que la vida no es posible sin el sol, pero, aun así, los expertos nos mantienen alejados del sol y no hacen más que hablar de sus peligros.

--¿Es usted feliz?
--Sí, me considero una persona feliz. El sol trae felicidad a nuestras vidas presentes en todos los sentidos. Las personas podemos liberarnos de las enfermedades, y también la muerte es más feliz.

--¿?
--La muerte, y la vida después de la muerte.

--¿Por qué dejó de ser ejecutivo?
--Para dedicarme al servicio de la humanidad. Me interesa el bienestar de la humanidad.

--¿Cuándo empezó a darse cuenta del poder del sol?
--Me habló de ello la Madre Mira del Aurobindo Ashram, en Pondicherry, cuando yo tenía 25 años. Seguidamente empecé a investigar sobre el tema. Después de 30 años de investigación y búsqueda, a partir del año 1992 empecé a experimentarlo en mí mismo. Me tomó tres años poder recoger los frutos de mi búsqueda, y luego expuse mi éxito ante los expertos médicos. Desde entonces ofrezco mi cuerpo a la ciencia, para que sea estudiado.

--Usted que tiene práctica, ¿cuánto rato mira al sol?
--La práctica que enseño se realiza solamente durante un período de 270 días, de forma regular o irregular. Una vez que el cuerpo se haya convertido en un chip solar, entonces no es necesario seguir con el sungazing. No es una práctica que tenga que realizarse durante toda la vida. Si usted practica el sungazing durante 270 días (lo que equivale a un total de 111 horas), ya habrá completado la práctica.