10 de marzo de 2010

Fritz Perls- Gestalt

Sé como tú eres,
De manera que puedas ver
quién eres
y como eres

Deja por unos momentos,
lo que debes hacer
Y descubre lo que realmente haces
Arriesga un poco si puedes

Siente tus propios sentimientos
Dí tus propias palabras
Piensa tus propios pensamientos

Sé tu propio ser
Descubre
Deja que el plan para tí
surja de adentro de tí
Fritz Perls

2 de marzo de 2010

"No tengas miedo a probar algo nuevo"

Robert Horvitz, premio Nobel en Fisiología y Medicina en el 2002

IMA SANCHÍS - 02/03/2010

Yo puedo

Es un hombre orquesta, que va de la ciencia a la filosofía y a la política. ¿Qué vitaminas toma para tener tanta vitalidad?, le pregunto: "Descubrir algo que nadie ha visto anteriormente, crear un fármaco para pacientes que antes no tenían otra posibilidad, tener un papel para poder cambiar algunas políticas como la de las células madre... es emocionante, y esa sensación de ´yo puedo tener un impacto´ es muy gratificante". Su consejo para un joven estudiante sería: "Ten confianza, trabaja muy duro, no olvijavascript:void(0)des pasártelo bien y sigue lo que te dicte tu corazón". Ha venido invitado por los laboratorios Esteve para participar en el III simposio internacional de respiratorio de Barcelona.

62 años. Nací en Chicago y vivo en Boston. Estoy casado y tengo una hija de 16 años y dos hijastros. Soy catedrático de Biología en el Instituto Tecnológico de Massachusetts e investigador del Howard Hughes. Mi política es promover la salud mundial. No tengo creencias

¿La muerte es necesaria para la vida?

Sí, y ese es el descubrimiento por el que se me conoce: la comprensión de cómo y por qué las células mueren.

Algunas no quieren morir.

Y provocan las enfermedades autoinmunes.

¿Son células programadas para suicidarse o hay células policía que las matan?

La gran mayoría tiene esa capacidad de suicidarse, pero otras son instruidas.

¿Algunas consiguen burlar a la policía?

Sí: las células oncológicas, que interrumpen el suicidio celular. El cáncer son células que se dividen y dividen, pero también ocurre que algunas deciden no morir.

¿Entonces, un tumor es el ansia de vivir de esas células suicidas?

Sí, en un tumor hay exceso de poca muerte.

Usted dio conferencias sobre la paz.

Una cosa que tiene recibir el Nobel es que al día siguiente de que te lo entregan todos suponen que eres un experto en casi todo. Pero mis conocimientos de la paz se resumen en una frase: la paz mundial es buena.

¿Qué es lo más importante que ha aprendido en su vida?

Tener bien claras las prioridades: las personas son lo primero, la familia es crucial, los amigos y, en general, nuestra responsabilidad de unos con otros. Si pensáramos en los demás, el mundo sería un lugar mucho mejor, porque todos somos muy parecidos.

Espejos los unos de los otros.

Pat McGovern es un hombre de negocios de mucho éxito. Fuea un país y encontró personas maravillosas pero que odiaban a las del país vecino. Acudió entonces al país vecino y encontró de nuevo personas maravillosas que odiaban a sus vecinos.

Muy humano.

"¿Por qué la gente es de naturaleza buena pero desarrolla esos sentimientos de odio?", se preguntó, y llegó a la conclusión de que la respuesta debía de estar en el cerebro y fundó el instituto en el que yo trabajo, el McGovern para la Investigación Cerebral del MIT, con la esperanza de mejorar la sociedad. Este planteamiento es el que me llevó a mí a aceptar la invitación de hablar sobre la paz mundial.

¿Y han entendido algo?

Llevamos muchos años intentando comprender cuáles son las diferencias entre el hemisferio izquierdo y el derecho, y lo hacemos a través del cerebro de un pequeño gusano, el mismo que yo he utilizado para comprender la muerte celular.

El C. elegans.

Hemos identificado los genes que hacen que los hemisferios sean diferentes. Ahora nos planteamos cómo funcionan y qué controlan, pero no se lo hemos dicho a nadie.

De acuerdo. ¿Cuál ha sido la decisión más difícil de su vida?

He tomado decisiones que algunos considerarían difíciles, pero yo las he vivido como experimentos. Verá: me licencié en Matemática Teórica y en Economía, pero continué estudiando Biología, una gran decisión.

¿Qué le llevó a ese cambio?

En la universidad compartía habitación con un compañero que decía que la biología era interesante, así que en el último año me matriculé en Biología, me gustó y le dije al profesor: "Me voy a licenciar en Matemáticas y Economía, pero me gusta lo que usted explica, ¿le parece una tontería que continúe?".

¿Y qué le dijo?

"Mis estudios y mi doctorado son de Física". El mensaje que interpreté y el que ha regido mi vida es: no tengas miedo a probar algo nuevo. Si te es atractivo, inténtalo, y si no funciona, prueba otra cosa.

Valiente.

Yo me doctoré en el estudio de los virus que infectan a las bacterias, pero decidí que quería aprender sobre los sistemas nerviosos: otro experimento. Me trasladé a Inglaterra para hacer ese trabajo.

¿No le tildaron de picaflor?

Biólogos muy reconocidos me advirtieron que si cambiaba tanto de campo acabaría con mi carrera. Pero yo quería hacerlo.

¿Cree que en su vida hay un hilo conductor?

Sí. Mis padres me inculcaron un gran respeto por el aprendizaje. Siempre me repetían: "Hazlo lo mejor que puedas", y a lo largo de mi vida eso ha sido lo que he hecho, junto con seguir mis intereses. El resultado han sido mis cuatro vidas, aparte de mi vida familiar, que es la más importante.

Cuénteme.

En el MIT soy investigador de ciencia básica y estudio un gusanito muy pequeño. Durante veinte años he colaborado con un amigo neurólogo y juntos hemos estudiado las enfermedades neurológicas. La tercera vida es ir a Washington y educar a los miembros del Congreso sobre la importancia de la investigación científica, a lo que dedico mucho tiempo: ya me he reunido con cuatro presidentes estadounidenses.

¿Y la cuarta?

Es comercial. La investigación que yo hago lleva a descubrimientos que intento que sean útiles, así que participo en la industria de la biotecnología. He fundado cinco empresas. Hemos desarrollado dos fármacos (que no me pertenecen) que se están probando en pacientes con enfermedad hepática y en enfermos de cáncer con excelentes resultados.

Impactante.

Haber podido ir de un gusano a un paciente habiendo participado en todos los pasos de ese camino es algo muy gratificante.

9 de febrero de 2010

Invictus - William Henley

Acabo de ver la Película "Invictus" de Clint Eastwood. Se puede ver como  una típica película de triunfadores al estilo "Eastwood", pero como el mismo reconocio por primera vez no toca el tema de la "venganza". 
Personalmente, me gusto la luz que transmite el personaje de Mandela. Especialmente, el dialogo con el capitán del equipo de rugby cuando le sugiere que una forma de liderar es mostrarle a los demás que son mejor de lo que ellos mismos creen o esperan. La clave es la inspiración. "A veces esto se da a través del trabajo de otros". 
Cita dos acontecimientos que lo inspiraron: escuchar la canción "Dios bendiga África" en las Olimpiadas de Barcelona (desde donde les escribo) y el poema "Invictus" que le ayudo a sobrellevar momento difíciles en la cárcel.
Tal vez el acontecimiento de las Olimpiadas, al ser masivo,más fácilmente puede provocar un impacto en los presentes.
Pero más me llama la atención el poema. Un poema escrito por alguien que la infancia sufrió tuberculosis y tuvieron que amputarle la pierna. El tiempo que paso en la enfermería empezó a escribir poemas. 
Nuevamente me sirve para reflexionar como los acontecimientos no son lineales. Sino que tienen ramificaciones inesperadas. Como un poema de alguien que intenta transformar el dolor en una leccion de afirmacion personal, pasa (en entre otras personas desconocidas) a un señor (Mandela) que sera presidente de un pais, y lo inspira a resistir momentos difíciles durante sus 30 años de carcel.
Me vienen a la memoria dos buenas películas en sus temas pero con un mensaje paralelo: Latter days cuando el personaje principal tratando de buscar sentido a su sufrimiento y de una mujer a la que esta acompañando dice "Creo que algún sentido tendrá para Dios. Solo que nosotros lo vemos desde aquí abajo como vemos los puntos de un Comic, pero él ve desde su  perspectiva la imagen completa. Todos estamos interconectados". La otra película es "Las cinco personas que encontraras en el cielo": aqui el protagonista se encuentra con distintas personas en el cielo, a veces anónimas para él, que influyeron en su vida. A medida que recapitula su vida ve el hilo conductor de ella. Lo que le da sentido. Inclusive dándose cuenta que lo que para él había sido un error al final había sido lo correcto.
Mi síntesis personal es reflexionar acerca de lo que creamos día a día. A veces, creemos que no tiene sentido sembrar si nadie valorara los frutos....o nadie los recogerá pero eso es difícil de juzgar eso desde esta dimensión. El ego es el que se entretiene buscando la recompensa... y si es posible inmediata. Pero debemos recordar que somos espíritus sembrando luz en tiempos oscuros...
Dejemos velas en el sendero...seguro alguien las recogerá...inclusive nosotros en tiempos aciagos.
A mi me viene el mensaje de sembrar, sembrar, no importa para quien. Estamos sembrando el planeta de luz y eso es lo importante. Lo importante es ser el faro en las tinieblas propias o ajenas.
Como dice el final del poema 


No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma


Con mucha Luz y Amor. Pablo


 Invictus - William Henley
Desde la noche que sobre mi se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia
no me he estremecido ni llorado en voz alta.
Bajo el vapuleo del azar, mi cabeza está ensangrentada,
más no inclinada.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años me encuentra,
y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.

7 de febrero de 2010

NO TE RINDAS - Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo

 De alcanzar y comenzar de nuevo,

 Aceptar tus sombras,

 Enterrar tus miedos,

 Liberar el lastre,

 Retomar el vuelo.



 No te rindas que la vida es eso,

 Continuar el viaje,

 Perseguir tus sueños,

 Destrabar el tiempo,

 Correr los escombros,

 Y destapar el cielo.



 No te rindas, por favor no cedas,

 Aunque el frío queme,

 Aunque el miedo muerda,

 Aunque el sol se esconda,

 Y se calle el viento,

 Aún hay fuego en tu alma

 Aún hay vida en tus sueños.



 Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

 Porque lo has querido y porque te quiero

 Porque existe el vino y el amor, es cierto.

 Porque no hay heridas que no cure el tiempo.



 Abrir las puertas,

 Quitar los cerrojos,

 Abandonar las murallas que te protegieron,

 Vivir la vida y aceptar el reto,

 Recuperar la risa,

 Ensayar un canto,

 Bajar la guardia y extender las manos

 Desplegar las alas

 E intentar de nuevo,

 Celebrar la vida y retomar los cielos.



 No te rindas, por favor no cedas,

 Aunque el frío queme,

 Aunque el miedo muerda,

 Aunque el sol se ponga y se calle el viento,

 Aún hay fuego en tu alma,

 Aún hay vida en tus sueños

 Porque cada día es un comienzo nuevo,

 Porque esta es la hora y el mejor momento.

 Porque no estás solo, porque yo te quiero.

4 de febrero de 2010

Andrew Harvey: 2 Encuentros sagrados

Tuve el honor de una vez de estar en una reunión íntima en París, con Nelson Mandela. Nos habló, con calma y con humildad, sobre los 27 años de prisión que había sufrido y de las lecciones que había aprendido. Al final, ninguno de nosotros podía decir nada. Entonces, alguien le preguntó si se podría resumir lo que sabía ahora, en esta etapa de su vida (él estaba en sus comenzando los 80 años en ese momento). Él pensó un largo rato y entonces empezó: "Hay una fuerza en el universo -llámese Dios o la espiritualidad o lo que quiera- que quiere la victoria de la verdad y la justicia. Esta fuerza le ayudará si usted es constante, humilde, valiente y paciente. Nunca, nunca darse por vencido, a pesar de lo mal que vayan las cosas. "Y entonces sonrió con una sonrisa que tenía la fuerza un suave relámpago.

En 1989 fui a Oslo para asistir a las celebraciones de la concesión del Premio Nobel de la Paz a Su Santidad el Dalai Lama. Nunca olvidaré la alegría que se respiraba en todas partes y brillaba en los rostros de hasta el apelmazado de los funcionarios Noruegos cuando ese santo, hombre amable se acercó, sonriendo, saludando y haciendo reverencia, para recibir el premio. Para toda la pompa mundana, todo el mundo sabía que era una ocasión sagrada, y muchos derramaron lágrimas de gratitud por la vida del hombre que estaba delante de ellos. Él ha hecho más que nadie que conozca para demostrar la fuerza de Activismo Sagrado en medio del horror y la tragedia.

El día anterior, había entrevistado a Su Santidad para la revista Elle. Al final de nuestra hora juntos, en su habitación pequeña de hotel, me puse de pie, de tripas corazón, y le pregunté: "¿Cuál es el significado de la vida?" Su Santidad echó atrás la cabeza y soltó una carcajada. Luego se quedó profundamente concentrado y quieto. "El significado de la vida", dijo en voz baja, inclinándose hacia adelante para tocar mi frente con la suya, "es encarnar la compasión. Cualquier persona puede descubrir esto. Cuando se descubres esto y lo vives, descubres tu verdadera naturaleza y compartes su alegría. "


La Esperanza: Una Guía para 
el Activismo Sagrado por Andrew Harvey. Copyright © 2009 (Hay House)

25 de enero de 2010

"Ante el mundo hay sólo dos actitudes: o miedo o amor"

Elsa Punset, pedagoga de las emociones
"Ante el mundo hay sólo dos actitudes: o miedo o amor"
Soy hija del ´baby boom´ de los 60. Nací en Londres, me crié en EE. UU., Haití, Madrid... y vivo en Londres. Tengo dos hijas pequeñas. Máster en Humanidades por Oxford, me dedico a la pedagogía de la gestión emocional. Soy adogmática. Me permito sentir el misterio


Inocencia radical


"Aspiro a ser la más lograda versión de mí mismo" (Merleau-Ponty), "Sueña sin que los sueños te esclavicen" (Rudyard Kipling), "El ángel de mi nacimiento dijo: ´Pequeña criatura hecha de alegría y júbilo, ¡corre y ama sin ayuda de nadie en la Tierra!´" (William Blake): son máximas citadas por Elsa Punset en su ensayo Inocencia radical (Aguilar), que apela a los últimos hallazgos de las neurociencias y la psicología para ponerlos al servicio de "una vida con pasión y sentido", dice ella. Hija de Eduard Punset, profundiza en la gestión de las emociones y aboga por enseñarla en las escuelas. Me despide con una frase de Jung: "La vida te hace una pregunta cuya única respuesta es tu vida".


VÍCTOR-M. AMELA - 25/01/2010


Vivió en Haití?


Siendo niña, sí. Por eso sé que en Europa vivimos de espaldas a los riesgos que allí amenazan las vidas: allí viven intensamente, aquí vivimos anestesiados.


Pues bendita anestesia.


Pero pagamos un precio: aquí la vida no late. Y, aburridos, llegamos a deprimirnos. Y nos afanamos en distraernos.


¿Y qué propone?


Adiestrémonos en gestión emocional. La ciencia demuestra que todo - hasta un pensamiento-arranca de una emoción: ¡somos animales más emocionales que racionales!


Pobre Descartes, qué viejo se queda...


Sí, pero ¡en las escuelas todavía no enseñamos a nuestros niños a gestionar sus emociones! ¡Qué atraso!: hacerlo reportaría fabulosas bendiciones para ellos y la humanidad.


¿Se puede enseñar a sentir?


Nos enseñan a desconfiar, recelar, sospechar, despreciar, odiar... ¡Que nos enseñen a amar! Nos enseñan que el mundo es peligroso, pudiendo enseñarnos que es fabuloso.


¿Lo es?


Hay sólo dos modos de relacionarse con el mundo: desde el miedo o desde el amor. Sentir curiosidad por el mundo es amarlo, es lo mismo. ¡Es lo que sienten los niños pequeños!


Esa inocencia radical, ese amor, curiosidad... es lo que luego nos enseñan a perder.


¿Por qué hacemos eso?


La educación aún premia las emociones defensivas ante el mundo, en lugar de premiar las emociones amorosas hacia el mundo.


Será por algo, ¿no?


Porque seguimos anclados en lo que hace 100.000 años resultó útil para sobrevivir en entornos cuajados de peligros: herramientas - miedo, angustia, tristeza, ira...-que hoy quedan anticuadas y son ya un lastre.


¿Recibió usted de sus padres la educación correcta?


Me dieron las dos cosas que hoy se sabe que son los dos puntales de la felicidad.


¡Dígamelas, por favor!


Una: afecto. Dos: sentido de control sobre tu vida.


Explíqueme esto.


Recibir afecto en la infancia infunde confianza y seguridad ante el mundo. Estudios sobre resiliencia - capacidad para remontar tremendos reveses-demuestran que niños tratados horriblemente que se agarraron a una mirada amorosa... pudieron remontar.


Puntal uno: amor. Puntal dos…


Soberanía sobre tu vida. Mis padres jamás hablaron de "la suerte", sólo de cómo actuar: eso te enseña a ser el piloto de tu vida.


¿Qué emociones premia usted al educar a sus hijas?


Las ayudo a identificar cada una de sus emociones: así entienden qué está pasándoles.


¿Hay emociones positivas y negativas?


No. Hay emociones útiles e inútiles. Si un día están tristes, las entreno a no temer a la tristeza y a saber qué está mostrándoles.


¿Y qué muestra la tristeza?


El temor por una pérdida: por una ausencia, una carencia, porque algo termina... Si comprendes eso, ¡lo llevas mejor! Si no, esa tristeza puede agobiarte, angustiarte... y hasta llevarte a medicarte sin necesidad.


Eso se hace mucho por aquí.


Porque no escuchamos lo bastante las voces de nuestras emociones. Habitúate a escucharlas y entenderás tus pasiones. Y una vida con pasión y sentido es más feliz.


¿Cómo puedo descubrir mi sentido?


Al levantarte, cuestiónate: "¿Qué me hace hoy levantarme?". El psicólogo Viktor Frankl lo planteó más crudamente: "¿Qué impide que hoy me suicide?". Lo que se esconde tras la respuesta es tu sentido.


¿Y luego?


Aliméntalo. De lo contrario, podrías matarlo de hambre. Hazte regalos emocionales. Quizá sea apuntarte a una clase de baile... ¡Siembra tu vida de pequeños cambios!


¿Eso me hará más feliz?


Conozco un estudio hecho sobre 5.000 personas: un 10% declararon ser felices. Pues bien, se observó que esas 500 personas habían seguido un patrón común...


¿Cuál? Cuente.


Se habían marcado una meta. La habían puesto por escrito (o se la habían contado a conocidos), en una especie de compromiso público. Habían establecido metas volantes, etapas menores en el camino hacia su gran objetivo. Y cada vez que alcanzaban una meta volante, se gratificaban con algo.


Tomo nota.


Un amigo mío indio me dijo: "A vosotros os entierran a los 80 años, pero os morís a los 20". Me hizo pensar... Hoy sabemos que nuestro cerebro es muy plástico: ¡podemos reinventarnos cada día durante 80 años! No lo hacemos. ¡Atrevámonos, pues es posible!


Excitante: reinventarte cada día.


Abrámonos a la realidad..., que incluye el misterio. Darle la espalda a lo inconsciente y a lo misterioso nos priva del 80% de la realidad, ¡la convierte en plana y aburrida!


¿Cómo aconseja mirar la realidad?


La ciencia nos habla de lo que sabe, pero no puede hablarnos de lo que no sabe. No prescindas de todo eso. ¡Permítete inventar preguntas y soñar respuestas! Es esa capacidad de inventar y soñar (y no sólo la de analizar) la que nos hace plenamente humanos.


Gracias, maestra.


¡Los maestros son los niños! Ellos nacen libres, con esa inocencia radical abierta al misterio, a la confianza en la vida y al amor al mundo. Si la conservásemos..., ¡seríamos siempre creativos y felices!