1 de enero de 2011

"Tu felicidad sólo depende de la fuerza que tienes dentro" Kurt Schmidt,publicitario

Kurt Schmidt,publicitario, 24 años en el mar, imparte charlas sobre creatividad. Por Ima Sanchís.


Una nueva aventura
Vino a España porque era un desafío: ¿Un mapa en blanco para la publicidad¿. Creó una agencia (Barcelona, Madrid, Portugal y Chile), y cuando estaba en la cúspide de su carrera lo vendió todo y se embarcó en el Nicole (13 m de eslora), para dar La vuelta al mundo sin prisas (título del libro que publica Ed. Juventud). Hablar con él es una inyección de entusiasmo: ¿En 24 años en el mar he tenido tiempo de pensar y de sentir qué es la vida. Sé que las cosas materiales son secundarias y que para empezar una vida nueva sólo hace falta coraje e ilusión. Para mí, navegar ya no es un desafío, me vendo el barco, lo cambio por un pequeño avión para dar la vuelta al mundo, ¡una nueva aventura!¿.
¿Se hartó o quebró?
Tenía 50 años y un sueño por cumplir. Vendí mi agencia de publicidad, mis pisos, mis coches y, lo más difícil: renuncié al prestigio. Sólo me quedé con el bar museo del Capitán Kurt en Altea, que ahora también he regalado.

¿Por qué?
Para darle las gracias a Elena por los catorce años que ha pasado conmigo embarcada. Crear una empresa fue una aventura, y cuando supe que era capaz de triunfar profesionalmente me embarqué en otra aventura: dar la vuelta al mundo sin prisas con mi barco. La mejor decisión de mi vida.

No todo debió de ser calma.
Pasé momentos muy difíciles. En Borneo me atacaron piratas armados. Fui capaz de salvarme utilizando la psicología: me erguí, les grité con autoridad, mostré una seguridad que daba miedo. En la costa de Alaska tuve la tormenta de las tormentas, más de 70 nudos de viento. Dimos una vuelta de campana, pensé que iba a morir, pero el mástil no se rompió y el barco recuperó. Fuimos hasta San Francisco (cuatro semanas) sin timón.

¿Tuvo miedo?
Morir me parecía una cosa nueva e interesante. Y en dos ocasiones embarranqué. En las islas Vanuatu di el barco por perdido, me fui a tierra y dejé las luces puestas para verlo morir, pero el jefe del poblado con todos los habitantes me ayudaron a devolverlo al mar. ¡Qué bonito!, ¿eh?

¿Qué ha aprendido de la vida?
Que ser humilde y aprender es un deber. Usamos demasiado el raciocinio para manejar nuestra vida y no optimizamos nuestra capacidad creativa. Aprendí que el dinero no nos hace felices. Veo a la gente triste.

Igual es su mirada.
Creo que es la exigencia, la demanda de eficacia y la pérdida del placer de ser un eterno aprendiz. Muchos dejan de aprender a los 20 años y se enfadan con la realidad cuando no corresponde a sus sueños.

La frustración...
Tenemos el hábito de buscar culpables: las circunstancias, mi pareja, mi jefe... En un barco aprendes que todo depende de ti. Tu felicidad sólo depende de la fuerza que tienes dentro, y hay que reactivarla.

¿Nada peor que la rutina?
La gente se muere en la rutina, toda una vida haciendo lo mismo.

¿Usted ha tenido muchas vidas?
Sí, a los 20 años dejé Alemania y me fui a Estados Unidos, donde acabé de formarme como creativo. Tenía una vida: un buen trabajo, una casa y una novia japonesa, pero tras ocho años decidí volver a Europa.

¿Y la novia?
Chao pescao. Soy egoísta con las mujeres. Mientras estoy, lo doy todo y sé hacer feliz a quien tengo al lado, pero nunca renuncio a mis sueños y es difícil seguirme. Ahora quiero dar la vuelta al mundo en un pequeño avión. No importa si lo consigo o no, la planificación es parte de la realización.

¿No sabe vivir sin desafíos?
No. Mucha gente usa la racionalidad como motor de la vida, pero el motor es la fantasía. En cualquier profesión has de trabajar como un burro, pero tener horas libres para volar como un pegaso y poder verlo todo desde arriba, las nuevas posibilidades.

¿Qué más?
Tienes que ser tacaño con tu tiempo libre, no pasar horas delante del televisor, escoger con quién te relacionas y alimentar nuevos intereses. Has de ampliar tu vida con cosas emocionantes y no conformarte con la rutina. Y ser capaz, cuando lo sientes, de empezar de nuevo.

Para eso hay que ser muy osado...
Déjeme contarle una pequeña historia sobre la importancia de la voluntad: estando en Nueva Caledonia oí por radio: “Por favor, ¿alguien puede ayudarnos a entrar en la marina? Somos ciegos”. ¡Dos ciegos dando la vuelta al mundo!

Increíble.
La fuerza de voluntad es lo más grande que tenemos. Lloré y me juré que no iba a volver a quejarme. En las islas Canarias conocí a un japonés manco que navegaba en un barco sin motor. “El brazo que me queda está muy fuerte y tengo los pies”, me dijo. Me envió una postal cuando llegó a Japón.

...
Basta quererlo para conseguirlo, y esta fuerza la tenemos todos en nuestro interior, y es mucho más potente de lo que imaginamos. Este tipo de gente es mi norte.

Apunta alto.
Debemos aprovechar bien nuestro tiempo porque es muy limitado, y dar valor a lo que hacemos. No creo que haya que cambiar por cambiar, pero hacer lo mismo cuarenta años me parece un error.

¿Qué es para usted la felicidad?
Convertir la rutina de la vida en un espectáculo de fuegos de artificio sin límites. Tú eres responsable de tu felicidad, de tu cuerpo y de tu alma. El intelecto es un músculo que hay que ejercitar cada día, desarrollar nuevos campos de conocimiento. Yo cada mañana hago un poco de yoga y hablo conmigo mismo: “¿Qué voy a hacer de bueno con el día de hoy?”, me pregunto.

Exigencia que puede ser agotadora.
Elegir es un privilegio que tenemos y poca gente lo usa. La ilusión también es un músculo que hay que ejercitar, y no debemos olvidarnos de dar las gracias si queremos ser felices. Si aprovechas todas las posibilidades que la vida te da, no resulta tan difícil.

26 de diciembre de 2010

Madre Teresa

No es cuanto hacemos, sino cuanto amor ponemos en lo que hacemos. No es cuanto damos sino cuanto amor ponemos en lo que damos. 

Siembra Luz

Siembra Luz. No importa cuan aciagos u oscuros sean los tiempos, recuerda sembrar luz. El dolor es parte de la vida pero el sufrimiento es el apego al dolor...
TU ERES LUZ y no es una metáfora....es mas real de lo que te imaginas... ;)

24 de diciembre de 2010

De "Amar es liberarse del miedo"- Gerald Jampolsky

Cada vez que creo que alguien es culpable no estoy sino reforzando mi propio sentimiento de culpabilidad y mi sensación de que no  valgo nada. No me puedo perdonar a mi mismo mientras no este dispuesto a perdonar a los demás. No importa lo que yo crea que alguien me ha hecho en el pasado o lo que yo crea haberles hecho a otros, es únicamente perdonando como puedo liberarme por completo de la culpabilidad y el miedo.
"Venid al borde, dijo
Dijeron: Tenemos miedo
Venid al borde, dijo
Fueron
Les empujó… y volaron.”

Apollinaire

17 de diciembre de 2010

Conversacion con Wayne Dyer por Ellen Mahoney

 

¿Cuáles son las excusas más comunes que la gente usa cuando forcejean con su conciencia?
Las excusas son explicaciones que usamos para aferrarnos a comportamientos y conductas auto-derrotistas que no sabemos cómo cambiar.  En Excuses Begone!, reviso 18 de las excusas más comunes que se utilizan, tales como: “estoy muy ocupado, demasiado viejo, muy gordo, con mucho miedo, me va a tomar mucho tiempo, o, es muy difícil”.
Pasamos una gran parte de nuestras vidas contemplando lo que no podemos tener, lo que no queremos y lo que aún nos falta. Lo que debemos hacer es poner más atención y concentrarnos en lo que queremos atraer y no en lo que nos falta.

Usted habla sobre los virus mentales. ¿Qué son estos?
Un virus tiene tres propósitos: duplicarse, infiltrarse y propagarse de un huésped a otro. A veces un solo virus puede echar al suelo el funcionamiento de un sistema entero.
Un virus mental es diferente en la medida que no se le puede adjudicar una forma; estas son ideas colocadas en nuestra cabeza cuando somos pequeños. Nos programan personas bien intencionadas como lo son nuestros padres, los padres de nuestros padres, la cultura, las religiones y la educación. Nos condicionan a creer en nuestras limitaciones y en lo que no es posible.
Luego de un tiempo, adoptamos esta programación como verdadera, como la real naturaleza nuestra y la perpetuamos. Por ejemplo, las personas con sobrepeso desde niños o las que tienen adicciones por muchos años, realmente piensan que no tienen alternativas.

¿Cuál es resultado de vivir una vida repleta de excusas?
Todo tiene sus consecuencias. La razón por la cual nos aferramos a los comportamientos derrotistas es debido a que es más fácil no asumir responsabilidad. Si culpa a algo o alguien por ser como usted es, entonces esa persona o personas, esas circunstancias o energías tienen que cambiar para que usted mejore; y muy probablemente eso nunca sucederá. Es una forma de manipular a otras personas.
Por lo general, las excusas nos ayudan a salir del paso, en lugar de retarnos o hacernos cambiar. Si quiere cambiar y quiere tener una vida que funcione a un nivel jamás vivido, asuma la responsabilidad de su vida.
No estoy diciendo que un niño que ha sido abusado, maltratado, o abandonado, hizo que eso sucediera; pero la reacción que usted tenga con relación a este asunto es suya.  Cuando usted tenía cuatro años, no sabía otra cosa que estar aterrado o con miedo; pero ya no tiene cuatro años. Ahora [como adulto] tiene que escoger y reconocer que incluso el abuso que sufrió le ofrece una oportunidad para trascenderlo, de lograr ser una mejor persona y, aún más significativamente, ayudar a que a otros no les suceda lo mismo.

Háblenos del  paradigma de las siete preguntas que ayuda a las personas a cambiar hábitos de pensamientos negativos arraigados desde hace años.
El paradigma ayuda a las personas a identificar el sistema de pensamiento, el que casi siempre es falso, el que está detrás de las razones para continuar con las excusas. Como tal, este ayuda a ver las excusas desde un punto de vista objetivo, a darse cuenta de que todo lo que han estado pensando tiene tanta probabilidad de ser tan cierto como tan falso.
Creo que si usted cambia la manera de cómo ve las cosas, entonces las cosas cambian de cómo las ve.

Cuando miramos nuestras propias vidas y pensamos en las vidas de los que amamos, ¿cuál es la clave para vivir una vida saludable, feliz y basada en el amor?
La clave está en confiar en nuestra divinidad, en reconocer que somos una pieza de Dios y es de allí de donde proviene.  Como seres espirituales, la Divinidad reside dentro de nosotros. Cuando le preguntaron a Albert Einstein sobre el impacto de la física cuántica, dijo: “Solo son detalles, sólo quiero pensar igual que Dios”. Y Dios piensa en términos de creación, amabilidad, belleza y bondad.

http://www.na-pr.com/articles/160/1/Una-conversacion-con-Wayne-Dyer/Page1.html

11 de diciembre de 2010

El Peregrino - Paulo Coelho

Siempre tendemos a ver cosas que no existen y permanecemos ciegos ante las grandes lecciones que se encuentran frente a nuestros ojos.