25 de junio de 2009

Louise Hay: Estar dispuesto a cambiar

Alguien me dijo recientemente, "Usted me dio el regalo más maravilloso, me dio el don de mí mismo." Muchos de nosotros nos escondemos de nosotros mismos y ni siquiera sabemos quiénes somos. No sabemos lo que sentimos, no sabemos lo que queremos.

La vida es un viaje de auto-descubrimiento. Para mí, iluminarse es ir dentro y saber quién y lo que realmente somos, y saber que tenemos la capacidad de cambio para mejor amando y cuidando de nosotros mismos. No es egoísta el amor a nosotros mismos. Esto nos limpia así podemos amarnos a nosotros mismos lo suficiente para amar a otras personas. Realmente podemos realmente ayudar al planeta, cuando venimos de un espacio de gran amor y alegría.

Afirmar: "Hoy pongo las manos sobre mi corazón y expreso amor por mí!



24 de junio de 2009

Ani Choying Dolma: «Prepárate para lo peor y nunca te rindas»

Ani Choying Dolma: «Prepárate para lo peor y nunca te rindas»

Es amiga del dalái lama y ha aprendido a transformar las experiencias negativas de su infancia en energía positiva.


 
GASPAR HERNÀNDEZ
–Sonríe todo el rato. ¿Usted nunca se enfada?
–Mire, cuando empecé a conducir por Nepal, donde el tráfico es muy caótico, me enfadaba cada dos por tres. En cualquier momento se me cruzaba por delante un niño, un perro o una vaca, y eso me ponía de los nervios.

–¿Qué cambió?
–Me di cuenta de que el niño o el perro o la vaca seguían caminando como si nada y yo, en cambio, seguía con el enfado.

–Y como buena budista, observaba el enfado.
–Sí. Poco a poco fui observando cómo afectaba a mis funciones físicas y mentales. Me quedaba con el enfado mucho tiempo, y la persona que lo había provocado ni siquiera se había dado cuenta de mi estado alterado. Hasta que comprendí que era una estupidez tomárselo así. Hasta que comprendí la naturaleza de la conducción en Nepal. Debía aceptarla como tal.

–¿Y qué hace ahora?
–Si me encuentro con un imprevisto en el tráfico, lo observo e intento disfrutar con lo que me está pasando. Ese es para mí el secreto de la felicidad aplicado a la vida en general: comprender los procesos de nuestro interior, lo que sentimos ante lo que nos pasa. La felicidad es un hábito que se puede ir desarrollando.

–Entonces, ¿la vida es como el tráfico de Nepal?
–Sí. La vida es desorganizada. Se trata de cambiar la percepción, la forma como vemos las cosas.

–¿Y ya está?
–Y cultivar el amor hacia los otros. La felicidad está en la relación con los demás: respetar a los otros, sus diferencias, y comprender la naturaleza de los seres humanos. Cuanto más conoces a los demás, más te conoces a ti mismo.

–Es usted una cantante famosa. Recibe muchos aplausos…
–Sí, pero no son para mi ego, sino para ayudar a los demás, a la gente de mi pueblo. Recaudo fondos para proyectos muy útiles.

–¿La voz es el espejo del alma?
–Sin duda. Incluso más que la cara.

–Es amiga de Tina Turner y del dalái lama. ¿En qué se parecen?
–Los dos hacen felices a la gente. El dalái lama, con su amor y compasión, y Tina Turner, con su música y su gran energía.

–¿Qué es lo más importante que ha aprendido del dalái lama?
–Me dijo: «Esfuérzate por conseguir lo mejor, pero prepárate para lo peor y, sobre todo, nunca te rindas».

–¿Lo tiene en cuenta?
–Es la frase que más me ha ayudado en la vida. Intento luchar siempre.

–¿Con qué armas?
–Con el amor y la compasión.

–Dígame una imagen que también le sirva de ayuda.
–Me la mostró un maestro budista cuando no sabía cómo gestionar los malos recuerdos de mi padre.

–Cuando era pequeña, su padre le pegaba «como si fuese un perro».
–Exacto. Mi maestro me dijo que, aunque me hubiese pegado, haría bien en recordar que él me trajo a la vida junto con mi madre, y que me cuidó. Hizo cosas buenas y malas. Y me mostró la imagen del loto.

–¿Por qué?
–El loto nace en el fango, pero su flor permanece siempre blanca y limpia. Nuestro desafío es ser esa flor, pese a los problemas que nos rodean.

–¿Con qué recuerdos se queda de su padre?
–Es la persona más importante de mi vida, junto con mi maestro. Le doy las gracias porque, si no hubiese sido por él, por las experiencias desagradables que me hizo vivir, pegándome, hiriéndome física y moralmente, no me hubiese hecho monja y no me habría transformado.

–¿Transformado en qué?
–No habría transformado esas experiencias negativas en una energía positiva, que me ha llevado muy lejos. No tendría la fortaleza que tengo ahora. Pero no deseo que otras niñas pasen por lo que yo pasé.

–Tiene un corazón muy grande.
–A veces me cuesta. En mi sociedad, que es muy conservadora, la gente espera de mí que sea una típica monja, y nada más. Me quieren encasillar, meterme en un marco pequeño. Pero yo quiero un marco más amplio, aunque no encaje en la idea que otros tienen sobre lo que debería ser una monja budista.

–Sobre su corazón…
–Se trata de hacerlo cada día más grande y más espacioso, para acoger a esa gente y a otra. Si tienes un corazón pequeño, vives congestionado, apretado, frustrado... Hay personas que tienen el corazón tan pequeño que no caben en él ni siquiera ellas mismas. Y cuando estás sofocado, frustras a todos los de tu entorno. Si estás feliz y en paz, con una sonrisa, eso se contagia a tu entorno.
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14 de junio de 2009

Krishnamurti - La libertad interior

25 de Julio - Dia mundial del amor y de la gratitud al agua


Estoy leyendo el libro "El poder curativo del agua" de Masaru Emoto y Jurgen Fliege, el cual recomiendo. Distintos autores explican distinta formas de curar con el agua.
El Dr. Emoto, quien a través de sus investigaciones y fotos de los cristales del agua, muestra como las emisiones energéticas y los pensamientos humanos afectan su estrutura propone que dicho día: "lo empecemos con una ceremonia para enviarle al agua amor y gratitud y, así elevar poco a poco la conciencia.
Únase a nosotros, solo o acompañado y dirija sus pensamientos y plegarias al agua. Cada persona cuenta, cada palabra cuenta y cuenta también cada gota tratada con amor y respeto, que entonces lleva esta información y la propaga.
También es mucho mas ventajoso enviar todas las vibraciones al mismo tiempo. Por esta razón proponemos tres horarios.
Las 7 de la mañana, las 13 horas del mediodia y las 19 horas de la tarde (hora de vuestra localidad).
Podéis decir oraciones de vuestra religion o hacer visualizaciones. Personalmente me imagino como la luz dorada/plateada inunda el agua y la Tierra, manando del corazón de cada uno de nosotros.

Os agradecemos que enviéis preferentemente amor y gratitud a la horas indicadas y comuniquéis esta información a todas las personas interesadas."

Creo que es bueno difundirlo.

Saludos

10 de junio de 2009

"A la vida has de permitirle que te sorprenda" Vividora sin límites

Gema Hassen-Bey, deportista de élite, cantante, compositora, bailarina, actriz...
"A la vida has de permitirle que te sorprenda"
IMA SANCHÍS - 10/06/2009

Maneja la silla de ruedas con total soltura, lo hace desde los 4 años; con ella baila, canta, actúa, ama e intenta cambiar el sentimiento de exclusión de los discapacitados. Tiene una voluntad férrea y una belleza singular, es triple medalla paralímpica de esgrima y ha participado en cinco Juegos consecutivos, en los que ha quedado entre las ocho primeras. En televisión la vimos en la serie Periodistas y en Alquilados;en cine, en Carne trémula y en Sobre ruedas.Su fundación, BEY+, quiere integrar por medio del arte (cine, teatro, música, danza) a las personas con discapacidad. Ha creado la compañía Bey Pro-Action, de danza deportiva, que integra a profesionales con y sin discapacidades. Transmite energía y sabiduría.

He derribado muchas barreras, una es la edad. Tu tiempo está aquí mientras vivas, calidad y no cantidad. Nací y vivo en Madrid. Me licencié en Periodismo, estudié interpretación y soy campeona paralímpica de esgrima. La diversidad enriquece el mundo. Creo en la vida

Estamos aquí para disfrutar, pero nos complicamos la vida. Basta tener un accidente para tenerlo clarísimo.

¿Qué le pasó a usted?

Íbamos toda la familia de fin de semana, mis padres y mis tres hermanos, y el coche se salió de la carretera. Yo tenía 4 años e iba dormida. Tuve una mala recogida: me cogieron en brazos, me sentaron en un coche, en el hospital me pusieron de pie, y ya la médula dijo basta.

...

… Pero el motor que me mueve no está en las piernas, está en la cabeza y en el corazón. He vivido la vida desde otro ángulo: mi parálisis es sólo una circunstancia.

¿Cómo fue su infancia?

Tuve que enfrentarme a la diferencia. Durante la recuperación en el hospital de Parapléjicos de Toledo mi preparadora física me transmitió que lo que me había pasado era duro pero que había mucho por vivir.

Pese a ello, no debió de ser fácil.

El mundo no está preparado para personas con discapacidad, es más fácil que el hombre llegue a la Luna que yo vaya a comprar el pan; y para los niños discapacitados el entorno es hostil, ¿se ha fijado en que apenas se les ve por las calles?..., pregúntese por qué.

¿Cómo se enfrentó a la adolescencia?

Si tener un granito es un problema, pues imagine tener una silla de ruedas… Yo de pequeña decía: "Tengo que estudiar mucho y ser muy lista porque nunca voy a ligar". Pero luego empecé a salir y la gente me ayudaba, entonces pensé: "Si la vida te va sobre ruedas, ¿por qué no bailas?".

Cantó, bailó y actuó.

Sí, he actuado en televisión y he grabado un disco: Sobre ruedas.Y tuve un novio durante años con el que mantuve una relación completa… Hay mucha desinformación: en el amor físico todo fluye naturalmente y casi mejor que en otras circunstancias, porque la situación obliga a la sinceridad total.

¿Cuántas veces ha oído "no puedes"?

Muy a menudo, pero no he permitido que los demás me pusieran limitaciones, he hecho todo lo que me ha gustado y he encontrado gente que me ha dicho: "Estaba en un momento bajo y verte me ayudó", y eso ha sido un regalo. Por eso aparezco bailando en Fama,que se ha unido a mi proyecto, la Fundación BEY+.

¿De qué se trata?

Medios audiovisuales solidarios. Yo defiendo la solidaridad proactiva, no la pasiva. Formamos a la gente con discapacidad en cine, danza, teatro, música, deporte..., y generamos contenidos. Se trata de un colectivo artístico abierto donde cabe todo tipo de gente. La idea es "ven y sorpréndete de lo que puedes aportar y crear".

Es usted pura energía.

Todo tiene su cara y su cruz, y depende de dónde te enfoques esas serán las energías que moverás, con ellas te hundirás o florecerás. La vida no es lineal, subes y bajas; es como en el deporte: ganas y pierdes.

¿Y?

Que perder lleva al recogimiento y la reflexión, la mejor manera de poner las bases para volver a triunfar. Lo importante es aprender.

Su campo de batalla fue la esgrima.

Éramos tres mujeres y en aquellos primeros Juegos Paralímpicos, Barcelona´92, empezamos perdiendo, pero ocurrió un malentendido que lo cambió todo.

... Qué emoción.

Perdí y el público aplaudió; pensé que, como la esgrima es tan complicada, creían que había ganado, así que me acerqué al público y con gestos le dije que había perdido, y entonces todavía aplaudieron más.

Valoraban su esfuerzo.

Exacto, y me fui con ese mensaje: que lo que importaba no era tanto ganar o perder como darlo todo. Se lo transmití a las otras dos chicas: "Vamos a quitarnos los nervios y disfrutar, porque no sabemos si viviremos otros Juegos. El premio es estar aquí".

Y entonces ganó, como en las películas.

Sí, contra toda previsión empecé a ganar contra deportistas más preparadas. Realmente, las energías funcionan y cuando focalizas la mente, el cuerpo y el espíritu, la fuerza es espectacular. Es esa osadía ante la vida lo que me apasiona. A la vida has de permitirle que te sorprenda.

No debes ponerle límites.

Al ponértelos a ti, se los pones a la vida. Uno puede conseguir lo que se proponga, y se lo digo desde esta silla.

¿Y usted qué es lo que quiere ahora?

Me voy poniendo objetivos. Mis últimos Juegos fueron contra China, que son buenísimas. Sabía que tenía que apostar, así que me fui sola a Hong Kong con el equipo chino: "Para estar entre las mejores del mundo necesito entrenarme con vosotros", les dije.

¿Qué pasó?

Comprendí algo básico: eres más rápido desde la concentración que desde la acción; el tiempo se dilata y se contrae, hay tiempo para todo, es cuestión de intensidad. Y todas estas cosas que he aprendido desde mi anormalidad es lo que quiero transmitir.

La normalidad no existe.

No, y la vida son encuentros, y para que se den, debes escuchar, todas las personas que se cruzan en tu camino tienen un regalo para ti. La gente viene y se va, y cuando se va es triste, pero siempre te deja algo. Somos la suma de todas las personas con las que nos encontramos.



miércoles, 10 de junio de 2009
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31 de mayo de 2009

Steve Taylor: "El ego crea la percepción del tiempo"

STEVE TAYLOR, PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE MANCHESTER

Afirma que, si queremos que el tiempo transcurra más lentamente, tenemos que vivir experiencias nuevas.



22/4/2009 Foto: JOAN CORTADELLAS

         GASPAR HERNÀNDEZ

--Cuando somos niños, es como si no existiese el tiempo.
--De niños, todas nuestras impresiones y percepciones son frescas y nuevas, pero a medida que nos hacemos mayores nos desconectamos de la realidad. Percibimos menos impresiones, y esa es una de las razones por las que el tiempo parece pasar más rápido. Hay una conexión entre la información que recibimos y el paso del tiempo.

--¿La solución es vivir experiencias nuevas?
--Es un camino para que el tiempo pase más despacio. Por ejemplo, irse al extranjero durante un tiempo en un entorno no familiar.

--¿Es necesario viajar?
--No necesariamente. Si queremos que el tiempo pase más despacio, podemos cultivar nuevas aficiones o
conocer gente nueva. Lo ideal sería cambiar la forma de percibir el mundo para tener una percepción más fresca.

--O comer como si aquel alimento fuese único.
--Comer es una de las actividades que hacemos de forma automática. En cambio, si mientras comemos nos concentramos en el proceso de comer, no solo estamos meditando, sino que estamos haciendo el tiempo más lento. En mis clases les pido a mis alumnos que se fijen en la textura de lo que comen.

--Cuando lo pasamos bien, el tiempo pasa volando.
--El tiempo pasa muy rápidamente cuando estás en un estado que yo llamo de absorción, cuando te sientes absorbido por algo. Puede ser una conversación, una cena con amigos, viendo una película. En principio, no es negativo.

--¿Pero?
--Pero si te pasas demasiado tiempo o media vida en este estado de absorción, el tiempo, y por tanto tu vida, pueden pasar exageradamente rápido. Hay dos tipos de absorción: la activa y la pasiva.

--¿La activa?
--La activa se da cuando estás con amigos o cuando estás realizando una actividad creativa, como pintar.

--¿Y la pasiva?
--Se da cuando estás mirando la televisión, leyendo revistas o navegando por según qué páginas de internet.

--¿Por qué en la consulta del dentista pasa el tiempo tan lentamente?
--Hay muchos estudios que concluyen que el dolor, sentirse mal o la ansiedad hacen que tengamos la sensación de que el tiempo pasa lentamente. Por ejemplo, a las personas que tienen miedo a volar, los vuelos se les hacen eternos. Si sientes ansiedad, la situación no te absorbe y el tiempo transcurre lentamente.

--¿Cuál es la relación entre el paso del tiempo y el ego?
--El ego crea el tiempo y su percepción. No existe el tiempo fuera del ego. Los bebés, que no tienen ego, tampoco tienen percepción del tiempo.

--¿Se trata de vivir el presente?
--En cierto modo, sí. La mayoría de personas se pasan la vida escapando del momento presente. Pero, si lo que tú intentas, a través de la meditación o la atención plena, es enfocarte en el momento presente, entonces realmente estarás viviendo la vida.

--¿Y en caso contrario?
--Cuando percibimos la realidad con el pensamiento, tenemos una percepción de
segunda mano. Pero si conseguimos la unión con nuestra mente sensitiva, tendremos una mayor percepción de la realidad. Nuestra mente está creando pensamientos continuamente, y cuando se calma tenemos una percepción más fresca, intensa y real. Y el tiempo pasa más lentamente.

--¿Una persona que viva 80 años ha vivido mucho o poco tiempo?
--Depende solo de ella. Si ha vivido siempre en la misma ciudad, ha tenido el mismo trabajo, ha visto mucho la televisión y ha viajado poquísimo, rara vez habrá experimentado la segunda ley del tiempo psicológico.

--¿Y?
--Si bien es posible afirmar que esta persona ha estado sobre la superficie del planeta mientras este describía 80 órbitas alrededor del sol, desde el punto de vista del tiempo psicológico, su vida ha sido breve. Alguien que viva menos años, si ha tenido muchas experiencias nuevas, ha viajado, ha visto poca televisión o ha meditado, en realidad ha vivido más años.

--¿Qué tiene en contra de la tele?
--Verla se parece a dormir, o a un anestésico. El tiempo desaparece. Entramos en estado similar a la hipnosis, que nos hace deslizarnos fuera del tiempo.

--Pero nos aporta información.
--Sí, pero esta información es de mala calidad. La televisión supone un goteo insignificante de información, en comparación con la riqueza de impresiones sensoriales que nos brinda el mundo fenoménico que nos rodea.

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10 de abril de 2009

"La seguridad laboral nos sale demasiado cara"

Eva Perea: "La seguridad laboral nos sale demasiado cara"
Sostiene que, gracias a la crisis que azota al sistema, mucha gente podrá dedicarse al trabajo que de verdad le gusta.


GASPAR HERNÀNDEZ
--Usted trabajaba para la Comisión Europea. Era funcionaria; aparentemente lo tenía todo. ¿Por qué cambió radicalmente de vida?
--Yo he sido siempre muy responsable. Y siempre he tenido trabajos en organismos interesantes, pero grises y fríos. No estaba contenta. Me pregunté: "¿Esto es todo?, ¿esto va a ser todo?". Hasta que hice el click.

--¿Cuál fue el detonante?
--Parecerá una tontería. Un detalle que me reveló que no podía seguir en mi trabajo. Para fichar, pusieron un nuevo sistema. Antes había una tarjeta, y de repente lo cambiaron y tenías que fichar... con el dedo. Para entrar, ponías tu huella en la entrada y el cacharrito te decía a la hora que entrabas y a la que saldrías. Me pareció opresivo, y dejé el trabajo.

--Y se dedicó a analizar casos de gente que cambió de rumbo.
--Sí, gente que ha pasado de un estado en que no estaban satisfecha, a otro mejor.

--¿Profesional o personal?
--Profesional, pero siempre que hay un cambio de rumbo profesional repercute muchísimo en lo personal. Es gente con una inquietud que ha estado latente durante mucho tiempo, hasta que hay un detonante y cambia. Pero antes del detonante suele haber tristeza, aburrimiento, incluso depresión. Hay mucha gente deprimida en los trabajos.

--¿Cuál suele ser el detonante?
--Una enfermedad, cumplir 40 o 50 años, un divorcio, la crisis actual. El detonante nos hace abrir los ojos y pensar: este es el momento.

--¿Un despido?
--Los despidos son graves y duros, pero gracias a ellos mucha gente cambiará y se dedicará a hacer lo que hace tiempo que ya quería hacer.

--¿La crisis tiene algo positivo?
--Hace limpieza. Y vamos a empezar a dejar de consumir tanto. Hemos estado consumiendo una barbaridad, llenándonos de cosas superfluas. Las hemos metido en casa, no caben ya, y es buenísimo que ya no podamos consumir como hasta ahora. Bueno para el medio ambiente, para el planeta y para volver a reencontrarnos con nosotros.

--...
--Como queríamos seguridad, y poder seguir consumiendo a este ritmo, nos teníamos que atar a un trabajo, aunque no nos gustara. Porque si no, no podíamos seguir este ritmo de vida, rápido e inútil. Y ahora vamos a tener que parar. Y vamos a hacer más cosas que no cuestan dinero, y que son las mejores de la vida.

--¿Por ejemplo?
--Pasear por el campo y el mar, hacer un picnic. Esos son los días que se te graban y no cuestan dinero.

--No somos lo que consumimos.
--Lo que consumimos nos da una sensación de tranquilidad, de falsa seguridad e incluso de adormecimiento. Estás satisfecho y tienes una felicidad muy efímera. Muchos casos que yo he analizado vuelven hacia atrás en ese sentido, pero en realidad están yendo hacia delante.

--La búsqueda de la seguridad.
--Nuestro entorno más cercano, familia y amigos, nos quiere proteger tanto que da un valor demasiado alto a la seguridad. Si tienes un puesto para toda la vida, a todo el mundo le parece lo máximo, aunque sea un trabajo monótono. Y es muy difícil enfrentarte al entorno, porque les estás diciendo: mis valores no son los vuestros. Yo no quiero seguridad, quiero sentirme útil, hacer algo que me gusta o desarrollar mi creatividad.

--En otros países no tienen sobrevalorada la seguridad.
--Sobre todo en EEUU. En Silicon Valley, California, sentí envidia. Conocí a muchas personas que son el paradigma de la libertad. Habían empezado un proyecto, quizá no les había ido bien, pero el que te hubiese ido mal no era un elemento vergonzoso: allí no te ponen la cruz. Después empezaron otro proyecto, y otro, hasta que al final les fue bien. Allí hay más movilidad y libertad individual.

--La seguridad nos sale cara.
--Pagamos un precio increíblemente alto: la seguridad laboral nos sale demasiado cara. Es como si nos dijeran: no te quejes, sigue por el mismo carril pase lo que pase, acepta lo que te den, renuncia a tus hijos, no les veas el pelo, quédate trabajando hasta las nueve de la noche. Es brutal. Que una madre o un padre no puedan ver a sus hijos es brutal.

--¿A usted le sucedió?
--Yo soy madre de tres hijos y lo pasé muy mal. Porque en nuestro país los horarios no ayudan en nada. Poco a poco vamos mejorando.

--¿Qué le diría a alguien que quiera cambiar de rumbo?
--Que, si siente miedo, se prepare. Si sientes miedo, a lo mejor no estás bien preparado. Entonces, prepárate mejor. Un cambio radical de vida no es un capricho. Hay que ser fuerte, porque el cambio da vértigo. Y, después, escribir el objetivo, romperlo en trozos manejables e ir dando un pequeño paso detrás de otro.