20 de noviembre de 2010

“El chamán viaja otra realidad” - ALICIA LUENGAS

ALICIA LUENGAS, Chamana
Tengo 69 anos. Nací en Veracruz (México) y vivo cerca do San Diego (California). Estoy casada. No tengo hijos. ¿Política? Habitante del mundo, del universo. ¿Dios? Trabajo con entidades espirituales, cuyo poder emana de la energía del universo. Soy una aprendiz del chamanismo: es un método para acceder a la experiencia de la realidad espiritual, algo ajeno a toda religión estructurada.

De la teoría a la practica
Tiene aspecto de tranquila ama de casa, o de profesora, pero es chamana. Tuvo sus primeras experiencias chamánicas ,inesperadas, cuando convivía con pobres indígenas yaqui y zapotecas en México. Entorces era religiosa franciscana. Luego dejó la "religión estructurada" y se adentró en los estudios del antropólogo Michael Harner, pionero en el estudio del chamanismo: Harner empezó como teórico, luego hizo trabajos de campo y acabó por zambullirse en experiencias chamánicas y practicar curación chamánica. Hoy, Alicia Luengas es su mano derecha e imparte talleres sobre la materia. Ha venido a Lleida para impartir tres talleres sobre "la senda del chamán", "los espíritus de la naturaleza" y "el más allá"

-¿Es usted chamana?
-Nadie que lo sea se lo llama a sí mismo. Es la comunidad la que señala a alguien como chamán.

-¿A usted se lo llaman?
-Vienen personas que piden ayuda para su vida, sus relaciones, su salud, para sus seres queridos...
 
-¿Qué es un chamán?
-Es una palabra tungust que significa el que viaja, el que ve, el que sabe. Y todas las culturas primitivas han tenido siempre a hombres o mujeres así en cada una de sus comunidades.
 
-¿También Occidente?
-¡Eso eran los druidas célticos! Pero el dominio de las religiones estructuradas sofocó las prácticas y la cosmovisión chamánicas.

-El chaman, ¿adonde viaja?, ¿qué ve?, ¿qué sabe?
-Hay otra realidad, y el chaman viaja a ella. Y, allí, accede a datos, informaciones, conocimientos, saberes que sus guías espirituales le transmiten.

-¿Qué guías son esos?
-Antepasados tuyos, almas de personas, espíritus de animales, presencias que te ayudan... ¡Todos tenemos guías espirituales! Usted también. Basta con conectarse.

-¿Cómo hace usted ese ‘viaje’?
-Tienes que abandonar el estado ordinario de conciencia y entrar en un estado modificado de conciencia.

-¿Y cómo se consigue eso?
-Los estudios del antropólogo Michael Harner, mi maestro, han demostrado que solo el 15% de culturas chamánicas ha usado sustancias alucinógenas, mientras que el 85% ha usado sonidos.

-
¿Sonidos?
-Sí: toques rítmicos de tambor (con una cadencia similar al latido del corazón), o de maracas, o de palos. Yo los uso para mis viajes.

-¿Así de fácil?
-El chamanismo es un método para incursionar en la otra realidad. No es una fe, un dogma, una creencia: es un método, una experiencia.

-¿Puedo aprender ese método?
-Claro, y entrenarse. Sin necesidad de acudir a ninguna tribu primitiva: Michael Harner estudió todas las tradiciones chamánicas y tomo lo que tenían en común, despojándolas de sus particularismos culturales. Y sistematizó el método chamánico.

-¿Qué tendría yo que hacer?
-Primero, tener intención: querer ir al otro mundo. Luego, escuchar el tambor, pero con el propósito de actuar con los guías espirituales.

-¿Quiénes serán mis guías?
-Pruebe, están ahí, emancipados del tiempo y del espacio.

-Si hago eso, ¿qué conseguiré?
-Reconectar con su esencia espiritual, su alma, con lo que es desde siempre. Y así recupera pleno poder sobre si mismo: y podrá saber qué le pasa, y, por tanto, qué le conviene hacer, cómo sanarse.

-No está mal.
-Y puede llegar cierto punto en que sus guías espirituales pueden serle útiles también a los demás.

-¿Ese fue su caso?
-Sí. Una antepasada mía me expreso deseos de curar a través de mí. ¡Y eso hago desde hace ya 18 años!

-¿Por eso a los chamanes se les llamó también hombres-medicina?
-Fueron ellos los que, hace al menos 10.000 años, aprendieron de esos viajes espirituales las virtudes curativas de muchas plantas. Y dónde estaba la caza, y qué hacer...

-Reláteme alguna de sus experiencias de curación.
-Una mujer tenía cáncer, la trataban médicos en el hospital de San Diego, además de terapias alternativas, y acupuntura, y medicina chamánica.

-Con usted.
-Sí. Y sus células cancerosas desaparecieron. ¡Se curó! Su deseo era que sus hijos estudiasen en cierta prestigiosa universidad. Ella se puso fuerte, tuvo trabajo, al marido empezó a irle todo bien...

-Y los hijos pudieron ya entrar en aquella universidad.
-Sí. Y, entonces, ¡el cáncer volvió!

-Vaya.
-La mujer, muy rápidamente, murió. Hice un viaje al otro mundo y mis guías me explicaron: "Ella venció: cumplió su deseo, y entonces su alma se sintió ya preparada para irse. Y, tranquilamente; se fue".

-Si sus guías lo dicen...
-Entendí que lo de curar está en función del proceso del alma de cada individuo, particular, complejo...

-¿Qué dice la ciencia de todo esto?
-A la comunidad científica le cuesta aceptar la eficacia del chamanismo: prefiere creer que los análisis estaban equivocados... ¡Pero cada día hay mas científicos investigando los mecanismos del chamanismo!

-¿Qué curación chamánica practica más a menudo?
-Por accidentes o traumas -grandes o pequeños- padecemos pérdidas parciales del alma. Y nos sentimos incompletos o vacíos, e incurrimos en adicciones. Podemos recuperar esa porción de alma y devolverla.

-¿Y si siento un dolor en el pecho?
-Puedes estar cargando con alguna adversa intrusión espiritual. Se te metió. Pero podemos extraerla.

19 de noviembre de 2010

Seneca

Una de mis frases favoritas desde hace unos años:


A quien no sabe a que puerto encaminarse, ningún viento le será propicio.


Sino definimos nuestros objetivo, o metas no podremos aprovechar las fuerzas que nos ayudarán a lograrlo. Nos moveremos al antojo de los vientos...

18 de noviembre de 2010

Nelson Mandela

No podrás encontrar ninguna pasion si te conformas con una vida que es menos de la que eres capaz de vivir.


Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo.

Walt Whitman

"Quédate hoy conmigo,
vive conmigo un día y una noche
y te mostraré el origen de todos los poemas.
Tendrás entonces todo cuanto hay de grande
en la Tierra y el Sol
y nada tomarás ya nunca de segunda ni de tercera mano,
ni mirarás por los ojos de los muertos,
ni te nutrirás con el espectro de los libros.
Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos.
Ni tomarás las cosas de mis manos.
Aprenderás a escuchar en todas direcciones.
Y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser". 

Oriah Mountain Dreamer - “La invitación”

“No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón.
No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa que planetas están en armonía con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con la alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.
No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma. Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando no sea bella todos los días, y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna “¡Sí!”
No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que se tiene que hacer por los niños.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego conmigo sin rehuir. No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás desaparece.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.”

Dalai Lama

El progreso material y un mejor nivel de vida nos trae una mayor comodidad y salud, pero no dan lugar a una transformación de la mente, que es lo único capaz de proporcionar una paz duradera. La profunda felicidad, a diferencia de fugaces placeres, es de naturaleza espiritual. Depende de la felicidad de los demás y se basa en el amor y el afecto.

17 de noviembre de 2010

LAS 5 PERSONAS QUE CONOCES EN EL CIELO (clip español)

Recomiendo verla. Da una visión mas completa de lo que sucede en nuestras vidas...entender como hay cosas conectadas aunque no veas su conexión. Como hay personas que uno no ha conocido y afectan nuestra vida y como nosotros afectamos las vida de otros que no conocemos.



Reflexión: El autor del libro en el que está basada la película eligió el número cinco para numerar las personas que te ayudarán a entender tu vida una vez ésta haya terminado. Tal vez cinco sea un número arbitrario, tal vez sea una regla nemotécnica: cinco son los dedos de una mano amiga cuando se extiende a ti. No importa si son cinco o no, lo cierto es que me parece muy profundo que para entenderse a sí mismo el ser humano necesite de otros. La ciencia ha descubierto que en el universo todo está correlacionado y sus habitantes no son una excepción a esta regla. Todo afecta a todo. Cada vida afecta a todas las vidas con las que entra en contacto y esas vidas afectan a otras de modo que un poco de amor hace mucho bien a personas que ni uno llegará a conocer. Nuestro protagonista, después de una vida que él considera vacía de sentido, se encuentra en el cielo a cinco personas que le ayudan a entenderla. Pero lo más importante: una multitud que, de un modo u otro, él benefició con su existencia, esa es una de las partes más emocionantes del film y creo que debería llevarnos a reflexionar a todos en ello: ¿cuántas vidas podemos “tocar” con nuestro amor? Pero vayamos a las cinco personas de nuestro protagonista: 1. Un hombre azul. Alguien que murió por él sin que él lo supiese nunca. La reflexión es que muchas vidas han sido necesarias para que hoy la nuestra sea posible. 2. Un capitán del ejército. Una persona que dio su vida por sus soldados en Vietnam. Y su capitán le enseña algo impagable: “El sacrificio es cuando piensas que pierdes algo pero en realidad se lo estás pasando a otro”. 3. Una camarera. Alguien en quién nuestro protagonista no reparó pero que le enseña a perdonar a su padre y así liberarse de su propio rencor hacia un padre poco comprensivo. Y le muestra esta gran verdad: “El odio es un veneno que te envenena”. 4. Su mujer. El gran amor de su vida le enseña que todo tiene una razón. Y le enseña que el amor nunca muere. “Ahora sé por qué pasó todo”, reconoce nuestro protagonista. 5. Una niña vietnamita. Una víctima inocente del fusil del protagonista. Precisamente la mano que tiró de él cuando murió para que pudiera alcanzar el cielo. Eso es una gran lección de perdón y amor incondicional. Semillas de consciencia: • Experimentar la paz que supone contemplar la muerte como un renacer. • “El final de su vida fue solo el principio”. Una cura. • Las vidas de las personas con las que nos cruzamos forman un tapiz en el que cada uno es una hebra. • Tus amigos y tus enemigos te ayudarán a entender tu vida si miras más allá de lo que te parece que está ocurriendo. • ¿A quién no has perdonado aún? • ¿Qué cinco personas te aguardarán en tu cielo para ayudarte a entender tu vida?