21 de mayo de 2015

Puente entre dos mundos- Dr. Francisco Barnosell



Francisco Barnosell ganó fama desde que salió del mundo de la medicina ortodoxa para integrar otras formas que el hombre utiliza para la curación de sus males. Creador de los simposios de médicos y sanadores, también prepara la mejor opción a fin de regularizar la actividad profesional
Quién es:Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona, Francisco Barnosell se dedica a la Neurofisiología, Neurología, Rehabilitación y Medicina Integrativa.
Además, es creador de la Asociación de Médicos, Terapeutas y Sanadores, a través de la cual realiza en España y América los simposios de Médicos, Terapeutas y Sanadores, como el próximo a realizar en San Sebastián (Donostia), del 26 al 28 de junio venidero. Autor del libro "Entre dos aguas", de editorial Luciérnaga.
Más info en www.pacolacueva..es



-Vienes de una formación ortodoxa en medicina, Paco, y has derivado a otra, más tradicional, chamánica. ¿Qué pasó?

-nos quince años atrás tuve varios casos de gente de mi entorno no profesional, como el hijo de la portera, un vecino, que se habían curado de enfermedades a través de medios no convencionales. La proximidad hizo que pudiera seguir más de cerca e investigar qué había sucedido con estas personas. De golpe me vi imbuido en el mundo chamánico más potente. Así comencé un blog con el nombre de Paco Lacueva, donde colgaba información, fotos y vídeos reales. Normalmente, un médico no tiene acceso a chamanes, curanderos, pero yo pude conocer primero a uno, luego a otro, y en menos de un año había visto a más de cien. Me ponía en sus manos para que me curasen a mí o a otras personas. Era primordial vivirlo y sentirlo en mi propio cuerpo.

-Qué fue lo primero que te impactó en tu experiencia personal con respecto a este otro modo de curar.

-No había acabado todavía la carrera de medicina cuando salió un libro de Raymond Moody sobre las experiencias cercanas a la muerte. Me apasionó. Estaba un poco con la mosca detrás de la oreja, algunas cosas que había estudiado se quedaban cortas ante lo que Moody decía. Luego hace 2 años tuve la oportunidad de compartir Congreso con él y fue maravillosa y edificante la larga conversación que tuve. Mi padre era médico y, quieras o no, he mamado la parte más oficial de la profesión, pero siempre sentí curiosidad desde la lejanía. Inclusive por entonces, según qué cosas, leía y me reía… ¡Ahora me reiría de mí mismo! (risas). Esto me llevó a profundizar cada vez más y lo que me impresionó fue conocer el mundo perceptivo, que abre una puerta a lo inexplicable. El hecho de haber estado con gente que canaliza, moviéndose en otras dimensiones, que son casi todos los curanderos o sanadores, que te cuentan cosas y hacen predicciones que luego se cumplen. Sentí un choque, pero ya estaba preparado desde el primer día en que conocí a los sanadores.

-Se dice frecuentemente que la tecnología ha separado al médico del paciente.

-Los médicos, como grupo, nos hemos ido alejando en general del paciente y en muchos casos, por desgracia, es casi un número de historia, con un trato de frialdad y lejanía. Me choca mucho porque en vez de ir a mejor, vamos a peor. Aquella situación de antaño del médico de cabecera que visitaba al paciente con cierto cariño se ha perdido absolutamente. Pero creo que volveremos a ganar esa cercanía porque las voces claman al cielo. La tecnología nos ha hecho morir de éxito. Mucha tecnología, pero olvidamos que hay un ser humano detrás. Cualquier factor puede variar su equilibrio físico: palabras, campos magnéticos, el entorno, cuestiones morales, éticas… Y así se produce una disminución en el sistema inmunitario y aparece la enfermedad, todo dependerá de la genética y epigenética de cada uno. Aclaro que cuando estudié hace más de 40 años no se hablaba de conceptos de alimentación, a la genética la pasábamos de puntillas, también las toxicidades, y poco más.

-Ahora va cambiando la mirada sobre el origen de las enfermedades.

-Quienes estamos en este cambio, desde el mundo perceptivo vemos el origen más allá de la enfermedad, que es más emocional, psicológico, tóxico con lo cual hasta las mismas palabras y actos en consulta con el paciente ya pueden ser sanadores. Y volvemos al tema de la cercanía. Frente a ese paciente que no conoces de nada y que pone su vida en tus manos, tienes que romper el hielo haciendo un encuadre más próximo, con simpatía, y una vez que sabes qué enfermedad tiene y sus datos de la anamnesis, debes preguntar por otros factores no habituales en la medicina para ver adónde nos lleva este camino. Preguntas raras para él como cuándo empezó la enfermedad real ( No la que vemos ) , para establecer el origen emocional, sin llegar más allá si el paciente no lo solicita, al menos en esta fase.

Estamos en una sociedad enferma, y al paciente que le das un abrazo lo descolocas porque un médico no hace ese gesto, y empiezas la curación en el momento en que le hablas desde una filosofía distinta. El paciente que entiende el alcance de su enfermedad se cura antes, tenga lo que tenga.

-Has estado el mes pasado en Argentina, realizando el III Symposium de Médicos y Sanadores. ¿Cuál fue el tema que trataste en tu conferencia?

-"Medicina alternativa oficial", y creo que el título ya lo dice todo. Qué es lo que puede hacer un médico desde el punto de vista de la medicina integrativa, sin salirse del guión médico. Esto significó hacer una exposición más extendida de lo que estamos hablando ahora. También explicamos los cursos que empezaremos después del verano: de medicina integrativa, para médicos, y terapia integrativa, para no médicos, a fin de que puedan conseguir un título universitario y desarrollar esta actividad.

-En Estados Unidos existe la formación en medicina integrativa, con ámbito profesional en centros de salud.

-Sí, como el caso del Hospital Oncológico… Anderson. Hay una enorme caja, como digo yo, de unas 184 terapias no convencionales, de las cuales se aceptan apenas catorce en Estados Unidos. La cuestión es qué pasa con el resto, sin contar las que aparecen prácticamente cada mes. Preveo que poco a poco los colegios médicos y los profesionales en general irán aceptando aquellas terapias más empíricas porque esto no hay quien lo pare. Entre esas catorce están el yoga, la meditación o mindfulness, taichí… pero los médicos de medicina integrativa no podemos dejar de saber o conocer, y no estoy diciendo practicar, que existen otras 170. ¿Por qué?, porque de lo contrario eventualmente alguien consultará al recibir una demanda y habrá que contar con expertos que puedan intervenir y aportar elementos de juicio con criterio. De hecho hemos creado los primeros cursos de perito judicial para médicos y terapeutas para que haya gente especializada.

Existe una gran diferencia con la escuela americana integrativa, según mi criterio, y es que si los profesionales no aprendemos al menos en los másters más de un 30 por ciento de lo que es el mundo perceptivo, seremos médicos con una formación incompleta.

-Apoyas por lo tanto la oficialización de las terapias no convencionales.

-Sí, desde el punto de vista más crítico. No puede ser que alguien que haya hecho un curso de fin de semana cuelgue un cartel en su casa y trabaje. Quizá tenga ese don, pero no está regularizado. Una normativa de la Unión Europea, de 1995, dice que las terapias complementarias deben estar potenciadas por el Ministerio de Salud de cada país. En muchos países lo están, pero no la medicina integrativa, que sí establecieron los americanos en 1986. Pero ellos han permitido un crecimiento escaso de estas terapias porque aquello que no sea empírico no lo reconocen. Yo he hecho una pequeña salvedad señalando que existe ese mundo perceptivo, invisible, y no puede ser que nos quedemos con sólo catorce terapias, hay que estudiar e investigar el resto que hay en esa caja. Por otra parte, alguien debe ser la voz de la ley dentro de los médicos para que no exista un crecimiento descontrolado, eso es vital.

-Concretamente, ¿qué debe contemplarse para la regularización?

-Primero, la responsabilidad civil para que haya unos seguros que cubran a los médicos y terapeutas. Segundo, los terapeutas tendrían que tener un título universitario para poder trabajar en los hospitales. Algunos ya lo están haciendo, y llegará el momento en que cobren por ello. Digo esto porque puede llegar una demanda y si no hay responsabilidad civil y tampoco título, un gerente de hospital acabará rápidamente con el tema.

-¿Cuál es el futuro de la homeopatía?

-A nivel europeo, los laboratorios homeopáticos tienen que cumplir las directivas de elaboración de cualquier medicamento. Un pequeño laboratorio es difícilmente viable. El futuro de la homeopatía es bastante incierto más por las trabas legales que por su eficacia.

-Háblanos de la Asociación de Médicos y Sanadores, en qué momento está de su vida institucional.

-En Cataluña, no sé si a raíz de diversos factores, estamos más adelantados. El primer congreso que hicimos abrió muchas puertas y numerosos profesionales trabajan y colaboran ya con sanadores y terapeutas, cosa que no ocurre, visto de fuera, en otros lados, donde lo hacen callados sí, pero no tan abiertamente. Hay una apertura importantísima en la cual coinciden médicos, sanadores y también colaboradores como arquitectos, ingenieros, economistas, porque cada uno tiene una visión diferente de lo que significa ese mundo perceptivo, de terapias no convencionales. Debemos escuchar esa otra visión y no ser tan protocolarios. Mente abierta, ¡pero empírica!

Esta multidisciplina para abordar cualquier enfermedad seria nos da una visión tan rica que el hecho de escuchar con mucho respeto nos abre puertas hasta ahora infranqueables. Y hemos creado una asociación internacional de medicina integrativa. Están llamándome médicos europeos, americanos, de Asia, para hacer cursos porque no hay un lugar oficial para aprender, con estas nuevas premisas.

-¿Se verá reflejado este avance en la seguridad social?

-Esto es imparable porque antes se pensaba que éramos "cuatro y el gato", como decimos en España, y ahora directores de hospitales, cadenas de clínicas integrativas europeas, clínicas oncológicas, piden información sobre la labor que estamos haciendo para ver cómo podemos colaborar juntos con esa filosofía. Van saliendo a la luz muchísimas personas de mando, directores de centros hospitalarios, clínicas, jefes de servicios, que son los que en definitiva cambiarán el sistema, no una ley. El sistema cambiará porque habrá médicos que seguirán las pautas con muchísimo respeto, sin salir del guión protocolario que tenemos.

-La tarea que has emprendido no parece fácil.

-Los verdaderos pioneros han sido médicos defenestrados de sus lugares de trabajo, hace 10, diez años. Quizá por ser médico mi padre y haber vivido en un mundo ortodoxo me muevo en el lugar que debo, que es el de la ciencia, la investigación y la titulación. Esto va a misa es una realidad. Vivimos en una sociedad en la cual tenemos normas que debemos cumplir y, de momento, la ley es la que es, hay que cumplirla, no la voy a torear ni tomaré un camino al filo de la navaja. Hemos de hacer las cosas con criterio, correctamente, de la mano de abogados, incluso economistas, y ver hasta dónde podemos llegar. Porque en el momento en que faltas el respeto al contrincante y el ortodoxo no ve lo que tú ves, surge un problema añadido. Con la palabra y el diálogo puedes crear una duda razonable en quienes no piensan como tú, estén no a tu lado, pero dejándote trabajar, con sentido común. No he tenido problemas al menos hasta ahora, sí alguna crítica divertida, y sé que no todo el mundo tiene la capacidad de transmitir lo que digo sin que parezca un iluminado.

-¿Te has parado alguna vez para preguntarte "qué estoy haciendo aquí"?

-No, jamás. Es verdad que dedico mi tiempo libre a esto, he perdido calidad de vida al no hacer lo que me gusta: navegar, dedicarme a mis cosas… Una vez otro periodista me preguntó lo que tú ahora y yo contesté "si a los 60 años no puedo decir lo que creo que es correcto, vamos mal". Porque tienes la vida hecha, se supone que puedes vivir de réditos y si es imposible decir bien lo que piensas, no me parece bien. No estoy solo, hay grandes profesionales detrás de esta tarea que me ayudan. Lo que deseo es que quizá otros médicos se den cuenta de la gran maravilla que he tenido yo de poder conocer ese mundo más chamánico, curandero, que me ha enseñado a vivir de otra forma. Significa un cambio social, no sólo en la medicina, porque afecta muchas cosas, se trata de vivir con menos, con una ética. En el futuro dominará una palabra que vemos y escuchamos cada vez más: transparencia. En el momento en que hay más transparencia las piezas se colocan en su lugar, en la política, la economía, la educación, la religión. En la sanidad pasará lo que en otros ámbitos ya está sucediendo. Nadie podrá tener ojos ciegos a que haya muchísimos pacientes que se curen por medios no convencionales y decir aquí no pasa nada.

En las terapias energéticas observo que mientras unos sanadores consiguen que sólo algunos pacientes mejoren, a pesar de que afirmen que lo consiguen en todos los casos, hay otros que al final logran que los pacientes vayan mejorando, el médico ignora cómo pero comprueba que el paciente se ha recuperado, por ejemplo, viendo que un tumor disminuye… A este grupo tenemos que investigar, no podemos decir que es tontería sino ir más allá.

-¿En la medicina hay lugar para el misterio?

-Siempre, porque de lo contrario no avanzaríamos. Y la mente curiosa hace que el misterio, que es magia hoy, sea ciencia mañana, cuando haya herramientas para poder demostrarlo. Por este motivo, caminamos hacia un cambio de paradigma.

7 de febrero de 2015

Aprender a través de la conciencia- Ana Silvia Serrano

Aprender a través de la conciencia


Las experiencias de Ana Serrano con la obsidiana, piedra sagrada de sanación



Roca magmática, la obsidiana va adquiriendo cada vez más un lugar destacado en las preferencias del mundo de las terapias complementarias, tanto que en México ya es reconocida a nivel oficial por el gobierno la formación de terapeutas que la utilizan por sus efectos curativos. Ana Silvia Serrano, creadora del Sistema de Sanación con Geometrías de Obsidiana y experta en esta actividad que también encuentra apoyo en España a través de la Asociación de Médicos y Sanadores de Barcelona, nos cuenta su experiencia personal y profesional, volcada en dos libros, “Obsidiana, piedra sagrada de sanación” y “Osiris, el huevo de obsidiana”.

Ana considera en un plano personal que el aporte fundamental de la obsidiana es que “cumple con el deseo que tuve hace años al pedir al cosmos que los seres humanos pudiéramos aprender a través de la conciencia y no por el dolor”. Y de inmediato enfatiza sus cualidades físicas, químicas y también energéticas: “Permite desinflamar al tener poder de absorción de líquidos, por lo cual es capaz de quitar el dolor del cuerpo, en un hueso, una estructura muscular, un órgano, un sistema. Tiene la capacidad de absorber energía densa estancada, y modifica el pH”, asevera.

Estas acciones van aún más allá, en los planos emocional y mental. Al respecto afirma que “cuando tenemos recuerdos negativos que no nos permiten avanzar en la vida porque estamos atrapados en ellos, la obsidiana los proyecta; debido a su corte conoidal, todo aquello que toca lo expande, lo muestra, lo presenta”. No obstante advierte que “esa es una de las dificultades de la obsidiana, ya que mostrará cosas que tal vez no estemos preparados para ver, por eso recomendamos que su uso sea asistido por un terapeuta”.

Tal como sucede con otros métodos de medicina natural ante episodios agudos, como dolores de cabeza, diarrea, inflamaciones, aclara que no hay que confundirlos con un empeoramiento del mal que aqueja en un momento dado. “Es normal que suceda porque la obsidiana limpia, extrae y proyecta como forma que siempre conduce a la sanación, y lo hace en muchos niveles”. Ana señala, en cuanto al uso específico, que “la geometría aporta la información que estamos buscando para realizar una terapia que ya cuenta con una metodología específica”. Es así que en casos como la esclerosis múltiple, artritis reumatoide o dolores en cualquier nivel físico, no se emplea cualquier tipo de obsidiana sino aquel que “irá directamente a abrir la memoria de ese órgano o sistema para que se exprese la emoción allí atrapada, liberando la energía retenida”. Para estos casos lo indicado es el “Ixtli, disco de obsidiana que ‘corta’ para abrir cierta información, permitiendo el contacto con las emociones”.

Al mismo tiempo, la terapeuta sostiene que “la enfermedad física para mí no existe porque lo que encontramos son bloqueos energéticos, al limpiarlos se libera esa energía que fluye y la persona sana”, y cita como ejemplos enfermedades como las antes citadas y otras, tales como dolores de cabeza, de trigémino, cáncer, virus de papiloma humano, endometriosis…

Para poder trabajar con las geometrías de la obsidiana, consideró de particular importancia estudiar el arquetipo de la sombra, propuesto por Carl Jung. “Si no entendía cómo estamos configurados desde nuestro inconsciente, no podía concebir cómo trabajar con una piedra psí- quica en nuestro inconsciente”, dice. Dicho estudio la condujo al conocimiento de los arquetipos, los mitos y símbolos, que “para mí –resalta– son el lenguaje del inconsciente y que si no dominamos, ignoramos dónde está el origen de la enfermedad, repitiendo el mito; nuestros bloqueos son cárceles arquetípicas”. “Si entendemos qué arquetipo nos habla –agrega–, recibiremos información de la psique, permitiendo salir de donde estamos atrapados y liberar la energía. Esa estructura energética habla de nuestra historia”.

A través de los mitos, prosigue, “observamos cómo los seres humanos repetimos esas historias”. Las geometrías de la obsidiana rememoran esos mitos, como el de Osiris y Set, y el nacimiento del patriarcado en una sociedad agraria, a fin de tomar conciencia y superar esa etapa de la historia de la humanidad. Acerca de los libros publicados, su autora explica que en el primero, “Obsidiana, piedra sagrada de sanación”, aborda una propuesta de trabajo con su metodología. El texto expone la utilización del ya citado Ixtli a nivel de chakras. Este tipo de piedra ayuda a desbloquear información que, atrapada en el cuerpo, se transforma en enfermedad, de modo que brotan las emociones contenidas.

También cita otro tipo de geometría que se encuentra en la urantia, esfera de obsidiana, que “asemeja al planeta y nuestro viaje a éste, donde venimos a dejar ir todo el karma, aquello que hicimos mal o que no supimos trabajar. Se liberan emociones que no permiten crecer, como el odio, la ira, el apego… y continuamos con el aprendizaje del amor, la iluminación”. Los procesos de limpieza de esos registros también se traducen a nivel colectivo, tanto en el orden familiar como social, a escala planetaria. “Somos parte de un todo y si cambia mi vibración, la tuya, cambia la de todos”, expresa. Y para ello se fundamenta en los aportes del físico David Bohm, la teoría fractal, el efecto mariposa, el modelo holográfico, entre otros.

Por esta razón se realizan numerosas meditaciones globales, agrega. En referencia al espejo de obsidiana, afirma que es el más indicado para emplearlo en el estudio de los registros akásicos. “Todas las respuestas del inconsciente nos las responde el espejo”, subraya Ana, añadiendo: “En la formación escolar habría dar más información a los jóvenes. Que sepan quiénes son, a qué vinieron y cómo enfocar la energía hacia donde van”.


En el segundo libro, “Osiris, el huevo de obsidiana”, Ana muestra el uso de esta otra forma de obsidiana, que en particular “ayuda al rescate del poder femenino que hemos perdido las mujeres, pero también los hombres”, en estos tiempos en que “hay un despertar de la energía femenina a nivel cósmico y planetario”. Por último, Ana pone en valor el trabajo de la Sociedad Internacional de Terapeutas de Obsidiana, que forma y certifica mediante el estudio de siete materias, con exámenes ante la Secretaría de Educación Pública, en México. Este reconocimiento oficial permite trabajar en ámbitos hospitalarios. “No es un tema de esoterismo, sino una realidad que los sanadores colaboran con la medicina para llevar la sanación a otra instancia”, concluye.

http://www.tu-mismo.es/

9 de enero de 2015

"No sabía si colgarme un collar de ajos o irme al psiquiatra" - Eric Pearl, doctor en quiropráctica, sanador espontáneo y conferenciante internacional

IMA SANCHÍS  - 20/01/2009

El sanador perplejo


Fue una de las estrellas del I Foro Humano Europeo de Barcelona. Durante 12 años dirigió un conocido centro quiropráctico en Los Ángeles,pero repentinamente experimentó un don de curación extraordinario. En La reconexión (Ediciones Obelisco), que se ha traducido a 27 idiomas, cuenta todo el proceso y resulta muy divertido, porque él, un hombre alejado de cualquier tendencia espiritual, lo vive con perplejidad. Mientras intenta comprender lo que le sucede, cae en todos los tópicos de la Nueva Era, para explicarnos finalmente que la reconexión nos permite acceder a un nuevo nivel de curación a través de una energía hasta ahora desconocida, a la que todos tenemos acceso.
Edad: sin tiempo. Nací en Nueva Jersey. Mis muebles viven en Los Ángelesy yo en aviones. Vivo solo. La situación del planeta es un reflejo de cómo estamos nosotros. Todos venimos de esa inteligencia del universo o Dios, da igual como le llamemos, y volveremos a ella.
Cómo empezó todo? 

Un día me fui a dormir y una hora más tarde me desperté porque la luz de mi habitación se encendía y se apagaba sola. 

¿La bombilla estaba floja? 

Comprobé todas las posibilidades y tuve la clara sensación de que había alguien en mi casa. Salté de la cama, cogí un spray y un cuchillo pero no encontré a nadie. 

¿Cuál era el contexto? 

Ejercía como doctor quiropráctico, estaba en el duodécimo año de mi profesión. Me gustaba mi vida: tenía tres casas, un Mercedes, dos perros y dos gatos. Creía que había hecho todo lo que se suponía que tenía que hacer. Y algo más importante: jamás me había interesado la Nueva Era ni nada parecido, siempre he dudado de la mayoría de los que afirman tener dones sobrenaturales. 

¿Dios da pan a quien no tiene dientes?
La cuestión es que al día siguiente siete de mis pacientes (siempre les pido que se queden 60 segundos con los ojos cerrados tumbados en la camilla antes de incorporarse), me preguntaron quién estaba conmigo en la habitación; y la mayoría me dijeron que sentían mis manos antes de que los tocara. 

¿Qué hizo con tantas novedades? 

Jugar, pasar mis manos sobre los pacientes cuando había acabado de tratarles y observar. Sentía cosquilleos en las manos, calor o frío según la zona sobre la que estaba y ahí me detenía. La gente empezó a recibir curaciones, personas que estaban en una silla de ruedas volvían a caminar. "¡Qué ha hecho!", me preguntaban. "Nada, y sobre todo no se lo diga a nadie", les decía. 

No es para menos. 

Estaba aterrorizado. La consulta se fue llenando de gente en busca de esas curaciones. Yo no sabía qué hacer, me compré todos los libros y los CD que encontré sobre el tema y consulté con médiums y sanadores. Les hacía demostraciones y lo único que conseguí es ofenderlos, decían que yo poseía un don sin haberme esforzado ni saber sobre el asunto y me aconsejaron que abandonara. 

Pese a ello continuó... 

Sí, me daba miedo pero sentía mucha curiosidad. Las cosas se complicaron cuando pasé las manos por uno de mis pacientes, Fred, y al llegar a la cabeza, esta empezó a dar sacudidas hacia atrás, puso los ojos en blanco y comenzó a hablar con una voz que no era la suya: "Continúa haciendo lo que estás haciendo", dijo. Me ocurrió con tres pacientes más. 

Qué miedo. 

No sabía qué hacer, si colgarme un collar de ajos o irme a un psiquiatra. Decidí acudir a un seminario del doctor Deepak Chopra con la idea de consultarle (como la mayoría de las 3.000 personas que había). Tuve suerte: "He oído hablar de usted - me dijo-,mi consejo es que siga siendo como un niño". 

¿Y eso le sirvió de algo? 

Mucho, porque he comprobado que una de las premisas de la sanación es quitarse de en medio, dejar que un poder más elevado se haga cargo sin pretender dirigirlo. En cuanto a los rituales como sacarse los metales y todas esas cosas, yo era un quiropráctico y la gente venía con hierros en las piernas y las curaciones ocurrían, así que así sigo. Y ocurre otra cosa. 

¿Qué ocurre? 

Nunca me he considerado un buen candidato a profeta, sanador o ser espiritual. Me gustaba beber, comer, salir, y he visto más televisión que un aficionado al fútbol. Tanto es así que cuando las cosas fueron a más, puse una cámara en mi consulta, grabé todo lo que ocurría y lo mandé a distintos investigadores. 

¿Qué tipo de investigadores? 

El doctor Gary Schwartz del laboratorio de Sistemas de Energía Humana de la Universidad de Arizona; el hospital Jackson Memorial, UCLA; el centro médico Cedars-Sinai; la facultad de Medicina de la Universidad de Miami… Todos se interesaron y se pusieron a investigar. Lo que descubrieron es que no se trata sólo de sanación basada en la energía, trasciende todas esas técnicas. 

¿? 

La sanación reconectiva tiene que ver con la luz, la información y la energía. El doctor Schwartz tomó mediciones de las ondas del cerebro, las del corazón y de la radiación gamma, antes, durante y después de las sesiones; y constató que los pacientes sufrían cambios en las ondas cerebrales y cardiacas. Y ocurría otra cosa. 

¿Más cosas? 

Cada vez más gente me decía que cuando acababan su sesiones de sanación conmigo, ellos también podían sanar a otros. Y así es. 

¿Algún fundamento teórico? 

El cuerpo sana a través de la energía, la frecuencia, la vibración, la información... y comunica a través de ondas de luz. La sanación por reconexión nos reconecta a la plenitud del universo y de nuestro ser a través de una nueva gama de frecuencias y, por así decirlo, de un ancho de bando nuevo. 

Eso es como no decir nada. 



Mire, no creo que tengamos capacidad para entenderlo plenamente en este momento, pero puedo transmitirlo a través de la práctica, he dado seminarios a más de 45.000 personas en todo el mundo y hablo en hospitales, universidades, colegios médicos; e incluso he sido invitado a la ONU. Pero lo que hay que entender es que si estas sanaciones han venido a través de mí, pueden venir a través de cualquiera.

1 de diciembre de 2014

Revolución verde | "Nadie tiene que ser o creerse líder, cada uno debe serlo de sí mismo", enfatiza Josep Pàmies

Revolución verde | "Nadie tiene que ser o creerse líder, cada uno debe serlo de sí mismo", enfatiza Josep Pàmies

Polémico, sin medias tintas, Josep Pàmies se ha convertido en los últimos años en portavoz de quienes defienden las propiedades de las plantas con fines medicinales y arremete contra el establishment, oficial y no gubernamental. Compartir es su verbo preferido, reconoce errores del pasado y admite ser utópico. Estará en Valencia a mediados de este mes y antes dialogamos con él
-¿Cómo comenzó tu relación con las plantas?

-Toda la vida he sido agricultor. Primero fue desde el punto de vista de un negocio para poder sobrevivir, hasta que conocí la stevia y no pude entender cómo una planta extraordinaria, que puede curar la diabetes, el colesterol, la hipertensión, estuviera prohibida y en cambio el aspartamo se usara para endulzar bebidas como la Coca Cola y en dietas light, con estudios que demuestran su alto potencial cancerígeno, y fuera legal.

-Empezó otra época en tu vida…

-Sentí la curiosidad de ver qué se escondía detrás de esa cuestión y descubrí que había mucha basura, en cuanto a la stevia y también otras plantas. Sentí que todo en este mundo se había convertido en un negocio y comencé a compartir conocimientos, a dedicar parte de mi tiempo a divulgar lo que iba descubriendo. Planté stevia para ver si era verdad esa historia hermosa sobre sus propiedades, y lo fue. A partir de ahí tiré del hilo y cada día encontré más porquería, como ahora vemos con los asuntos de corrupción. Transgénicos, alimentación basura, productos refinados, por qué se prohíbe el agua de mar... Todo se ha tocado por la especulación económica que ha prevalecido sobre el bien común.

-¿Esperabas llegar a ser un portavoz de lo políticamente incorrecto dentro del campo de la salud?

-No, y no lo considero porque si te llegas a creer algo es el final de tu camino. Todo ser humano tiene un objetivo en la vida, un camino a seguir, y estoy siguiéndolo. No me importa lo que digan unos y otros, no quiero que valoren demasiado lo que estoy haciendo sino que lo hagan quienes me escuchan. Ya está bien de crear líderes, íconos, historias extrañas a través de dominio planetario. Nadie tiene que ser o creerse líder, cada uno debe ser líder de sí mismo. Hay personas que distribuimos ideas, pero aquellos que se sienten muy inferiores seguramente poseen un gran potencial en su interior que hay que sacar.

-¿De dónde salen esos valores en que te apoyas y muestras en tus palabras y en tu trabajo?

-Una rama de mi familia fue reprimida por la dictadura del franquismo por ser de izquierdas. Una historia de exilios, con tíos que tuvieron que morir fuera de su tierra. Otra rama, a la que pertenezco, era muy conservadora pero vivió traumatizada por esos hechos. Mis padres me lo explicaron, aunque no fueran tan radicales como esos parientes. Así se fue forjando mi ideario. Mi padre, agricultor, me decía: "El sol sale para todos, no tienes que comerte el mundo, comparte todo lo que tengas porque seguro que si das, recibirás mucho más". Esta enseñanza fue vital desde temprana edad, y vi que esto era así: cuando compartes algo que tú descubres, encuentras beneficios para ti y también para muchos otros.

-Recibes críticas, fuertes ataques a tu persona y en tu trabajo. ¿Qué te sostiene en los momentos difíciles, duros?

-Ahora, no depender de nadie. No tengo miedo porque ya estoy jubilado, cobro mil euros, tengo suficiente, una casa que no me podrán sacar porque comparto al 50% la propiedad con mi mujer, que tiene la otra mitad. A nadie le interesará embargar mi parte. Y si hay que ir a la cárcel, se va. En un país con muchos bravucones y corruptos, aves de rapiña, si ellos no van a la cárcel, por qué tendría que ir yo por temas de bien común.

-Criticas abiertamente no sólo al establishment, gobiernos, empresas multinacionales, sino también a onegés como Cruz Roja, Médicos Sin Fronteras y otras. ¿Tan erradamente están actuando?

-Cuando me enteré que había otras alternativas para combatir la malaria, la tuberculosis, que causan tres millones de muertos al año, y que para combatir el ébola, que aún no es epidemia, se puede actuar eficazmente, casi a costo cero, gracias al dióxido de cloro, el MMS famoso, o prevenir fortaleciendo el sistema inmunológico con la Garcinia kola, Artemisia annua o la Moringa oleífera, plantas que se pueden cultivar en África, me comuniqué con Cruz Roja y Médicos Sin Frontera para decirles por qué no transmitíamos ese conocimiento a los países africanos afectados. De este modo, a medio o largo plazo ellos serían autosuficientes a nivel sanitario para el tratamiento de las enfermedades. Lo sabía gracias a cooperantes en Gambia, Nigeria y otros países afectados, con quienes estamos en contacto. Y me responden que el tema marcha según parámetros acordados por la OMS. ¿Qué es la OMS?, ¿personas recomendadas por compañías farmacéuticas, por Nestlé, Coca Cola, gobiernos, que dicen que terapias naturales, o químicas, gratuitas, no pueden llegar a estas poblaciones?

-Ante esa negativa, ¿qué haces?

- Yo era socio de estas entidades, entonces les comento que si hay cooperantes que no siguen los dictámenes de la OMS y están curando muchísimas personas arriesgando su vida, por qué no podían dar instrucciones de probar con otros medios como el que nosotros proponemos. Y me dicen: "No podemos hacerlo, seguimos protocolos de la OMS. Lo sentimos mucho, si quiere darse de baja…". Pues sí, me di de baja. Mi crítica no es contra los voluntarios o los médicos, sino contra las cúpulas de estas organizaciones que no quieren que se les hable de esto porque saben perfectamente que les puedes convencer con experiencias prácticas. Si no pueden ellos, lo haremos nosotros. Para mí ya se han acabado como organizaciones sociales.

-Afirmas que el miedo mata más que un virus. ¿Lo puedes explicar?

-El miedo, como las emociones duras que se producen por la pérdida de un ser querido, por ejemplo, toda desestabilización emocional provoca una caída del sistema inmunológico. Las personas bien nutridas que toman infusiones de plantas para subir el sistema inmunológico prácticamente no se enferman. Yo tengo experiencias con decenas de cooperantes en África, que se toman como medicina preventiva una infusión de Artemisia annua, que es antibacteriana, antivírica, y fortalece el sistema inmunológico. De esa forma muchas de las enfermedades víricas no se pillan. Hemos visto cómo se ha curado esa enfermera en Madrid, Teresa Romero, gracias a los anticuerpos de una monja que había padecido el ébola. Esos anticuerpos sólo se pueden crear estableciendo condiciones de resistencia al virus en base a tener el cuerpo sano y el sistema inmunológico fuerte.

-Hemos visto imágenes impactantes, con trajes de protección en profesionales que tratan a los afectados por el ébola, y tú das cuenta de otras posibilidades.

-Son montajes. ¿No hubiera valido más llevar un avión medicalizado con médicos preparados a la zona donde estaban los primeros enfermos, los curas misioneros, en lugar de traerlos? ¿Hacía falta que EE.UU. enviara 4 mil soldados a Liberia en vez de 4 mil médicos, como sí han hecho los cubanos? Es un montaje terrible que por suerte, parece, se está desmontando, como el caso de la gripe A. Sin embargo, es peor porque con cuatro mil muertos, que son muchos, querían amedrentar al hombre blanco y ahora nos importa un pito el ébola, que se sigan muriendo en Liberia, Guinea Conakri, porque no nos afecta. Hay mucha hipocresía.

-Gripe A, ébola… ¿la naturaleza nos está dando una señal, un mensaje?

-El ébola, cuando apareció en 1976 en el Zaire, ha ido provocando varios episodios, pero siempre lo máximo han sido 200 muertes. Se controlaba con las técnicas de los propios chamanes de ahí porque no es una enfermedad que se propaga fácilmente. Pero cuando los militares se han interesado por ese virus para hacer un arma biológica, ¡qué "casualidad" que ahora tenga más virulencia! ¡Qué "casualidad" que haya una bomba preparada como arma biológica que se puede propagar por el aire y no por fluidos como es el ébola convencional! Y qué llamativo también que el virus del ébola fue patentado por el Ejército americano, que a partir de esta cepa de ébola se estén desarrollando vacunas y medicamentos por parte de empresas americanas y canadienses, y que la OMS los recomendará a partir de enero de 2015. Esto es un montaje peor que el de la gripe A porque no hay posibilidad de propagación si se aplican medios de higiene necesarios. Si utilizamos en los hospitales el dióxido de cloro para desinfectar fluidos o para tomarlo a fin de evitar la contaminación, no hay posibilidad de que avance el ébola.

-Has dicho que si ellos, la OMS, las onegés, no quieren hacerlo, tú y tu gente lo harían, ¿cómo?

-Nuestros compañeros se han ofrecido a entrar en Guinea Conakri con cargamentos gratis de dióxido de cloro y Artemisa annua, y sólo se ha pedido protección a sus vidas para evitar que atentaran contra ellos los intereses mafiosos. No necesitan trajes especiales ni otros elementos más que seguridad física. Y piden un permiso que aún no se ha dado. A petición de la Cámara de Comercio de Guinea Conakri tuvimos una entrevista en la que nos solicitaron información. Les dijimos que la embajada no había respondido a nuestra anterior presentación y que todo era gratuito. Les preguntamos si, por el contrario, querían que les ofreciéramos medicamentos muy caros para que tuvieran una comisión en su venta, y nos dijeron que no, que únicamente buscaban que no muriera la gente en su país. Hace un mes de esa entrevista… les cuesta tanto asegurar la vida de los cooperantes a costo cero, pero no lo hacen porque las presiones son enormes.

-Afirmas tajantemente que se pueden curar todas las enfermedades a través de la fitoterapia. ¿No hay mal que no se resista a una planta?

-Al principio éramos muy imprudentes y lo decíamos, ahora decimos que las plantas pueden ayudar a curar, pero si queremos la salud total o la sanación hay que tener en cuenta qué comemos: si es comida basura, déjala, también los lácteos o las harinas refinadas, no abuses de carnes rojas, alcaliniza tu organismo. Cuidado con tus emociones ante enfermedades como el cáncer y otras, porque son fruto de crisis emocionales. También hay que tener en cuenta bloqueos energéticos terribles, las geopatologías que puede haber en tu casa o tu trabajo. Hemos ido ampliando el abanico de factores y ahora sí decimos que no hay prácticamente ninguna enfermedad, a menos que fuera genética, que se nos pueda resistir. Debemos aprovechar el sistema público de salud, que es bueno, y a partir de aquí hacer un cambio en nuestra vida, y ver poco a poco que podemos dejar los medicamentos.

Actualmente estamos teniendo la colaboración de muchísimos médicos, oncólogos, nutricionistas, que están entrando en esta línea perfecta, reaprendiendo sus conocimientos que son fabulosos pero sólo centrados en una parte del saber. Yo, que soy agricultor, les digo "vosotros que tenéis más preparación, si os interesa el tema, en un año estaréis más formados que yo y seréis grandes profesionales porque no sólo recetaréis pastillas sino que diréis que la alimentación debe cambiar". Explicar, razonar con el enfermo, que se empodere él mismo de sus actitudes ante la enfermedad.

-Dicen que rectificar es de sabios. ¿Alguna vez lo has hecho?

-Antes criticaba en exceso la medicina oficial, ahora reconozco gracias a una hija médica que una parte extraordinaria del conocimiento médico no tengo por qué rechazarla. Consideraba infalibles mis dictámenes cuando no sabía nada. He sido muy orgulloso y el ego nos mata a veces. Si alguien me demuestra que lo que digo no es verdad, lo voy a publicitar con la misma fuerza que con la que he hecho hablado bien de otros temas. Pero en los últimos años sólo he tenido alegrías. Al principio me acusaban de loco y ahora sólo son agradecimientos. Por supuesto que hay personas que al final no se pueden salvar, yo digo que una planta seguramente puede darte muchas posibilidades, pero no está en mis manos que el resultado final sea el deseado, hay muchas circunstancias. Una planta sí puede dar tiempo, como mínimo.

-De cara al futuro, ¿eres optimista?

-Soy muy optimista porque cuando ves que ha llegado el final de un ciclo, económico, político, social, sanitario, sólo es posible otro modelo. Ese modelo ahora lo vamos a crear entre todos. El egoísmo humano nos ha llevado a que aquello que no es negocio y no se vende, no interesa, se hunde o se esconde. Hemos llegado ya, quizá gracias a medios como el vuestro, o internet, a que otras voces salgan públicamente y podamos ir modificando ese comportamiento ambicioso. ¿Por qué acusamos a Bayer si después vamos al banco con nuestros ahorros e invertimos en acciones de Bayer? Somos un poco cínicos, ¿no? Desde que descubrí eso no invierto en bolsa y menos en esas mafias, eléctricas, farmacéuticas… Invierto en fondos que sean éticos, o en bancos éticos si tengo esos ahorros. Hay que ser coherente, cuando cientos de millones de personas hagan esos cambios, los cambios vendrán.

Decimos compartir, no competir. La humanidad hoy en día tiene tanto conocimiento acumulado, ¿qué sucedería si fuera de libre acceso? En lugar de que los beneficios fueran para unos pocos, serían a favor de la humanidad. Con una hora o dos de trabajo, todo el mundo estaría trabajando, seríamos felices, y el resto lo compartiríamos.

-¿El hombre del siglo XXI volverá a las zonas rurales, revirtiendo la concentración en grandes urbes?

-Supongo que, a medida de que se acentúe la crisis y se vea que el modelo capitalista de crecimiento continuo es inviable, la gente buscará apoyo en la zona rural donde al menos podrá comer hierbas gratis. El suelo está dando alimentos como la ortiga, pero ¿quién la recoge? Es la mejor verdura, el mejor alimento en proteínas, aminoácidos, minerales y vitaminas, y aun así se desprecia. Que nadie se espante, hay soluciones para todo el mundo. ¿No podrá vivir un ser humano en este planeta maravilloso, con el cerebro que posee? Debemos compartir lo que hay en el campo y luego compartir las ideas. No todos serán agricultores, habrá médicos, artistas, lo que sea, y vamos a compartir y no competir.

¿Cuál será el nuevo modelo?, no lo sabemos, pero tendrá que ser un modelo para el bien común, de compartir, sin patentes. Dicen que así no se podrá investigar más… ¡Hombre!, yo estoy investigando todos los días y lo que obtengo, conocimiento, lo regalo. Tú, señor químico, biólogo, catedrático, que cobras un sueldo, ¿por qué no puedes investigar en tus tiempos libres y también ceder a la humanidad tu conocimiento para que sea de uso libre? Cuando suceda, el hambre acabará, habrá colaboración, vamos a compartir lo que sé yo y lo que sabes tú. Es un modelo utópico, lo sé, pero este es nuestro camino.
por Aurelio Álvarez Cortez,
Periodista,
 editor de
la revista Tú Mismo
.

http://tu-mismo.es/articulos/entrevistas/Josep-Pamies-Revolucion-verde-Nadie-tiene-que-ser-o-creerse-lider-Cada-uno-debe-serlo-de-si-mismo.html