
He subido a la web un pequeño libro inspirador para niños y adultos. Ya no se edita y esta agotado. Lo pueden descargar en aqui


Tú te pareces a un mosquito que se cree alguien importante. Al ver una brizna de paja flotando en una charca de orina de asno, levanta la cabeza y se dice:
"Hace ya mucho tiempo que sueño con el océano y con un barco. ¡Aquí están!"
Esta charca de agua sucia le parece profunda y sin límites, pues su universo tiene la estatura de sus ojos. Tales ojos sólo ven océanos semejantes. De repente, el viento desplaza levemente la brizna de paja y nuestro mosquito exclama:
"¡Qué gran capitán soy!"
Si el mosquito conociese sus límites, sería semejante al halcón. Pero los mosquitos no tienen la mirada del halcón.
Tú eres importante
Tus pensamientos crean
Tus acciones cuentan.
Tu presencia cambia todo
Sé una Mariposa Intencional, un participante del efecto onda del afecto. Este es el principio, ahora es cuando comienzas. Es momento de despertar tu presencia, ser inspirado en tus acciones, y alcanzar el resultado más elevado para el planeta, la humanidad y toda vida sobre la tierra. Tú haces la diferencia y tú decides cual es la diferencia. Lo que piensas acerca de ti mismo afecta como te sientes y como actúas. Lo que piensas acerca de aquellos que conoces afecta a como se ven a ellos mismos. Todos creamos a los demás. No puedo ser maestro sino hay estudiantes. No puedo ser estudiante sino hay maestros.
La pregunta no es si lo que piensas cuenta. Si, por supuesto. Tu participación es obligatoria; a pesar de tu percepción. Tu estas aquí, tú eres parte de la vida, y tú haces la diferencia. Tú eres un participante en la creación de tu futuro. Entonces, la única pregunta es "¿que clase de diferencia tu quieres hacer?" Depende de ti ser un participante consciente o inconsciente. La no-acción, el no hacer nada, es una elección y tu eres el único a quien debes la explicación. La no-acción es, a veces, la elección más valiente. Pero no hacer nada porque no quieres estar implicado, es una excusa para estar sin poder y sin contar. Entonces, haz elecciones con intención. Mantente deseoso de aprender, crecer, y evolucionar en tu habilidad de discernir en que hacer y que no hacer.
En tus actividades diarias tocas diversas personas que ni siquiera conoces. La mujer o el hombre detrás del mostrador del banco que te sirve como cajero, tu interacción le suma o resta de su día en como interactúa con el siguiente cliente o colega. Tu interacción con ellos puede empujar su equilibrio interno hacia la amabilidad o hacia el enojo. ¿Que clase de influencia quieres ser? ¿Cual es la onda que tu energía esta creando?
Transfórmate en un faro de intención. Intenta paz, amabilidad, gracia, aprecio y reconocimiento del espíritu de la persona que esta enfrente de ti. No necesitas "conocerlos" para extender tu buena voluntad y buen corazón. No es la receptividad del otro la que impide tú que des lo mejor de ti en cada momento.
Practica la bondad, transfórmate en una mariposa intencional que ilumina cada interacción con la verdadera realidad que es nuestra humanidad compartida. Suma tu presencia al amor y la compasión que son agentes sanadores que libera nuestros espíritus y abre nuestras almas al conocimiento de nuestro verdadero yo.
Cada interacción es una oportunidad de comenzar una reacción en cadena de afecto, de dar al momento un toque mágico que reverbera como una onda en un estanque. Hay infinitas posibilidades de afectar con una acción imprevista.
Esta es la forma de contribuir al cambio de frecuencia para generar un cambio. Como el agua que se calienta para hervir, este es el momento antes de ebullición, pero si el calor se mantiene o decae nunca llegara a hervir y pasara a la fase de vapor, a cambiar su frecuencia. Tú puedes ser ese momento y elegir sumar al cambio de fase de otro. Puedes ser la mariposa con un toque suave que contribuye al cambio de fase. Tú puedes ser la diferencia que cambia todo. No pierdas tu oportunidad.
Únete al círculo, se una Mariposa Intencional. Haz la diferencia. Comienza ahora, se un ser humano afectuoso y consciente. Tu eres parte de una imagen mas grande, un plan mas grande que el que puedas percibir. Lo que das a uno lo das a la totalidad y al final volverá a ti.
*Abre la puerta a alguien mientras le miras a sus ojos y sonríe.
*Pregúntale al cajero del banco que tal esta.
*Felicita a tu pareja
*Da una atención especial a tus niños
*Haz una llamada a alguien que vive solo
Construir en actos simples aumentándolos en frecuencia y vibración. Eleva tus acciones con intención. Extiende tu presencia amorosa para tocar la de los demás.
Pide oportunidades de ser una mariposa intencional. Mantén tu corazón abierto. Mantente alerta a momentos aparentemente accidentales o casuales que pueden cambiar el día de alguien.
Hay personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones adversas, se desarrollan psicológicamente sanas, e incluso salen reforzadas. Es lo que se conoce como resiliencia
La psicología y la ingeniería de materiales, aunque pueda parecer extraño, tienen algo en común: el término resiliencia. Esta palabra hace referencia al fenómeno por el que los cuerpos retornan a su forma inicial después de haber sido sometidos a una presión que los deforma.
La creatividad , el sentido del humor y la independencia ayudan a superar contratiempos
El concepto se ha aplicado a la psicología para descubrir por qué niños y niñas que viven en la miseria, o personas que experimentan situaciones límites son capaces, no sólo de superar las dificultades, sino incluso de salir fortalecidas de ellas. Logran resistir, sobrevivir y acceder a una vida productiva para sí y para su sociedad.
La resiliencia es una capacidad que se manifiesta:
Rasgos que potencian la resiliencia de las personas
La vida diaria está sujeta a acontecimientos duros: la muerte de un ser querido, una enfermedad complicada, experiencias laborales difíciles, problemas serios de relación de pareja, la soledad, el aislamiento social, la competitividad por ocupar un puesto, el desempleo, los problemas económicos... Ante estas situaciones las personas reaccionan de distinta manera según su grado de vulnerabilidad, o dicho de una manera más actual: según su grado de resiliencia.
Hay rasgos que potencian esa habilidad.
Factores que favorecen la resiliencia
A cualquier edad se puede cambiar
Las habilidades y los factores que potencia la resiliencia se muestran de una manera desigual en los distintos tipos de personalidades, pero se puede trabajar para lograr potenciar los rasgos que conducen a gozar de esta capacidad de superarse. La mayor dificultad a la que nos enfrentamos cuando se busca esa mejora es la convicción de que no se puede cambiar. Nos escudamos en afirmaciones como "es que yo soy así", "cada cual es como es", "a mis años yo ya no puedo cambiar". Éste es el gran error. Más o menos, a cualquier edad se puede cambiar si uno se lo propone.
Nunca es tarde para hacer el correspondiente cambio de las propias actitudes, entrenándose en técnicas de modificación del pensamiento, aprender a interpretar los acontecimientos de otra manera, recuperando la capacidad de reflexionar sobre sí mismo, trabajándose la valoración de la propia personalidad, adquiriendo habilidades sociales como la asertividad, aprendiendo a hablar positivamente... Para todo ello se puede contar con profesionales de la psicología a los que se debe acudir no sólo cuando se padecen crisis emocionales o psicopatologías, sino cuando alguien quiere entrenarse para vivir adecuadamente cada acontecimiento vital.
La resiliencia, la capacidad para resistir y no venirse abajo, para salir airosamente de los baches, si es posible con más bríos aún, también se aprende.
El aprendizaje es posible
La resiliencia la podemos favorecer en nosotros mismos y, en especial, en la educación de las personas sobre las que tenemos influencia, sobre todo si son niños o niñas.
Es cierto que hay condiciones personales que tienen mucho que ver con los factores hereditarios, pero no cabe ninguna duda de que la personalidad se educa. Los hijos no se improvisan. Es un error decir "este niño ha salido en el genio a su padre" o "esta niña tiene el carácter de su abuela" a quien no conoció. Los niños y niñas que viven en condiciones de marginalidad y gozan de las características que les hacen ricos en resiliencia no la "heredaron" genéticamente. La vida, las circunstancias, el entorno les educaron.
Por eso, es importante afirmar que es posible educarse y educar en la resiliencia. Es posible cambiar actitudes en sí mismo y en otras personas.