13 de febrero de 2011

Descubre el poder de tu intencion

Descubre el poder de tu intención. Prueba en antes de iniciar situaciones simples como: reunion de trabajo, con un amigo, una meditacion, sanacion o actividad cotidiana; "La intención de ... es..". Notaras como la situacion se desarrolla con otra dinamica. Tal vez necesites en medio de la situación recordar: "cual era mi intencion, mi proposito?" ; o tal vez decidas cambiarlo. Notaras como la energia te responde y lo que no sea afin se empieza a alejar. Despues con situaciones mas importantes. Pruebalo y espero tus comentarios.

QUÉ SIGNIFICA ESTAR EN LA UNICIDAD - libro : Wayne W. Dyer - Construye tu destino.

Lo que hemos dado en llamar «la voluntad de Dios» no es más que una invención del hombre para conseguir control sobre los demás. Si estás convencido de que existe una voluntad de Dios separada de la tuya, te verás controlado y dominado por quienes afirman conocer la voluntad de Dios. Si adoptas este sistema de creencias caerás en la trampa de «tu voluntad contra mi voluntad».

Querrás hacer ciertas cosas, pero «la voluntad de Dios» te dictará otras. Expresar amor incondicional y participar en la creación de la propia vida sólo es posible cuando se sabe que Dios no está separado de ti. Tú y Dios sois uno. En el Nuevo Testamento, Jesús les dice a las multitudes: «Yo he dicho: dioses sois», y más tarde: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel queme ha enviado» (Juan, 10, 34; 12, 44).

Estar en un estado de unicidad significa saber que el amor incondicional que tiene Dios por toda la creación
es también el amor incondicional que puede haber en ti si así lo decides. Tu libre albedrío es la libertad para abrazar cualquier pensamiento que desees. Ese libre albedrío es el don que te ha dado Dios. Utilízalo con un espíritu de amor sobre el que no se imponga ninguna condición.

El amor que tiene Dios por ti es incondicional. En ese amor que te concede el creador divino no hay
restricción o censura alguna. Dispones de la más completa libertad para hacer lo que quieras, pues tu voluntad y la voluntad de Dios son una misma cosa. Tienes libertad para elegir tus pensamientos dentro de este gran esquema de amor incondicional.

Si tú y el amor de Dios por ti sois una misma cosa, formas parte de una unidad incondicional. Si impones
restricciones a ese amor, o si lo basas en tus juicios y aversiones, lo conviertes en un amor condicionado y te
alejas de la posibilidad de participar en el acto de la creación con Dios. Entras entonces en conflicto con la esencia divina que es Dios, debido a la imposición de condiciones sobre tu capacidad para amar.

Supongamos que Dios decidiera retirar su amor incondicional, tanto por ti como por el mundo e impusiera
en vez de eso ciertas condiciones. En esa clase de mundo, la gente tendría que funcionar sin la libertad de
pensamiento y de expresión. Todo el cosmos se colapsaría en un instante.

La vida fluye con la libertad del amor incondicional. Esa es la esencia misma de la vida. Ninguna divinidad
exige que uno piense de una determinada manera si no quiere verse maldecido o destruido. En nuestro mundo, tenemos libertad incondicional para que nuestros pensamientos sean lo que queramos que sean. Esa es la manera que tiene Dios de expresar su amor por ti, es el don que te ha concedido el creador, expresado a través de tu individualidad. Elimina esa libertad y dejarás de ser humano. Se pierde la propia humanidad cuando se pierde el amor incondicional que nos permite pensar lo que queramos.

Supongamos que puedes funcionar de la misma forma incondicionalmente amorosa, mediante el simple
procedimiento de no emitir juicios. ¿Qué ocurre si no tienes odio y sólo extiendes hacia los demás la libertad para elegir? Experimentarás lo que se denomina «unicidad». Tu voluntad y la voluntad de Dios no entrarán en conflicto.

Los conflictos que experimentas proceden del ego. Tu ego es la idea que tienes de ti mismo como separado
de Dios y de todas las creaciones de Dios. El ego necesita que le recuerden su superioridad sobre los demás. Así es como se crea el conflicto. Pero no tienes por qué participar en esta estupidez. Tu yo superior sólo desea paz y es amor incondicional.

Utiliza este amor para el propósito de la cocreación. Cada momento que creas al irradiar pensamientos
incondicionalmente amorosos es un reflejo del mismo amor que fue el responsable de tu creación. Crear (o
manifestar) es el acto de extraer amor incondicional desde dentro de uno mismo, para darle una forma que
llamamos el mundo de lo concreto. En este sentido, pues, el amor incondicional puede concebirse como el poder para participar en el acto de la cocreación.


12 de febrero de 2011

EL ENIGMA DEL AQUÍ - CHARANANAND

Viktor Frankl - En busca del sentido - Logoterapia

Yo diría que lo que el hombre quiere realmente no es, al fin y al cabo, la felicidad en sí, sino un motivo para ser feliz. En cuanto lo encuentra, la felicidad y el placer surgen por sí mismos. 

...sólo hay una cosa que hace al hombre capaz de soportar  lo peor  y  realizar  lo  imposible.  Y esto es precisamente el tener un deseo de sentido  y  el  convencimiento  de  que el hombre es responsable de encontrar ese sentido a su vida.

Los que estuvimos en campos de  concentración  recordamos  a  los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba.   Puede que fueran  pocos en número,  pero ofrecían pruebas suficientes  de que al hombre  se  le puede arrebatar todo  salvo una cosa:   La  última  de  las libertades humanas   –La elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias-


Bragavad Gita


«El hombre no nace, y tampoco muere nunca. Puesto que existe, nunca dejará de hacerlo, porque es eterno y permanente.

»Al igual que un hombre desecha las ropas usadas y empieza a usar nuevas vestimentas, el alma desecha el cuerpo viejo y asume otro nuevo.

»Pero el alma es indestructible: las espadas no pueden tajarla, ni el fuego quemarla, el agua no la moja y el viento jamás la reseca. Está más allá de la influencia de todas estas cosas.

»Como el hombre es indestructible, él sale siempre victorioso (incluso en sus derrotas), y por eso no debe lamentarse jamás».

3 de febrero de 2011

Relato de cómo Assagioli enfrento el encarcelamiento

Este es un extracto de "El poder de elegir" de Annie Marquier, que cita otro libro fantástico "Psicosistesis" de Pierro ferrucci.
Al leerlo me impresiono la conciencia de su poder frente a la situación y me vino a la memoria la experiencia similar de Nelson Mandela.
Podemos verlo como una actitud heroica en situaciones limites pero para mi son un ejemplo a seguir en miles de carceles que podemos llegar a vivir en situaciones cotidianas: trabajo, relaciones, etc. Cuando nos vemos atrapados sin salida no debemos olvidar que SI tenemos el poder de elegir como responder.  Saludos. 



Piero Ferruci, sobre la página 133 de su libro La Psicosíntesis, ofrece un excelente ejemplo de este estado de ánimo. Nos cuenta cómo Assagioli, fundador de la Psicosíntesis, hizo frente en 1938 a su encarcelamiento por los fascistas a causa de sus ideas pacifistas, presentando un extracto de las notas que el mismo Assagioli había escrito durante su estancia en la cárcel:

«Me di cuenta que era libre de adoptar una actitud entre varias frente a la situación que vivía. Podía acordarle un valor u otro, o servirme de ella de una forma u otra. También podía rebelarme interiormente y maldecir la situación o podía someterme a ella pasiva y vegetativamente. Podía complacerme en el placer morboso de la compasión y representar el papel de mártir, o podía tomar la situación deportivamente y con sentido del humor, considerándola como una experiencia nueva e interesante... Podría hacer de ella una cura de reposo o un período de reflexión intensa, ya fuera sobre cuestiones personales —rever y a evaluar mi vida pasada— o sobre problemas científicos y filosóficos. Podía sacar provecho de la situación para emprender un entrenamiento filosófico personal, o finalmente, podía hacer de ella un retiro espiritual. He tenido la percepción pura y clara que el asunto era cosa enteramente mía, que era libre de elegir una o varias de esas actitudes y actividades, que esta elección tendría efectos inevitables que podría prever y de los cuales era plenamente responsable. No había ninguna duda en mi espíritu en cuanto a ese poder y a esa libertad esenciales y a sus privilegios y responsabilidades inherentes." 

Este estado de ánimo que acabamos de definir, esta forma de percibimos nosotros mismos como siendo totalmente dueños de nuestros estados interiores y de nuestras elecciones de actividades cualesquiera que sean las circunstancias, es un buen antídoto contra la victimitis. Redefinimos el poder sobre nuestra vida y eso nos llevara a hacer un trabajo de transformación interior (transformación de nuestros contextos de pensamientos) en lugar de querer cambiar a los otros o al mundo.



Saranya Zaveri, canal creador de la técnica de Gaiadon Heart