19 de marzo de 2012

"La melodía que emite el corazón es preciosa" - doctor en Ciencias Físicas


La Vanguardia - Ima Sanchis

66 años. Nací en Estrasburgo y vivo en París. Casado, dos hijos. Mi tesis versó sobre la naturaleza del tiempo en la física cuántica. El mundo necesita una visión mucho más amplia que la derecha o la izquierda. El universo es un organismo vivo y complejo. Todo es inteligente.

El amor y el universo
Fue durante años profesor en la Sorbona y en el departamento de Psiquiatría de la Universidad de Kansas City, ahora imparte cursos en la escuela de Altos Estudios Comerciales de París. Explica con entusiasmo sus investigaciones iniciadas en el 2002: cómo un sonido que reproduce en longitud de onda la tasa de coherencia de la variabilidad cardiaca puede optimizar nuestra mente y nuestra salud, teoría que explica en La revolución del pensamiento integral(Luciérnaga) y que expuso en el simposio La evolución de la conciencia, organizado por Pilar Basté en CosmoCaixa. "Creo que todo está vivo en el universo, en el que hay vibraciones fundamentales, y el amor forma parte de ellas".



Tengo mucho que contarle.

Bien.
Desde el renacimiento considerábamos el tiempo algo constante, unidireccional e irreversible, pero hemos empezado a entender que el tiempo posee una densidad.

Se me escapa el concepto de densidad temporal.
Imagine que el transcurrir del tiempo es como si uno abre más o menos el grifo y el agua (el tiempo) corre más o menos. En los últimos diez años esa densidad se está acelerando, se observa en los relojes atómicos.

Entendido.
Se sospecha que una estructura cultural (las reglas y valores que rigen las finanzas, o la salud, o las empresas...) es una inteligencia que evoluciona por sí misma, y que la inteligencia humana evoluciona menos rápidamente que dichas estructuras. Esa es la razón por la cual ya no se entienden los problemas actuales. Hace 50 años el mundo era muchísimo menos complejo.

Y la causa es la aceleración de la densidad temporal.
Sí. Hace unos diez años empezamos a darnos cuenta de que algunas herramientas financieras, del mundo de la salud, o de la empresa..., empezaban a no funcionar.

Póngame un ejemplo.
Un estudio del Ministerio de la Salud de Francia que analizaba la evolución de 25 tipos de cáncer en los últimos 20 años reveló que 19 se habían disparado de manera anómala. El cáncer de próstata en los hombres ha aumentado casi un 300%. Conocemos las causas, decía el estudio, pero debe haber algunos factores más que desconocemos.

...
Como asesor de eurodiputados y diversas empresas podría ponerle muchos ejemplos que creemos que están relacionados con la aceleración de la densidad temporal, por eso he dedicado diez años a estudiarlo.

¿Y?
Así surgió la teoría del pensamiento integral (hemos de cambiar nuestra forma de pensar, de forma que trascienda los límites comúnmente admitidos de nuestras conexiones neuronales) y llegué al fenómeno de coherencia neurocardiovascular.

Cuénteme.
He leído su entrevista a Annie Marquier (La Contra del 14 de marzo) y sus planteamientos son correctos: el cerebro del corazón es el que toma las decisiones... Pero ¿por qué?

...
El inventor del reloj de pared fue un holandés llamado Huygens. Cada día le daba cuerda a sus relojes y comprobó que al cabo de un rato y en un tiempo aleatorio todos se sincronizaban con un reloj en concreto.

El más grande.
Sí, lo que en ciencia se llama el fenómeno de arrastre. Pues bien, el mayor reloj biocorporal del cuerpo humano es el corazón. Ahora le explicaré lo que es la coherencia: Ima está en coherencia cuando escribe un artículo y todo fluye, y está en incoherencia cuando tarda una barbaridad en acabar su artículo, está agotada y nerviosa.

Entendido.
En ciencia un sistema coherente es un sistema que consume poca energía para un máximo rendimiento, y es incoherente cuando se traga cien litros de gasolina para recorrer un kilómetro. El corazón emite señales eléctricas que se pueden ver en una gráfica sinusoide. Pero nunca se había medido la tasa de variabilidad cardiaca.

Eso me lo tendrá que explicar.
Es una gráfica que muestra la ondulación de las señales eléctricas del corazón. En la inmensa mayoría de la gente es muy irregular. Pero si la altura de las curvas se repite de forma regular la persona está en estado de coherencia. El corazón manda esta señal, que es como un lenguaje, al neocórtex.

El cerebro superior.
Sí, y él lo va transmitiendo a todos los relojes secundarios del cuerpo: el sistema nervioso central, el sistema hormonal, etcétera. Desde los primeros estudios empezamos a entender varias cosas.

Nada mejor que estar en coherencia.
Eso es: cuando una persona está en coherencia es eficiente; cuando está en incoherencia y va hacia un estado de coherencia van desapareciendo cefaleas, reumas, las heridas cicatrizan más rápido e incluso vimos varias curaciones de cánceres.

Es como una novela.
Si yo fuera un sanador, le diría: respire a través del corazón sentimientos de amor y autoestima, promueva los pensamientos positivos, que, por cierto, generan trenes de ondas eléctricas.

Pero es un físico.
Por tanto, me dije: una señal eléctrica es una frecuencia que mediante una ecuación se puede transformar en longitud de onda, así que he creado un sonido que reproduce en longitud de onda exactamente la tasa coherente de variabilidad cardiaca.

¿Y a qué suena un corazón coherente?
Es precioso. Escuchar durante cinco minutos esa melodía pone en estado de coherencia nuestro corazón, es lo que yo llamo una reestructuración neurocardiovascular.

¿Han experimentado con ese sonido?
Sí, en el campo de la empresa, la medicina y el deporte de élite, con excelentes resultados, sobre todo en cuanto a fluidez neuronal. El ser humano tiene posibilidades increíbles, pero estamos limitados por un modelo racional que nos ahoga.

Lo que es bueno para el alma es bueno para el cuerpo: un argumento centífico


El observador - Andreu Belsunces Gonçalves

El neurocientífico y escritor de best sellers Richard Davidson investigó la conexión entre el cerebro y las emociones, llegando a la conclusión de que estas últimas influyen en la salud y bienestar



La forma en la que nos percibimos y pensamos, tanto en relación a nosotros mismos como a nuestro entorno, depende de muchos factores. Aprendemos a procesar e interpretar nuestros sentimientos en el seno familiar, los ponemos en juego con amigos y parejas, y vemos cómo sienten otras personas no solo en nuestras relaciones, sino también en películas, novelas, canciones o poesías. Las emociones, influidas por nuestra visión de la vida, son la línea directa entre el mundo que nos rodea y nuestro fuero interno.
Tradicionalmente, la reflexión sobre las emociones ha sido fecunda en disciplinas como la psicología, sociología o filosofía, así como en artes como la literatura, manteniéndose generalmente alejada de las llamadas ciencias puras. De hecho, incluso la neurociencia, el conjunto de disciplinas que estudian el funcionamiento del sistema nervioso en busca de explicaciones biológicas de la conducta, han dado prioridad a la forma en la que pensamos, por encima de la manera en la que sentimos.

El más menospreciado
Recientemente, el neurocientífico y escritor de best sellers Richard Davidson, experto en la intersección entre neurociencia y emoción, ha presentado un estudio que da un paso al frente con argumentos contrastados en la creencia popular de que los sentimientos influyen en la salud y bienestar general. Puede sonar a verso de autoayuda new age, pero sus afirmaciones son contundentes.
Las emociones han cumplido una importante función en el proceso evolutivo por formar parte de la experiencia y comportamiento. Según el autor, las emociones surgen en el curso de la evolución por una razón: promover la supervivencia. Facilitan la adaptación del organismo a su entorno. Surgen para solucionar tipos específicos de problemas.
De hecho, aclara Davidson, las emociones no serían una parte tan robusta de nuestra experiencia si no tuvieran un profundo origen evolutivo.
Aún hoy en día, y a pesar de los avances hechos en este campo, muchos psicólogos y científicos piensan que la región del cerebro llamada cortex prefontal, cuya función es coordinar pensamientos y acciones de acuerdo a objetivos determinados, funciona sin demasiada influencia de las emociones. Davidson critica esta perspectiva sentenciando que es un anacronismo asumir que  pensamientos y sentimientos pertenecen a reinos separados.

Estilos emocionales
Del mismo modo que nadie dudaría en pensar que cada uno tiene una forma particular de personalidad, las investigaciones de Davidson sostienen que cada persona tiene también una forma específica de estilo emocional que está determinado por seis componentes.
Las mismas son: la capacidad de recuperarse a la adversidad, de mantener las emociones positivas, de adaptación emocional al contexto, la sensibilidad a las “señales sociales”, la consciencia de uno mismo y de las necesidades propias, y cuán centrado o disperso se es.
En sus investigaciones sobre los efectos de la meditación (entendida como un ejercicio mental) en la capacidad de adaptación que tienen las neuronas al cambio, Davidson se entrevistó con el Dalai Lama. El líder del budismo tibetano le sugirió que, si la neurociencia podía investigar emociones como el miedo o la depresión, también debería poder profundizar en la bondad y la compasión.

Fue por ello que este experto empezó a investigar en qué medida la meditación puede fomentar cambios en el cerebro y promover comportamientos asociados a cualidades positivas de la mente.

Así, y tal como una persona puede ejercitar su cuerpo o aprender a tocar un instrumento, ser feliz también es una capacidad que se puede mejorar, pero como todo, requiere práctica. Cultivando intencionalmente los patrones emocionales, es posible ser responsables de las propias emociones.
Del mismo modo que tenemos hábitos alimenticios o posturas corporales que nos benefician o nos hacen mal, también tenemos determinados hábitos mentales. Si cultivar el intelecto y saber priorizar un tipo de pensamientos sobre otro es símbolo de sabiduría, es lógico pensar que regular las emociones también lo sea. La meditación, dice Davidson, es una buena forma de adiestrar los sentimientos.

Adaptación al contexto
Sin embargo, no todos los estilos emocionales son igual de fáciles de modificar ni tienen por qué serlo. Siendo conscientes de las prioridades y necesidades, es posible adaptar el contexto al estilo emocional. Así, si alguien no disfruta de trabajar rodeado de gente no deberá considerarlo un problema, sino buscar la forma de trabajar en un entorno más íntimo.
De nuevo, todo se resume en un: “Conócete a ti mismo”. A las categorías de “personalidad” o “carácter”, ahora se pueden añadir los “estilos emocionales”. La diferencia es que este último está científicamente demostrado.

14 de marzo de 2012

"El corazón tiene cerebro" Annie Marquier


La Vanguardia-Ima Sanchis

Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia
Tengo 72 años y sigo siendo joven. Nací en Toulouse y vivo enCanadá. Estudié la carrera de Matemáticas y piano. Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia,inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan.
Ciencia y conciencia

Tras estudiar Matemáticas y la carrera de piano y órgano fue profesora en La Sorbona. Luego se instaló en India y participó en la creación de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Y poco después fundó en Quebec el Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus planteamientos son siempre rigurosos y están documentados. El próximo sábado expondrá en las jornadas sobre La Evolución de la Conciencia (CosmoCaixa) los descubrimientos sobre el cerebro del corazón y sus implicaciones.

Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?
No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.

¿Es inteligente?
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.

Primera...
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadaspartes del cerebro según las circunstancias.

¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?Puede influir en nuestra percepción de la realidady por tanto en nuestras reacciones.

Segunda conexión...
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce lahormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.

Tercera...
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.

Cuarta...
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.

¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.

¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿ No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?

¿...?
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.

¿Aparece con las emociones negativas?
Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.

...
Ya ve, el cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.

Parece ciencia ficción.
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.

Pues parece que nadie lo utilice...
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.

¿Y cómo puedo activar ese circuito?
Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje...

¿Santos las 24 horas?
Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.

¿Y cómo nos libramos de ellos?
Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.

Ya.
Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer

6 de marzo de 2012

Pensamientos - Brahma Kumaris


Why have we forgotten how to dream? With our innocence gone, and the entertainment industry doing all the work for us, we quickly lose our capacity to dream possible futures. Stop. Close your eyes. And dream again. Put the stars in your dreams. And then reach for them. No need to struggle. Simply nurture the dream, sustain the vision, and watch it come true. It must, it's the law.

Por qué hemos olvidado cómo soñar? Habiendo perdido la inocencia, y la industria del entretenimiento haciendo todo el trabajo por nosotros, perdemos rápidamente nuestra capacidad de soñar futuros posibles. Detente. Cierra los ojos y sueña otra vez. Pon las estrellas en tus sueños. Y luego ve a por ellos. No hay necesidad de luchar. Basta con alimentar el sueño, mantener la visión, y verlo hecho realidad. Así debe ser, es la ley.

15 de febrero de 2012

Contador de los días - Javier González,



Entrevista para la revista Tu mismo.
Pablo Arturi. Edicion Aurelio Alvarez

La experiencia de Javier González, un antropólogo que se sumergió en el mundo maya

Vive en otra dimensión. Su voz pausada, reflexiva, narra su experiencia como contador de días, según la tradición maya, y cautiva su despreocupada forma de comunicar un cúmulo de vivencias. Años atrás, Javier González, poco antes de terminar la carrera de antropología social, viajó desde Madrid hacia Colombia gracias a una oportunidad que le dio una oenegé cuyo trabajo se extiende a favor de pueblos indígenas de Iberoamérica. Luego de dos años y medio, regresó, terminó el doctorado y volvió a América, esta vez a Guatemala.
Lo que vivió y aprendió sigue narrado por sus propias palabras:
“Poco antes de terminar la carrera, trabajé en una fundación en Madrid, de artistas e intelectuales por los pueblos indígenas de Iberoamérica, colaborando como voluntario, y me dieron la oportunidad de viajar por seis meses a Colombia, en el departamento del Cauca. Estuve dos años y medio. Regresé, terminé mi doctorado y tras otros dos años, fui a Guatemala, donde conocí a un anciano que me preguntó cuál era mi fecha de nacimiento, así me decía mi nahual (nombre maya). Me explicó que a través de él, podía decirme mis características psicológicas y aptitudes.
“Me impresionó cuando recordó un sueño que yo había tenido a los cinco años: un punto de luz en la oscuridad que se convertía en un espiral de fuego, y despertaba llamando a mi madre. ¡Era cierto! A partir de ese momento me interesé por el calendario maya, la cosmología de los pueblos mayas de México y Guatemala…
“Así fue que una oenegé guatemalteca me contrató para hacer una investigación. Trabajé con grupos de base católicos en la zona rural. Al terminar recibí una oferta de trabajo para ir a 500 km. de donde estaba. Como dudaba si aceptaba o no, visité al anciano nuevamente y le pedí consejo. Ante un altar, volcó semillas, hizo montoncitos con ellas mientras reía. Miró unos cuarzos y seguía sonriendo, despertando mi curiosidad. Finalmente expresó que aceptara el ofrecimiento y que viajara para seguir aprendiendo un camino. Comience encendiendo una vela blanca, otra amarilla, y agradezca que su corazón late", dijo despidiéndose.
“Viajé a mi nuevo destino y el primer día me presentaron a los compañeros de la oenegé y unas comadronas mayas. El proyecto correspondía a un plan de salud materno-infantil, embarazos, partos, comunicación. Conocí a Carlos, mi jefe, a quien le comenté que venía de San Cristóbal, departamento de Cobán, y cuando conté que había consultado con un viejo sobre si aceptar o no, resultó que era su padre, Don Vicente.
“A partir de ese momento ocurrieron acontecimientos más llamativos. A la semana de estar, durante tres horas lloré frente al ordenador. Fui a la casa de Carlos, que tenía su altar. Me mostró sus velas, sus flores, y dijo "llora aquí". Y lloré… Me sentí más tranquilo. Entonces buscó una bolsa de 260 semillas, una cruz de madera, y me la quiso dar, pero me negué. Quería saber qué pasaba, había ido para aprender un camino. Al mes me invitó a participar de una ceremonia ritual con fuego. Vi cómo el fuego bailaba en forma de espiral, sentí miedo, pero pasó enseguida porque empecé a sentir en mi interior como una sensación de pertenencia a otra forma de percibir la vida.
“Le dije a Carlos que iba a seguir el camino, y empecé a ir a cursos los viernes por la tarde, junto con otras personas. Había otros españoles, también norteamericanos, colombianos, guatemaltecos. Durante un año concurrí a esos cursos y a ceremonias con fuego. Al final recibí los elementos de un contador de los días, que es lo que yo soy: una faja, un pañuelo para la cabeza, una cruz de madera y una bolsa de 260 semillas.
“El camino maya consiste en estar atento a los días, tener gratitud hacia cada día, que posee un carácter diferente, una forma de expresarse. También se aprende la enseñanza cotidiana: los glifos, ideogramas que representan los nahuales, los días, sobre tres patas, que significan pedir, recibir y agradecer. El número 3 en el camino maya significa muchas cosas más: las tres piedras del fogón en la cocina. En esta cultura los ancianos dicen que lo que está en el cielo, está en el suelo, entonces las tres piedras del fogón las identifican en el cinturón de Orión. Las tres piedras también simbolizan los tres principios de lo sagrado, lo que es tres veces santo.
“El camino se sintetiza en seguir el calendario y apreciar que lo que nos ocurre a diario está relacionado con la energía de cada día. Para un contador de los días, el camino significa tres cosas: leer el nahual a las personas, consultar un oráculo de semillas (en castellano, la vara: la compañera del contador de los días) y las semillas responden con nahuales, en forma de días, y hacer rituales con fuego, colectivos, individuales, de agradecimiento o petición.
“Los nahuales es la energía de las 24 horas de cada día, que comienza con el amanecer y termina con el amanecer siguiente. Esas horas están impregnadas con esa energía relacionada con la luz, tanto del sol como de la luna, y es compartida por personas, animales, fenómenos atmosféricos, insectos, minerales, bosques, montañas. Eso quiere decir que el día que tú naces la energía del día se impregna en ti, da las características de tu aura o campo energético o vibratorio.
“Todo lo creado en la naturaleza posee un nahual. Por ejemplo, las entidades más avanzadas de la creación para los mayas son las montañas, que tienen sexo, nombre, una especialidad y un nahual. Las montañas forman parte de la vida de las personas, tanto que cuando preguntas el nombre a alguien dice "Francisco Quilich", y Quilich es la montaña de su aldea.
“Hay 20 nahuales en el calendario maya, los cuales tienen trece formas de vibrar, manifestarse, formas de actuar, de trabajar. Los 20 nahuales están en escritos en nuestro cuerpo en los 20 dedos, empezando por el pulgar de la mano derecha, el primero, que corresponde la humanidad, luego los siguientes cinco se encuentran en el pie derecho, los terceros en la mano izquierda y los cuartos en el pie izquierdo. El dedo meñique del pie izquierdo es el nahual número 20, de la escritura. Luego éstos se combinan con trece números, escritos a través de las articulaciones: tobillos, rodillas, caderas, hombros, codos, muñecas y cuello. 20x13 nos da la secuencia de 260 días, el tiempo estándar de gestación de un bebé, las 9 lunas. Por eso a este calendario lo llaman lunar o del ciclo humano.
“Cada uno de los 20 nahuales es una manifestación, como cité antes, y además representan una actitud, una intención, miedos, formas de expresión. Por ejemplo, el nahual mono, el primero, de la humanidad, representa una actitud de prudencia, pero aferrarse a la rama supone en muchas ocasiones dejar pasar oportunidades. La energía del nahual del día de nuestro nacimiento nos acompaña toda la vida, aunque como somos tan complejos existen otros ocho nahuales que conforman nuestro ser. Para los mayas, que también creen en la reencarnación, nuestro ser está vinculado a una memoria pre-espíritu, digamos que venimos aquí con una memoria antigua que hay que desenredar, una serie de dones que hemos ido acumulando en el viaje del alma. Igual que Platón habla de que las almas vienen por Cáncer y se van por Capricornio, los mayas citan dos constelaciones por dónde vienen y van las almas.
“Yo creo en vidas pasadas. Creo que lo que conocemos como alma es una serie de fibras tejidas. Recuerdo una anécdota de mi compadre, hablando con su hija de cinco años. "Explícame por qué eres tan bonita", le preguntó, y ella dijo "porque yo te elegí como papá". Para mí, ésta ha sido una revelación importante de dónde venimos. Un cuento de Sófocles habla de un soldado difunto que bebe en un río, antes de elegir su próxima reencarnación, porque sabe que cuando beba, perderá la memoria de vidas anteriores.
“Sin embargo, no hay un excesivo énfasis en la cultura maya sobre la cuestión de las vidas pasadas. Siempre me llevaron a pensar que el camino es para vivir cotidianamente, no hay que reparar tanto en atrás o adelante. Los acontecimientos del pasado o del futuro, importantes, aparecerán oportunamente. Hay una filosofía de estar atento al presente. Las señales pequeñas traen grandes mensajes. Un curandero de huesos, al que ayudé un tiempo, saludaba a la gente diciendo "¿estás vivo?, ¿sí?, está bueno”. Debes estar preparado para el instante.
“Es interesante saber de qué forma nos presentamos ante los demás, también que tenemos unas capacidades de planificación, administración, lógica, y capacidades de intuición. Leer el nahual significa por una parte conceder igual importancia a nuestras capacidades de la lógica y de la intuición, y prestar atención a nuestras partes masculina y femenina. También nos ayuda a describir nuestro canal central, es decir el puente entre el cielo y la tierra, y nuestro canal abuelos - nietos. La lectura nos da las características adquiridas de padre y madre, para evaluar cuánta influencia han tenido en nosotros. Al mismo tiempo ofrece una serie de detalles acerca de qué forma asumimos las pruebas que la vida nos presenta.
“Cuando hago la lectura, las personas que consultan ya saben qué les estoy diciendo. Es como mirarse hacia adentro desde otra perspectiva. No digo nada nuevo, pero sí intento potenciar las capacidades, los talentos. Al mismo tiempo el nahual presenta nuestra esquina más frágil, una herramienta eficaz porque puedes en pocos minutos conocer por dónde se pierde tu energía, y por ello entristeces.
“El canal central está compuesto por tres nahuales. Uno relacionado con la memoria antigua, las existencias pasadas, otro vinculado con el día en que nacimos, y por último otro sobre cómo nos presentamos a los demás. Este eje es un canal muy parecido a lo que en astrología se llama nodo sur y nodo norte, es la forma de interpretar nuestro karma antiguo y cómo debemos reconducir aquellos enredos con los que venimos a esta vida.
“El oráculo maya no se diferencia de otros métodos de adivinación, pero a mí me enseñaron que sirve para analizar un contexto. El contexto tiene una situación actual, presente, explicado por tres días o nahuales, que hacen una valoración de cómo está la situación actual. Cada uno de los nahuales tiene un significado. Aquí interviene la intuición del contador de días, la predisposición de quien consulta y las circunstancias que aparezcan alrededor de la consulta, como un gesto, una llamada… Estas tres respuestas del presente se relacionan con tres nahuales de futuro, que muestran una tendencia de los acontecimientos, y se utilizan las 260 semillas.
“Cuando uno viaja por Guatemala, por las aldeas, nos damos cuenta de que en la mayoría de las montañas y valles hay altares naturales. En muchos sitios se ve el suelo quemado. Esto se debe a que la gente lleva velas e inciensos y allí realiza un fuego. El fuego es una puerta, las ceremonias lo son, al ayer y al mañana. Una ceremonia tiene apertura y clausura, y en el medio tres fases. La apertura se hace saludando a los cuatro puntos cardinales, al recorrido del sol, oriente - poniente, y luego al recorrido de las personas y sus almas, norte - sur. En esta cruz maya, el eje vertical tiene en su punta ascendente al quetzal, el ave de la luz, de la estrella, mientras que abajo aparece una especie de ogro, con cara de buen rollo, que representa la oscuridad. En tres dimensiones, se trata del recorrido del sol. En el eje horizontal vemos una serpiente de dos cabezas, nuestra venida y salida de este mundo. El cruce indica nuestra vida presente. La parte superior del eje vertical está pintada de  color rojo, abajo negro o morado, el brazo derecho, blanco, y el lado izquierdo, amarillo. Los ancianos, cuando piden por las personas, dicen "que tengan caminos anchos blancos y amarillos", es decir "no quieras ser como Dios, bajo estrellas blancas y amarillas".
“La ceremonia de apertura también alude a los cuatro elementos: el fuego, la tierra, el viento  y el agua. Después se saluda al cielo, a la atmósfera, a la burbuja de aire que permite la vida, y a la tierra. En la primera fase se agradecen a los espacios naturales, montañas, ríos, valles, en la segunda a los difuntos, y en la tercera a los 20 nahuales. Al finalizar, se agradece nuevamente a los cuatro puntos cardinales, al cielo y a la tierra.
“Las ceremonias sirven como agradecimiento y petición. Se puede pedir por todo tipo de cosas, una curación, para protección, viajes. Muchos lo hacen cuando migra a Estados Unidos.
¿Un libro? Sí, estoy pensando en escribir uno, pero con tiempo…”.



Si estas interesado en conocer tu carta natal maya con la explicación de los 9 Nawales que estructuran tu manera de percibir. O bien estás interesado en una consulta de semillas, puedes ponerte en contacto con Javier González a la siguiente dirección:

contandodias.maya@gmail.com